Concordancia de la Biblia Reina-Valera
hablaré (49 apariciones)
(22) Y de allí me declararé á ti, y hablaré contigo de sobre la cubierta, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, todo lo que yo te mandaré para los hijos de Israel.
(17) Y yo descenderé y hablaré allí contigo; y tomaré del espíritu que está en ti, y pondré en ellos; y llevarán contigo la carga del pueblo, y no la llevarás tú solo.
(6) Y él les dijo: Oid ahora mis palabras: si tuviereis profeta de Jehová, le apareceré en visión, en sueños hablaré con él.
(8) Boca á boca hablaré con él, y á las claras, y no por figuras; y verá la apariencia de Jehová: ¿por qué pues no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo Moisés?
(38) Y Balaam respondió á Balac: He aquí yo he venido á ti: mas ¿podré ahora hablar alguna cosa? La palabra que Dios pusiere en mi boca, esa hablaré.
(28) Congregad á mí todos los ancianos de vuestras tribus, y á vuestros oficiales, y hablaré en sus oídos estas palabras, y llamaré por testigos contra ellos los cielos y la tierra.
(1) ESCUCHAD, cielos, y hablaré; y oiga la tierra los dichos de mi boca.
(3) Y yo saldré y estaré junto á mi padre en el campo donde estuvieres: y hablaré de ti á mi padre, y te haré saber lo que notare.
(15) Y que yo he venido ahora para decir esto al rey mi señor, es porque el pueblo me ha puesto miedo. Mas tu sierva dijo: Hablaré ahora al rey: quizá él hará lo que su sierva diga.
(18) Y Bath-sheba dijo: Bien; yo hablaré por ti al rey.
(13) Y dijo Michêas: Vive Jehová, que lo que mi Dios me dijere, eso hablaré. Y vino al rey.
(11) Por tanto yo no reprimiré mi boca; hablaré en la angustia de mi espíritu, y quejaréme con la amargura de mi alma.
(14) ¿Cuánto menos le responderé yo, y hablaré con él palabras estudiadas?
(35) Entonces hablaré, y no le temeré: porque así no estoy en mí mismo.
(1) ESTÁ mi alma aburrida de mi vida: daré yo suelta á mi queja sobre mí, hablaré con amargura de mi alma.
(13) Escuchadme, y hablaré yo, y véngame después lo que viniere.
(22) Llama luego, y yo responderé; ó yo hablaré, y respóndeme tú.
(3) Soportadme, y yo hablaré; y después que hubiere hablado, escarneced.
(2) Hoy también hablaré con amargura; que es más grave mi llaga que mi gemido.
(20) Hablaré pues y respiraré; abriré mis labios, y responderé.
(31) Escucha, Job, y óyeme; calla, y yo hablaré.
(20) ¿Será preciso contarle cuando yo hablaré? Por más que el hombre razone, quedará como abismado.
(4) Oye, te ruego, y hablaré: te preguntaré, y tú me enseñarás.
(7) Oye, pueblo mío, y hablaré: escucha, Israel, y testificaré contra ti: yo soy Dios, el Dios tuyo.
(12) Y meditaré en todas tus obras, y hablaré de tus hechos.
(2) Abriré mi boca en parábola; hablaré cosas reservadas de antiguo:
(27) Hazme entender el camino de tus mandamientos, y hablaré de tus maravillas.
(46) Y hablaré de tus testimonios delante de los reyes, y no me avergonzaré.
(8) Por amor de mis hermanos y mis compañeros hablaré ahora paz de ti.
(5) La hermosura de la gloria de tu magnificencia, y tus hechos maravillosos, hablaré.
(6) Oid, porque hablaré cosas excelentes; y abriré mis labios para cosas rectas.
(12) Viento más vehemente que estos vendrá á mí: y ahora yo hablaré juicios con ellos.
(1) JUSTO eres tú, oh Jehová, aunque yo contigo dispute: hablaré empero juicios contigo. ¿Por qué es prosperado el camino de los impíos, y tienen bien todos los que se portan deslealmente?
(7) En un instante hablaré contra gentes y contra reinos, para arrancar, y disipar, y destruir.
(9) Y en un instante hablaré de la gente y del reino, para edificar y para plantar;
(2) Y saldrás al valle del hijo de Hinnom, que está á la entrada de la puerta oriental, y publicarás allí las palabras que yo te hablaré.
(9) Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre: empero fué en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos, trabajé por sufrirlo, y no pude.
(1) Y DÍJOME: Hijo del hombre, está sobre tus pies, y hablaré contigo.
(10) Y díjome: Hijo del hombre, toma en tu corazón todas mis palabras que yo te hablaré, y oye con tus oídos.
(22) Y fué allí la mano de Jehová sobre mí, y díjome: Levántate, y sal al campo, y allí hablaré contigo.
(25) Porque yo Jehová hablaré; cumpliráse la palabra que yo hablaré; no se dilatará más: antes en vuestros días, oh casa rebelde, hablaré palabra, y cumpliréla, dice el Señor Jehová.
(25) Porque yo Jehová hablaré; cumpliráse la palabra que yo hablaré; no se dilatará más: antes en vuestros días, oh casa rebelde, hablaré palabra, y cumpliréla, dice el Señor Jehová.
(25) Porque yo Jehová hablaré; cumpliráse la palabra que yo hablaré; no se dilatará más: antes en vuestros días, oh casa rebelde, hablaré palabra, y cumpliréla, dice el Señor Jehová.
(28) Diles por tanto: Así ha dicho el Señor Jehová: No se dilatarán más todas mis palabras: cumpliráse la palabra que yo hablaré, dice el Señor Jehová.
(11) Y díjome: Daniel, varón de deseos, está atento á las palabras que te hablaré, y levántate sobre tus pies; porque á ti he sido enviado ahora. Y estando hablando conmigo esto, yo estaba temblando.
(14) Empero he aquí, yo la induciré, y la llevaré al desierto, y hablaré á su corazón.
(30) Ya no hablaré mucho con vosotros: porque viene el príncipe de este mundo; mas no tiene nada en mí.
(25) Estas cosas os he hablado en proverbios: la hora viene cuando ya no os hablaré por proverbios, pero claramente os anunciaré del Padre.
(21) En la ley está escrito: En otras lenguas y en otros labios hablaré á este pueblo; y ni aun así me oirán, dice el Señor.