Concordancia de la Biblia Reina-Valera
barco (41 apariciones)
(21) Y pasando de allí vió otros dos hermanos, Jacobo, hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, en el barco con Zebedeo, su padre, que remendaban sus redes; y los llamó.
(22) Y ellos, dejando luego el barco y á su padre, le siguieron.
(23) Y entrando él en el barco, sus discípulos le siguieron.
(24) Y he aquí, fué hecho en la mar un gran movimiento, que el barco se cubría de las ondas; mas él dormía.
(1) ENTONCES entrando en el barco, pasó á la otra parte, y vino á su ciudad.
(2) Y se allegaron á él muchas gentes; y entrándose él en el barco, se sentó, y toda la gente estaba á la ribera.
(13) Y oyéndolo Jesús, se apartó de allí en un barco á un lugar desierto, apartado: y cuando las gentes lo oyeron, le siguieron á pie de las ciudades.
(22) Y luego Jesús hizo á sus discípulos entrar en el barco, é ir delante de él á la otra parte del lago, entre tanto que él despedía á las gentes.
(24) Y ya el barco estaba en medio de la mar, atormentado de las ondas; porque el viento era contrario.
(29) Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro del barco, andaba sobre las aguas para ir á Jesús.
(32) Y como ellos entraron en el barco, sosegóse el viento.
(33) Entonces los que estaban en el barco, vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.
(39) Entonces, despedidas las gentes, subió en el barco: y vino á los términos de Magdalá.
(20) Y luego los llamó: y dejando á su padre Zebedeo en el barco con los jornaleros, fueron en pos de él.
(1) Y OTRA vez comenzó á enseñar junto á la mar, y se juntó á él mucha gente; tanto, que entrándose él en un barco, se sentó en la mar: y toda la gente estaba en tierra junto á la mar.
(36) Y despachando la multitud, le tomaron como estaba, en el barco; y había también con él otros barquitos.
(37) Y se levantó una grande tempestad de viento, y echaba las olas en el barco, de tal manera que ya se henchía.
(2) Y salido él del barco, luego le salió al encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo,
(18) Y entrando él en el barco, le rogaba el que había sido fatigado del demonio, para estar con él.
(21) Y pasando otra vez Jesús en un barco á la otra parte, se juntó á él gran compañía; y estaba junto á la mar.
(32) Y se fueron en un barco al lugar desierto aparte.
(45) Y luego dió priesa á sus discípulos á subir en el barco, é ir delante de él á Bethsaida de la otra parte, entre tanto que él despedía la multitud.
(47) Y como fué la tarde, el barco estaba en medio de la mar, y él solo en tierra.
(51) Y subió á ellos en el barco, y calmó el viento: y ellos en gran manera estaban fuera de sí, y se maravillaban:
(54) Y saliendo ellos del barco, luego le conocieron.
(10) Y luego entrando en el barco con sus discípulos, vino á las partes de Dalmanutha.
(13) Y dejándolos, volvió á entrar en el barco, y se fué de la otra parte.
(14) Y se habían olvidado de tomar pan, y no tenían sino un pan consigo en el barco.
(3) Y entrado en uno de estos barcos, el cual era de Simón, le rogó que lo desviase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde el barco á las gentes.
(7) E hicieron señas á los compañeros que estaban en el otro barco, que viniesen á ayudarles; y vinieron, y llenaron ambos barcos, de tal manera que se anegaban.
(22) Y aconteció un día que él entró en un barco con sus discípulos, y les dijo: Pasemos á la otra parte del lago. Y partieron.
(37) Entonces toda la multitud de la tierra de los Gadarenos alrededor, le rogaron que se fuese de ellos; porque tenían gran temor. Y él, subiendo en el barco, volvióse.
(17) Y entrando en un barco, venían de la otra parte de la mar hacia Capernaum. Y era ya oscuro, y Jesús no había venido á ellos.
(19) Y como hubieron navegado como veinticinco ó treinta estadios, ven á Jesús que andaba sobre la mar, y se acercaba al barco: y tuvieron miedo.
(21) Ellos entonces gustaron recibirle en el barco: y luego el barco llegó á la tierra donde iban.
(21) Ellos entonces gustaron recibirle en el barco: y luego el barco llegó á la tierra donde iban.
(6) Y él les dice: Echad la red á la mano derecha del barco, y hallaréis. Entonces la echaron, y no la podían en ninguna manera sacar, por la multitud de los peces.
(8) Y los otros discípulos vinieron con el barco (porque no estaban lejos de tierra sino como doscientos codos), trayendo la red de peces.
(2) Y hallando un barco que pasaba á Fenicia, nos embarcamos, y partimos.
(3) Y como avistamos á Cipro, dejándola á mano izquierda, navegamos á Siria, y vinimos á Tiro: porque el barco había de descargar allí su carga.
(6) Y abrazándonos los unos á los otros, subimos al barco, y ellos se volvieron á sus casas.