Concordancia de la Biblia Reina-Valera
esperado (19 apariciones)
(25) Y habiendo esperado hasta estar confusos, pues que él no abría las puertas de la sala, tomaron la llave y abrieron: y he aquí su señor caído en tierra muerto.
(4) Y Eliú había esperado á Job en la disputa, porque eran más viejos de días que él.
(11) He aquí yo he esperado á vuestras razones, he escuchado vuestros argumentos, en tanto que buscabais palabras.
(16) Yo pues he esperado, porque no hablaban, antes pararon, y no respondieron más.
(5) Encamíname en tu verdad, y enséñame; porque tú eres el Dios de mi salud: en ti he esperado todo el día.
(21) Integridad y rectitud me guarden; porque en ti he esperado.
(1) Al Músico principal: Salmo de David. EN ti, oh Jehová, he esperado; no sea yo confundido para siempre: líbrame en tu justicia.
(6) Aborrecí á los que esperan en vanidades ilusorias; mas yo en Jehová he esperado.
(1) EN ti, oh Jehová, he esperado; no sea yo confuso para siempre.
(74) Los que te temen, me verán, y se alegrarán; porque en tu palabra he esperado.
(114) Mi escondedero y mi escudo eres tú: en tu palabra he esperado.
(166) Tu salud he esperado, oh Jehová; y tus mandamientos he puesto por obra.
(5) Esperé yo á Jehová, esperó mi alma; en su palabra he esperado.
(9) Y se dirá en aquel día: He aquí éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará: éste es Jehová á quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salud.
(9) Y se dirá en aquel día: He aquí éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará: éste es Jehová á quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salud.
(8) También en el camino de tus juicios, oh Jehová, te hemos esperado: á tu nombre y á tu memoria es el deseo del alma.
(2) Oh Jehová, ten misericordia de nosotros, á ti hemos esperado: tú, brazo de ellos en la mañana, sé también nuestra salud en tiempo de la tribulación.
(5) Y viendo ella que había esperado mucho tiempo, y que se perdía su esperanza, tomó otro de sus cachorros, y púsolo por leoncillo.
(6) Empero ellos estaban esperando cuándo se había de hinchar, ó caer muerto de repente; mas habiendo esperado mucho, y viendo que ningún mal le venía, mudados, decían que era un dios.