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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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cristo (374 apariciones)

(16) Y Jacob engendró á José, marido de María, de la cual nació Jesús, el cual es llamado el Cristo.

(17) De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce generaciones: y desde David hasta la transmigración de Babilonia, catorce generaciones: y desde la transmigración de Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones.

(4) Y convocados todos los príncipes de los sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo.

(2) Y oyendo Juan en la prisión los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos,

(16) Y respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.

(20) Entonces mandó á sus discípulos que á nadie dijesen que él era Jesús el Cristo.

(42) Diciendo: ¿Qué os parece del Cristo? ¿de quién es Hijo? Dícenle: De David.

(8) Mas vosotros, no queráis ser llamados Rabbí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo; y todos vosotros sois hermanos.

(10) Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo.

(5) Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y á muchos engañarán.

(23) Entonces, si alguno os dijere: He aquí está el Cristo, ó allí, no creáis.

(63) Mas Jesús callaba. Respondiendo el pontífice, le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, Hijo de Dios.

(68) Diciendo: Profetízanos tú, Cristo, quién es el que te ha herido.

(17) Y juntos ellos, les dijo Pilato: ¿Cuál queréis que os suelte? ¿á Barrabás, ó á Jesús que se dice el Cristo?

(22) Pilato les dijo: ¿Qué pues haré de Jesús que se dice el Cristo? Dícenle todos: Sea crucificado.

(29) Entonces él les dice: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Y respondiendo Pedro, le dice: Tú eres el Cristo.

(41) Y cualquiera que os diere un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.

(35) Y respondiendo Jesús decía, enseñando en el templo: ¿Cómo dicen los escribas que el Cristo es hijo de David?

(6) Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y engañarán á muchos.

(21) Y entonces si alguno os dijere: He aquí, aquí está el Cristo; ó, He aquí, allí está, no le creáis.

(61) Mas él callaba, y nada respondía. El sumo sacerdote le volvió á preguntar, y le dice: ¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito?

(32) El Cristo, Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, para que veamos y creamos. También los que estaban crucificados con él le denostaban.

(11) Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.

(26) Y había recibido respuesta del Espíritu Santo, que no vería la muerte antes que viese al Cristo del Señor.

(15) Y estando el pueblo esperando, y pensando todos de Juan en sus corazones, si él fuese el Cristo,

(41) Y salían también demonios de muchos, dando voces, y diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Mas riñéndolos no les dejaba hablar; porque sabían que él era el Cristo.

(20) Y les dijo: ¿Y vosotros, quién decís que soy? Entonces respondiendo Simón Pedro, dijo: El Cristo de Dios.

(41) Y él les dijo: ¿Cómo dicen que el Cristo es hijo de David?

(67) Diciendo: ¿Eres tú el Cristo? dínoslo. Y les dijo: Si os lo dijere, no creeréis;

(2) Y comenzaron á acusarle, diciendo: A éste hemos hallado que pervierte la nación, y que veda dar tributo á César, diciendo que él es el Cristo, el rey.

(39) Y uno de los malhechores que estaban colgados, le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate á ti mismo y á nosotros.

(26) ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria?

(46) Y díjoles: Así está escrito, y así fué necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día;

(20) Y confesó, y no negó; mas declaró: No soy yo el Cristo.

(25) Y preguntáronle, y dijéronle: ¿Por qué pues bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni el profeta?

(41) Este halló primero á su hermano Simón, y díjole: Hemos hallado al Mesías (que declarado es, el Cristo).

(28) Vosotros mismos me sois testigos que dije: Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de él.

(25) Dícele la mujer: Sé que el Mesías ha de venir, el cual se dice el Cristo: cuando él viniere nos declarará todas las cosas.

(29) Venid, ved un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho: ¿si quizás es éste el Cristo?

(42) Y decían á la mujer: Ya no creemos por tu dicho; porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo.

(69) Y nosotros creemos y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios viviente.

(26) Y he aquí, habla públicamente, y no le dicen nada; ¿si habrán entendido verdaderamente los príncipes, que éste es el Cristo?

(27) Mas éste, sabemos de dónde es: y cuando viniere el Cristo, nadie sabrá de dónde sea.

(31) Y muchos del pueblo creyeron en él, y decían: El Cristo, cuando viniere, ¿hará más señales que las que éste hace?

(41) Otros decían: Este es el Cristo. Algunos empero decían: ¿De Galilea ha de venir el Cristo?

(41) Otros decían: Este es el Cristo. Algunos empero decían: ¿De Galilea ha de venir el Cristo?

(42) ¿No dice la Escritura, que de la simiente de David, y de la aldea de Bethlehem, de donde era David, vendrá el Cristo?

(24) Y rodeáronle los Judíos y dijéronle: ¿Hasta cuándo nos has de turbar el alma? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente.

(27) Dícele: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.

(34) Respondióle la gente: Nosotros hemos oído de la ley, que el Cristo permanece para siempre: ¿cómo pues dices tú: Conviene que el Hijo del hombre sea levantado? ¿Quién es este Hijo del hombre?