Apocalipsis 4

📚 Acerca de este libro
✦ Resumen del capítulo

En este capítulo se revela la visión del trono y de los cuatro seres vivientes, en la que se describen el poder y la gloria eternos de Dios. Se muestra a los cuatro seres vivientes adorando a quien está sentado en el trono, lo que subraya que la adoración solo le corresponde a Dios. El capítulo marca la pauta para el resto de la visión al presentar la naturaleza majestuosa de la presencia de Dios.

🔍 Tamaño de Letra
(1) DESPUÉS de estas cosas miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo: y la primera voz que oí, era como de trompeta que hablaba conmigo, diciendo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que han de ser después de éstas.
Referencias Cruzadas
(2) Y luego yo fuí en Espíritu: y he aquí, un trono que estaba puesto en el cielo, y sobre el trono estaba uno sentado.
Referencias Cruzadas
(3) Y el que estaba sentado, era al parecer semejante á una piedra de jaspe y de sardio: y un arco celeste había alrededor del trono, semejante en el aspecto á la esmeralda.
Referencias Cruzadas
(4) Y alrededor del trono había veinticuatro sillas: y vi sobre las sillas veinticuatro ancianos sentados, vestidos de ropas blancas; y tenían sobre sus cabezas coronas de oro.
Referencias Cruzadas
(5) Y del trono salían relámpagos y truenos y voces: y siete lámparas de fuego estaban ardiendo delante del trono, las cuales son los siete Espíritus de Dios.
Referencias Cruzadas
(6) Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y en medio del trono, y alrededor del trono, cuatro animales llenos de ojos delante y detrás.
Referencias Cruzadas
(7) Y el primer animal era semejante á un león; y el segundo animal, semejante á un becerro; y el tercer animal tenía la cara como de hombre; y el cuarto animal, semejante á un águila volando.
Referencias Cruzadas
(8) Y los cuatro animales tenían cada uno por sí seis alas alrededor, y de dentro estaban llenos de ojos; y no tenían reposo día ni noche, diciendo: Santo, santo, santo el Señor Dios Todopoderoso, que era, y que es, y que ha de venir.
Referencias Cruzadas
(9) Y cuando aquellos animales daban gloria y honra y alabanza al que estaba sentado en el trono, al que vive para siempre jamás,
Referencias Cruzadas
(10) Los veinticuatro ancianos se postraban delante del que estaba sentado en el trono, y adoraban al que vive para siempre jamás, y echaban sus coronas delante del trono, diciendo:
Referencias Cruzadas
(11) Señor, digno eres de recibir gloria y honra y virtud: porque tú criaste todas las cosas, y por tu voluntad tienen ser y fueron criadas.
Referencias Cruzadas
‹ Anterior Apocalipsis • Capítulo 4 Siguiente ›