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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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celestial (15 apariciones)

(14) Porque si perdonareis á los hombres sus ofensas, os perdonará también á vosotros vuestro Padre celestial.

(26) Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan en alfolíes; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas?

(32) Porque los Gentiles buscan todas estas cosas: que vuestro Padre celestial sabe que de todas estas cosas habéis menester.

(13) Mas respondiendo él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada.

(35) Así también hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonareis de vuestros corazones cada uno á su hermano sus ofensas.

(13) Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas á vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo á los que lo pidieren de él?

(19) Por lo cual, oh rey Agripa, no fuí rebelde á la visión celestial:

(48) Cual el terreno, tales también los terrenos; y cual el celestial, tales también los celestiales.

(49) Y como trajimos la imagen del terreno, traeremos también la imagen del celestial.

(2) Y por esto también gemimos, deseando ser sobrevestidos de aquella nuestra habitación celestial;

(18) Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial: al cual sea gloria por los siglos de los siglos. Amén.

(1) POR tanto, hermanos santos, participantes de la vocación celestial, considerad al Apóstol y Pontífice de nuestra profesión, Cristo Jesús;

(4) Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron el don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo,

(16) Empero deseaban la mejor, es á saber, la celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos: porque les había aparejado ciudad.

(22) Mas os habéis llegado al monte de Sión, y á la ciudad del Dios vivo, Jerusalem la celestial, y á la compañía de muchos millares de ángeles,