Concordancia de la Biblia Reina-Valera
estad (28 apariciones)
(15) Y dijo al pueblo: Estad apercibidos para el tercer día; no lleguéis á mujer.
(16) Y díjoles: Marchaos al monte, porque los que fueron tras vosotros no os encuentren; y estad escondidos allí tres días, hasta que los que os siguen hayan vuelto; y después os iréis vuestro camino.
(3) Oid, reyes; estad, oh príncipes, atentos: yo cantaré á Jehová, cantaré salmos á Jehová Dios de Israel.
(21) Y estad atentos: y cuando viereis salir las hijas de Silo á bailar en corros, vosotros saldréis de las viñas, y arrebataréis cada uno mujer para sí de las hijas de Silo, y os iréis á tierra de Benjamín:
(17) No habrá para qué vosotros peleéis en este caso: paraos, estad quedos, y ved la salud de Jehová con vosotros. Oh Judá y Jerusalem, no temáis ni desmayéis; salid mañana contra ellos, que Jehová será con vosotros.
(5) Estad en el santuario según la distribución de las familias de vuestros hermanos los hijos del pueblo, y según la división de la familia de los Levitas.
(6) Oid ahora mi razonamiento, y estad atentos á los argumentos de mis labios.
(10) Estad quietos, y conoced que yo soy Dios: ensalzado he de ser entre las gentes, ensalzado seré en la tierra.
(1) OID, hijos, la doctrina de un padre, y estad atentos para que conozcáis cordura.
(24) Ahora pues, hijos, oidme, y estad atentos á las razones de mi boca.
(23) Estad atentos, y oid mi voz; estad atentos, y oid mi dicho.
(23) Estad atentos, y oid mi voz; estad atentos, y oid mi dicho.
(4) Estad atentos á mí, pueblo mío, y oidme, nación mía; porque de mí saldrá la ley, y mi juicio descubriré para luz de pueblos.
(1) SACERDOTES, oid esto, y estad atentos, casa de Israel; y casa del rey, escuchad: porque á vosotros es el juicio, pues habéis sido lazo en Mizpa, y red extendida sobre Tabor.
(44) Por tanto, también vosotros estad apercibidos; porque el Hijo del hombre ha de venir á la hora que no pensáis.
(40) Vosotros pues también, estad apercibidos; porque á la hora que no pensáis, el Hijo del hombre vendrá.
(4) Estad en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto de sí mismo, si no estuviere en la vid; así ni vosotros, si no estuviereis en mí.
(9) Como el Padre me amó, también yo os he amado: estad en mi amor.
(58) Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es vano.
(13) Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos.
(1) ESTAD, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no volváis otra vez á ser presos en el yugo de servidumbre.
(14) Estad pues firmes, ceñidos vuestros lomos de verdad, y vestidos de la cota de justicia,
(1) ASÍ que, hermanos míos amados y deseados, gozo y corona mía, estad así firmes en el Señor, amados.
(18) Casadas, estad sujetas á vuestros maridos, como conviene en el Señor.
(16) Estad siempre gozosos.
(15) Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra, ó por carta nuestra.
(15) Sino santificad al Señor Dios en vuestros corazones, y estad siempre aparejados para responder con mansedumbre y reverencia á cada uno que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros:
(1) PUES que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también estad armados del mismo pensamiento: que el que ha padecido en la carne, cesó de pecado;