Concordancia de la Biblia Reina-Valera
comprar (17 apariciones)
(57) Y toda la tierra venía á Egipto para comprar de José, porque por toda la tierra había crecido el hambre.
(3) Y descendieron los diez hermanos de José á comprar trigo á Egipto.
(5) Y vinieron los hijos de Israel á comprar entre los que venían: porque había hambre en la tierra de Canaán.
(7) Y José como vió á sus hermanos, conociólos; mas hizo que no los conocía, y hablóles ásperamente, y les dijo: ¿De dónde habéis venido? Ellos respondieron: De la tierra de Canaán á comprar alimentos.
(10) Y ellos le respondieron: No, señor mío: mas tus siervos han venido á comprar alimentos.
(20) Y dijeron: Ay, señor mío, nosotros en realidad de verdad descendimos al principio á comprar alimentos:
(22) Hemos también traído en nuestras manos otro dinero para comprar alimentos: nosotros no sabemos quién haya puesto nuestro dinero en nuestros costales.
(21) Y Arauna dijo: ¿Por qué viene mi señor el rey á su siervo? Y David respondió: Para comprar de ti la era, para edificar altar á Jehová, á fin de que la mortandad cese del pueblo.
(12) Y los albañiles y canteros; y en comprar la madera y piedra de cantería para reparar las aberturas de la casa de Jehová; y en todo lo que se gastaba en la casa para repararla.
(6) A los carpinteros, á los maestros y albañiles, para comprar madera y piedra de cantería para reparar la casa;
(3) Y había quienes decían: Hemos empeñado nuestras tierras, y nuestras viñas, y nuestras casas, para comprar grano en el hambre.
(16) ¿De qué sirve el precio en la mano del necio para comprar sabiduría, no teniendo entendimiento?
(6) Para comprar los pobres por dinero, y los necesitados por un par de zapatos, y venderemos las aechaduras del trigo?
(10) Y mientras que ellas iban á comprar, vino el esposo; y las que estaban apercibidas, entraron con él á las bodas; y se cerró la puerta.
(13) Y les dice: Dadles vosotros de comer. Y dijeron ellos: No tenemos más que cinco panes y dos pescados, si no vamos nosotros á comprar viandas para toda esta compañía.
(8) (Porque sus discípulos habían ido á la ciudad á comprar de comer.)
(17) Y que ninguno pudiese comprar ó vender, sino el que tuviera la señal, ó el nombre de la bestia, ó el número de su nombre.