Concordancia de la Biblia Reina-Valera
enseña (20 apariciones)
(20) Y enseña á ellos las ordenanzas y las leyes, y muéstrales el camino por donde anden, y lo que han de hacer.
(35) El que enseña mis manos para la pelea, y da que con mis brazos quiebre el arco de acero.
(11) Que nos enseña más que á las bestias de la tierra, y nos hace sabios más que las aves del cielo?
(34) Quien enseña mis manos para la batalla, y será quebrado con mis brazos el arco de acero.
(10) El que castiga las gentes, ¿no reprenderá? ¿no sabrá el que enseña al hombre la ciencia?
(1) Salmo de David. BENDITO sea Jehová, mi roca, que enseña mis manos á la batalla, y mis dedos á la guerra:
(9) Da al sabio, y será más sabio: enseña al justo, y acrecerá su saber.
(15) El viejo y venerable de rostro es la cabeza: el profeta que enseña mentira, este es cola.
(26) Porque su Dios le instruye, y le enseña á juicio;
(17) Así ha dicho Jehová, Redentor tuyo, el Santo de Israel: Yo Jehová Dios tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que andas.
(16) Y oí una voz de hombre entre las riberas de Ulai, que gritó y dijo: Gabriel, enseña la visión á éste.
(18) ¿De qué sirve la escultura que esculpió el que la hizo? ¿la estatua de fundición, que enseña mentira, para que haciendo imágenes mudas confíe el hacedor en su obra?
(28) Dando voces: Varones Israelitas, ayudad: Este es el hombre que por todas partes enseña á todos contra el pueblo, y la ley, y este lugar; y además de esto ha metido Gentiles en el templo, y ha contaminado este lugar santo.
(11) Así que, pasados tres meses, navegamos en una nave Alejandrina que había invernado en la isla, la cual tenía por enseña á Cástor y Pólux.
(7) O si ministerio, en servir; ó el que enseña, en doctrina;
(14) La misma naturaleza ¿no os enseña que al hombre sea deshonesto criar cabello?
(11) Esto manda y enseña.
(2) Y los que tienen amos fieles, no los tengan en menos, por ser hermanos; antes sírvanles mejor, por cuanto son fieles y amados, y partícipes del beneficio. Esto enseña y exhorta.
(3) Si alguno enseña otra cosa, y no asiente á sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y á la doctrina que es conforme á la piedad;
(27) Pero la unción que vosotros habéis recibido de él, mora en vosotros, y no tenéis necesidad que ninguno os enseñe; mas como la unción misma os enseña de todas cosas, y es verdadera, y no es mentira, así como os ha enseñado, perseveraréis en él.