Concordancia de la Biblia Reina-Valera
bienaventurados (39 apariciones)
(8) Bienaventurados tus varones, dichosos estos tus siervos, que están continuamente delante de ti, y oyen tu sabiduría.
(7) Bienaventurados tus hombres, y dichosos estos tus siervos, que están siempre delante de ti, y oyen tu sabiduría.
(12) Besad al Hijo, porque no se enoje, y perezcáis en el camino, cuando se encendiere un poco su furor. Bienaventurados todos los que en él confían.
(4) Bienaventurados los que habitan en tu casa: perpetuamente te alabarán. (Selah.)
(1) ALEPH. BIENAVENTURADOS los perfectos de camino; los que andan en la ley de Jehová.
(2) Bienaventurados los que guardan sus testimonios, y con todo el corazón le buscan:
(18) Ella es árbol de vida á los que de ella asen: y bienaventurados son los que la mantienen.
(32) Ahora pues, hijos, oidme; y bienaventurados los que guardaren mis caminos.
(7) El justo que camina en su integridad, bienaventurados serán sus hijos después de él.
(18) Empero Jehová esperará para tener piedad de vosotros, y por tanto será ensalzado teniendo de vosotros misericordia: porque Jehová es Dios de juicio: bienaventurados todos los que le esperan.
(12) Y todas las gentes os dirán bienaventurados; porque seréis tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos.
(15) Decimos pues ahora, que bienaventurados los soberbios, y también que los que hacen impiedad son los prosperados: bien que tentaron á Dios, escaparon.
(3) Bienaventurados los pobres en espíritu: porque de ellos es el reino de los cielos.
(4) Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación.
(5) Bienaventurados los mansos: porque ellos recibirán la tierra por heredad.
(6) Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán hartos.
(7) Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos alcanzarán misericordia.
(8) Bienaventurados los de limpio corazón: porque ellos verán á Dios.
(9) Bienaventurados los pacificadores: porque ellos serán llamados hijos de Dios.
(10) Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia: porque de ellos es el reino de los cielos.
(11) Bienaventurados sois cuando os vituperaren y os persiguieren, y dijeren de vosotros todo mal por mi causa, mintiendo.
(16) Mas bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.
(20) Y alzando él los ojos á sus discípulos, decía: Bienaventurados vosotros los pobres; porque vuestro es el reino de Dios.
(21) Bienaventurados los que ahora tenéis hambre; porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis.
(21) Bienaventurados los que ahora tenéis hambre; porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis.
(22) Bienaventurados seréis, cuando los hombres os aborrecieren, y cuando os apartaren de sí, y os denostaren, y desecharen vuestro nombre como malo, por el Hijo del hombre.
(23) Y vuelto particularmente á los discípulos, dijo: Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis:
(28) Y él dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan.
(37) Bienaventurados aquellos siervos, á los cuales cuando el Señor viniere, hallare velando: de cierto os digo, que se ceñirá, y hará que se sienten á la mesa, y pasando les servirá.
(38) Y aunque venga á la segunda vigilia, y aunque venga á la tercera vigilia, y los hallare así, bienaventurados son los tales siervos.
(17) Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis, si las hiciereis.
(29) Dícele Jesús: Porque me has visto, Tomás, creiste: bienaventurados los que no vieron y creyeron.
(7) Diciendo: Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, y cuyos pecados son cubiertos.
(11) He aquí, tenemos por bienaventurados á los que sufren. Habéis oído la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y piadoso.
(14) Mas también si alguna cosa padecéis por hacer bien, sois bienaventurados. Por tanto, no temáis por el temor de ellos, ni seáis turbados;
(14) Si sois vituperados en el nombre de Cristo, sois bienaventurados; porque la gloria y el Espíritu de Dios reposan sobre vosotros. Cierto, según ellos, él es blasfemado, mas según vosotros es glorificado.
(13) Y oí una voz del cielo que me decía: Escribe: Bienaventurados los muertos que de aquí adelante mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, que descansarán de sus trabajos; porque sus obras con ellos siguen.
(9) Y él me dice: Escribe: Bienaventurados los que son llamados á la cena del Cordero. Y me dijo: Estas palabras de Dios son verdaderas.
(14) Bienaventurados los que guardan sus mandamientos, para que su potencia sea en el árbol de la vida, y que entren por las puertas en la ciudad.