❖

Búsqueda Bíblica y Herramientas de Estudio

Busca versículos, explora la concordancia, consulta los temas de Nave, descubre referencias cruzadas y pregunta a nuestra IA para profundizar en las Escrituras — todo en un solo lugar.

Todas las herramientas se basan en la Biblia Reina-Valera completa: búsqueda de texto en los 66 libros, concordancia palabra por palabra de todas las apariciones en las Escrituras, Biblia Temática de Nave con miles de temas y referencias cruzadas del Tesoro del Conocimiento de las Escrituras y de pasajes relacionados.

Concordancia de la Biblia Reina-Valera

‹ Volver a la concordancia

puercos (14 apariciones)

(6) No deis lo santo á los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos; porque no las rehuellen con sus pies, y vuelvan y os despedacen.

(30) Y estaba lejos de ellos un hato de muchos puercos paciendo.

(31) Y los demonios le rogaron, diciendo: Si nos echas, permítenos ir á aquel hato de puercos.

(32) Y les dijo: Id. Y ellos salieron, y se fueron á aquel hato de puercos: y he aquí, todo el hato de los puercos se precipitó de un despeñadero en la mar, y murieron en las aguas.

(32) Y les dijo: Id. Y ellos salieron, y se fueron á aquel hato de puercos: y he aquí, todo el hato de los puercos se precipitó de un despeñadero en la mar, y murieron en las aguas.

(11) Y estaba allí cerca del monte una grande manada de puercos paciendo.

(12) Y le rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos á los puercos para que entremos en ellos.

(13) Y luego Jesús se lo permitió. Y saliendo aquellos espíritus inmundos, entraron en los puercos, y la manada cayó por un despeñadero en la mar; los cuales eran como dos mil; y en la mar se ahogaron.

(14) Y los que apacentaban los puercos huyeron, y dieron aviso en la ciudad y en los campos. Y salieron para ver qué era aquello que había acontecido.

(16) Y les contaron los que lo habían visto, cómo había acontecido al que había tenido el demonio, y lo de los puercos.

(32) Y había allí un hato de muchos puercos que pacían en el monte; y le rogaron que los dejase entrar en ellos; y los dejó.

(33) Y salidos los demonios del hombre, entraron en los puercos; y el hato se arrojó de un despeñadero en el lago, y ahogóse.

(15) Y fué y se llegó á uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió á su hacienda para que apacentase los puercos.

(16) Y deseaba henchir su vientre de las algarrobas que comían los puercos; mas nadie se las daba.