Concordancia de la Biblia Reina-Valera
razones (28 apariciones)
(28) Mas el rey de los hijos de Ammón no atendió las razones de Jephté que le envió.
(14) Y estando tú aún hablando con el rey, yo entraré tras ti, y acabaré tus razones.
(3) ¿Disputará con palabras inútiles, y con razones sin provecho?
(11) He aquí yo he esperado á vuestras razones, he escuchado vuestros argumentos, en tanto que buscabais palabras.
(12) Os he pues prestado atención, y he aquí que no hay de vosotros quien redarguya á Job, y responda á sus razones.
(14) Ahora bien, Job no enderezó á mí sus palabras, ni yo le responderé con vuestras razones.
(1) POR tanto, Job, oye ahora mis razones, y escucha todas mis palabras.
(3) Mis razones declararán la rectitud de mi corazón, y mis labios proferirán pura sabiduría.
(13) ¿Por qué tomaste pleito contra él? Porque él no da cuenta de ninguna de sus razones.
(32) Que si tuvieres razones, respóndeme: habla, porque yo te quiero justificar.
(4) Yo te responderé razones, y á tus compañeros contigo.
(2) Espérame un poco, y enseñarte he; porque todavía tengo razones en orden á Dios.
(2) Oh Dios, oye mi oración; escucha las razones de mi boca.
(2) Para entender sabiduría y doctrina; para conocer las razones prudentes;
(21) Clama en los principales lugares de concurso; en las entradas de las puertas de la ciudad dice sus razones:
(4) Y él me enseñaba, y me decía: Mantenga tu corazón mis razones, guarda mis mandamientos, y vivirás:
(5) Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia; no te olvides ni te apartes de las razones de mi boca;
(10) Oye, hijo mío, y recibe mis razones; y se te multiplicarán años de vida.
(20) Hijo mío, está atento á mis palabras; inclina tu oído á mis razones.
(7) Ahora pues, hijos, oidme, y no os apartéis de las razones de mi boca.
(2) Enlazado eres con las palabras de tu boca, y preso con las razones de tu boca.
(1) HIJO mío, guarda mis razones, y encierra contigo mis mandamientos.
(24) Ahora pues, hijos, oidme, y estad atentos á las razones de mi boca.
(8) En justicia son todas las razones de mi boca; no hay en ellas cosa perversa ni torcida.
(27) Cesa, hijo mío, de oir la enseñanza que induce á divagar de las razones de sabiduría.
(21) Para hacerte saber la certidumbre de las razones verdaderas, para que puedas responder razones de verdad á los que á ti enviaren?
(21) Para hacerte saber la certidumbre de las razones verdaderas, para que puedas responder razones de verdad á los que á ti enviaren?
(9) No hables á oídos del necio; porque menospreciará la prudencia de tus razones.