Concordancia de la Biblia Reina-Valera
estéril (19 apariciones)
(30) Mas Sarai fué estéril, y no tenía hijo.
(2) Dijo, pues, Sarai á Abram: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril: ruégote que entres á mi sierva; quizá tendré hijos de ella. Y atendió Abram al dicho de Sarai.
(21) Y oró Isaac á Jehová por su mujer, que era estéril; y aceptólo Jehová, y concibió Rebeca su mujer.
(31) Y vió Jehová que Lea era aborrecida, y abrió su matriz: pero Rachêl era estéril.
(26) No habrá mujer que aborte, ni estéril en tu tierra; y yo cumpliré el número de tus días.
(14) Bendito serás más que todos los pueblos: no habrá en ti varón ni hembra estéril, ni en tus bestias.
(2) Y había un hombre de Sora, de la tribu de Dan, el cual se llamaba Manoa; y su mujer era estéril, que nunca había parido.
(3) A esta mujer apareció el ángel de Jehová, y díjole: He aquí que tú eres estéril, y no has parido; mas concebirás y parirás un hijo.
(5) Los hartos se alquilaron por pan: y cesaron los hambrientos: hasta parir siete la estéril, y la que tenía muchos hijos enfermó.
(21) A la mujer estéril que no paría, afligió; y á la viuda nunca hizo bien.
(9) El hace habitar en familia á la estéril, gozosa en ser madre de hijos. Aleluya.
(16) El sepulcro, y la matriz estéril, la tierra no harta de aguas, y el fuego que jamás dice, Basta.
(2) Tus dientes, como manadas de trasquiladas ovejas, que suben del lavadero, todas con crías mellizas, y ninguna entre ellas estéril.
(6) Tus dientes, como manada de ovejas que suben del lavadero, todas con crías mellizas, y estéril no hay entre ellas.
(1) ALÉGRATE, oh estéril, la que no paría; levanta canción, y da voces de júbilo, la que nunca estuvo de parto: porque más son los hijos de la dejada que los de la casada, ha dicho Jehová.
(7) Y no tenían hijo, porque Elisabet era estéril, y ambos eran avanzados en días.
(36) Y he aquí, Elisabet tu parienta, también ella ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes á ella que es llamada la estéril:
(27) Porque está escrito: Alégrate, estéril, que no pares: prorrumpe y clama, la que no estás de parto; porque más son los hijos de la dejada, que de la que tiene marido.
(11) Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir simiente; y parió aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó ser fiel el que lo había prometido.