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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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triste (17 apariciones)

(18) Y ella dijo: Halle tu sierva gracia delante de tus ojos. Y fuése la mujer su camino, y comió, y no estuvo más triste.

(43) Y el rey de Israel se fué á su casa triste y enojado, y llegó á Samaria.

(4) Y vínose Achâb á su casa triste y enojado, por la palabra que Naboth de Jezreel le había respondido, diciendo: No te daré la heredad de mis padres. Y acostóse en su cama, y volvió su rostro, y no comió pan.

(5) Y vino á él su mujer Jezabel, y díjole: ¿Por qué está tan triste tu espíritu, y no comes pan?

(1) Y FUÉ en el mes de Nisán, en el año veinte del rey Artajerjes, que estando ya el vino delante de él, tomé el vino, y dílo al rey. Y como yo no había estado antes triste en su presencia,

(2) Díjome el rey: ¿Por qué está triste tu rostro, pues no estás enfermo? No es esto sino quebranto de corazón. Entonces temí en gran manera.

(3) Y dije al rey: El rey viva para siempre. ¿Cómo no estará triste mi rostro, cuando la ciudad, casa de los sepulcros de mis padres, está desierta, y sus puertas consumidas del fuego?

(22) El corazón alegre produce buena disposición: mas el espíritu triste seca los huesos.

(2) Mas yo pondré á Ariel en apretura, y será desconsolada y triste; y será á mí como Ariel.

(6) Porque como á mujer dejada y triste de espíritu te llamó Jehová, y como á mujer moza que es repudiada, dijo el Dios tuyo.

(20) Y llegándose cerca del foso llamó á voces á Daniel con voz triste: y hablando el rey dijo á Daniel: Daniel, siervo del Dios viviente, el Dios tuyo, á quien tú continuamente sirves ¿te ha podido librar de los leones?

(3) Y á la mañana: Hoy tempestad; porque tiene arreboles el cielo triste. Hipócritas, que sabéis hacer diferencia en la faz del cielo; ¿y en las señales de los tiempos no podéis?

(22) Y oyendo el mancebo esta palabra, se fué triste, porque tenía muchas posesiones.

(38) Entonces Jesús les dice: Mi alma está muy triste hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo.

(22) Mas él, entristecido por esta palabra, se fué triste, porque tenía muchas posesiones.

(34) Y les dice: Está muy triste mi alma, hasta la muerte: esperad aquí y velad.

(23) Entonces él, oídas estas cosas, se puso muy triste, porque era muy rico.