Concordancia de la Biblia Reina-Valera
vientre (99 apariciones)
(24) Y como se cumplieron sus días para parir, he aquí mellizos en su vientre.
(2) Y Jacob se enojaba contra Rachêl, y decía: ¿Soy yo en lugar de Dios, que te impidió el fruto de tu vientre?
(27) Y aconteció que al tiempo del parir, he aquí había dos en su vientre.
(21) (El sacerdote conjurará á la mujer con juramento de maldición, y dirá á la mujer): Jehová te dé en maldición y en conjuración en medio de tu pueblo, haciendo Jehová á tu muslo que caiga, y á tu vientre que se te hinche;
(22) Y estas aguas que dan maldición entren en tus entrañas, y hagan hinchar tu vientre y caer tu muslo. Y la mujer dirá: Amén, amén.
(27) Darále pues á beber las aguas; y será, que si fuere inmunda y hubiere hecho traición contra su marido, las aguas que obran maldición entrarán en ella en amargura, y su vientre se hinchará, y caerá su muslo; y la mujer será por maldición en medio de su pueblo.
(12) No sea ella ahora como el que sale muerto del vientre de su madre, consumida la mitad de su carne.
(8) Y fué tras el varón de Israel á la tienda, y alanceólos á ambos, al varón de Israel, y á la mujer por su vientre. Y cesó la mortandad de los hijos de Israel.
(13) Y te amará, y te bendecirá, y te multiplicará, y bendecirá el fruto de tu vientre, y el fruto de tu tierra, y tu grano, y tu mosto, y tu aceite, la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas, en la tierra que juró á tus padres que te daría.
(4) Bendito el fruto de tu vientre, y el fruto de tu bestia, la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas.
(11) Y te hará Jehová sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre, y en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, en el país que juró Jehová á tus padres que te había de dar.
(18) Maldito el fruto de tu vientre, y el fruto de tu tierra, y la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas.
(53) Y comerás el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos y de tus hijas que Jehová tu Dios te dió, en el cerco y en el apuro con que te angustiará tu enemigo.
(9) Y hacerte ha Jehová tu Dios abundar en toda obra de tus manos, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, para bien: porque Jehová volverá á gozarse sobre ti para bien, de la manera que se gozó sobre tus padres;
(21) Mas Aod metió su mano izquierda, y tomó el puñal de su lado derecho, y metióselo por el vientre;
(22) De tal manera que la empuñadura entró también tras la hoja, y la grosura encerró la hoja, que él no sacó el puñal de su vientre: y salió el estiércol.
(5) Porque tú te harás embarazada, y parirás un hijo: y no subirá navaja sobre su cabeza, porque aquel niño será Nazareo á Dios desde el vientre, y él comenzará á salvar á Israel de mano de los Filisteos.
(7) Y díjome: He aquí que tú concebirás, y parirás un hijo: por tanto, ahora no bebas vino, ni sidra, ni comas cosa inmunda; porque este niño desde el vientre será Nazareo á Dios hasta el día de su muerte.
(17) Descubrióle pues todo su corazón, y díjole: Nunca á mi cabeza llegó navaja; porque soy Nazareo de Dios desde el vientre de mi madre. Si fuere rapado, mi fuerza se apartará de mí, y seré debilitado, y como todos los hombres.
(11) Y Noemi respondió: Volveos, hijas mías: ¿para qué habéis de ir conmigo? ¿tengo yo más hijos en el vientre, que puedan ser vuestros maridos?
(20) Tenían también los capiteles de sobre las dos columnas, doscientas granadas en dos órdenes alrededor en cada capitel, encima del vientre del capitel, el cual vientre estaba delante del enredado.
(20) Tenían también los capiteles de sobre las dos columnas, doscientas granadas en dos órdenes alrededor en cada capitel, encima del vientre del capitel, el cual vientre estaba delante del enredado.
(21) Y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo tornaré allá. Jehová dió, y Jehová quitó: sea el nombre de Jehová bendito.
(10) Por cuanto no cerró las puertas del vientre donde yo estaba, ni escondió de mis ojos la miseria.
(11) ¿Por qué no morí yo desde la matriz, o fuí traspasado en saliendo del vientre?
(19) Fuera, como si nunca hubiera sido, llevado desde el vientre á la sepultura.
(2) ¿Si proferirá el sabio vana sabiduría, y henchirá su vientre de viento solano?
(15) Devoró riquezas, mas vomitarálas; de su vientre las sacará Dios.
(20) Por tanto, no sentirá él sosiego en su vientre, ni salvará nada de lo que codiciaba.
(23) Cuando se pusiere á henchir su vientre, Dios enviará sobre él el furor de su ira, y harála llover sobre él y sobre su comida.
(15) El que en el vientre me hizo á mí, ¿no lo hizo á él? ¿y no nos dispuso uno mismo en la matriz?
(18) (Porque desde mi mocedad creció conmigo como con padre, y desde el vientre de mi madre fuí guía de la viuda;)
(18) Porque lleno estoy de palabras, y el espíritu de mi vientre me constriñe.
(19) De cierto mi vientre está como el vino que no tiene respiradero, y se rompe como odres nuevos.
(29) ¿De qué vientre salió el hielo? y la escarcha del cielo, ¿quién la engendró?
(11) He aquí ahora que su fuerza está en sus lomos, y su fortaleza en el ombligo de su vientre.
(14) De los hombres con tu mano, oh Jehová, de los hombres de mundo, cuya parte es en esta vida, y cuyo vientre hinches de tu tesoro: hartan sus hijos, y dejan el resto á sus chiquitos.
(9) Empero tú eres el que me sacó del vientre, el que me haces esperar desde que estaba á los pechos de mi madre.
(10) Sobre ti fuí echado desde la matriz: desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios.
(25) Porque nuestra alma está agobiada hasta el polvo: nuestro vientre está pegado con la tierra.
(3) Enajenáronse los impíos desde la matriz; descarriáronse desde el vientre, hablando mentira.
(6) Por ti he sido sustentado desde el vientre: de las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacaste: de ti será siempre mi alabanza.
(3) He aquí, heredad de Jehová son los hijos: cosa de estima el fruto del vientre.
(11) En verdad juró Jehová á David, no se apartará de ellos: Del fruto de tu vientre pondré sobre tu trono.
(13) Porque tú poseiste mis riñones; cubrísteme en el vientre de mi madre.
(25) El justo come hasta saciar su alma: mas el vientre de los impíos tendrá necesidad.
(8) Las palabras del chismoso parecen blandas, y descienden hasta lo íntimo del vientre.
(20) Del fruto de la boca del hombre se hartará su vientre; hartaráse del producto de sus labios.
(27) Candela de Jehová es el alma del hombre, que escudriña lo secreto del vientre.
(30) Las señales de las heridas son medicina para lo malo: y las llagas llegan á lo más secreto del vientre.