Concordancia de la Biblia Reina-Valera
él (3,943 apariciones)
(11) Y vinieron á él todos sus hermanos, y todas sus hermanas, y todos los que antes le habían conocido, y comieron con él pan en su casa, y condoliéronse de él, y consoláronle de todo aquel mal que sobre él había Jehová traído; y cada uno de ellos le dió una pieza de moneda, y un zarcillo de oro.
(11) Y vinieron á él todos sus hermanos, y todas sus hermanas, y todos los que antes le habían conocido, y comieron con él pan en su casa, y condoliéronse de él, y consoláronle de todo aquel mal que sobre él había Jehová traído; y cada uno de ellos le dió una pieza de moneda, y un zarcillo de oro.
(12) Besad al Hijo, porque no se enoje, y perezcáis en el camino, cuando se encendiere un poco su furor. Bienaventurados todos los que en él confían.
(2) Muchos dicen de mi vida: No hay para él salud en Dios. (Selah.)
(4) Con mi voz clamé á Jehová, y él me respondió desde el monte de su santidad. (Selah.)
(3) Sabed pues, que Jehová hizo apartar al pío para sí: Jehová oirá cuando yo á él clamare.
(12) Si no se convirtiere, él afilará su espada: armado tiene ya su arco, y lo ha preparado.
(13) Asimismo ha aparejado para él armas de muerte; ha labrado sus saetas para los que persiguen.
(4) Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, que lo visites?
(8) Y él juzgará el mundo con justicia; y juzgará los pueblos con rectitud.
(2) Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio.
(6) En mi angustia invoqué á Jehová, y clamé á mi Dios: él oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él, á sus oídos.
(6) En mi angustia invoqué á Jehová, y clamé á mi Dios: él oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él, á sus oídos.
(7) Y la tierra fué conmovida y tembló; y moviéronse los fundamentos de los montes, y se estremecieron, porque se indignó él.
(8) Humo subió de su nariz, y de su boca consumidor fuego; carbones fueron por él encendidos.
(12) Por el resplandor delante de él, sus nubes pasaron; granizo y carbones ardientes.
(23) Y fuí íntegro para con él, y cauteléme de mi maldad.
(30) Dios, perfecto su camino: es acendrada la palabra de Jehová: escudo es á todos los que en él esperan.
(5) Y él, como un novio que sale de su tálamo, alégrase cual gigante para correr el camino.
(5) Grande es su gloria en tu salud: honra y majestad has puesto sobre él.
(8) Remítese á Jehová, líbrelo; sálvele, puesto que en él se complacía.
(23) Los que teméis á Jehová, alabadle; glorificadle, simiente toda de Jacob; y temed de él, vosotros, simiente toda de Israel.
(24) Porque no menospreció ni abominó la aflicción del pobre, ni de él escondió su rostro; sino que cuando clamó á él, oyóle.
(24) Porque no menospreció ni abominó la aflicción del pobre, ni de él escondió su rostro; sino que cuando clamó á él, oyóle.
(28) Porque de Jehová es el reino; y él se enseñoreará de las gentes.
(29) Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra: postraránse delante de él todos los que descienden al polvo, si bien ninguno puede conservar la vida á su propia alma.
(31) Vendrán, y anunciarán al pueblo que naciere, su justicia que él hizo.
(1) Salmo de David. DE Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan.
(2) Porque él la fundó sobre los mares, y afirmóla sobre los ríos.
(10) ¿Quién es este Rey de gloria? Jehová de los ejércitos, él es el Rey de la gloria. (Selah.)
(8) Bueno y recto es Jehová: por tanto él enseñará á los pecadores el camino.
(15) Mis ojos están siempre hacia Jehová; porque él sacará mis pies de la red.
(5) Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; ocultaráme en lo reservado de su pabellón; pondráme en alto sobre una roca.
(7) Jehová es mi fortaleza y mi escudo: en él esperó mi corazón, y fuí ayudado; por lo que se gozó mi corazón, y con mi canción le alabaré.
(6) Por esto orará á ti todo santo en el tiempo de poder hallarte: ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas á él.
(7) El junta como en un montón las aguas de la mar: él pone en depósitos los abismos.
(8) Tema á Jehová toda la tierra: teman de él todos los habitadores del mundo.
(9) Porque él dijo, y fué hecho; él mandó, y existió.
(9) Porque él dijo, y fué hecho; él mandó, y existió.
(15) El formó el corazón de todos ellos; él considera todas sus obras.
(20) Nuestra alma esperó á Jehová; nuestra ayuda y nuestro escudo es él.
(21) Por tanto en él se alegrará nuestro corazón, porque en su santo nombre hemos confiado.
(1) Salmo de David, cuando mudó su semblante delante de Abimelech, y él lo echó, y fuése. BENDECIRÉ á Jehová en todo tiempo; su alabanza será siempre en mi boca.
(4) Busqué á Jehová, y él me oyó, y libróme de todos mis temores.
(5) A él miraron y fueron alumbrados: y sus rostros no se avergonzaron.
(8) Gustad, y ved que es bueno Jehová: dichoso el hombre que confiará en él.
(22) Jehová redime el alma de sus siervos; y no serán asolados cuantos en él confían.
(10) Todos mis huesos dirán: Jehová, ¿quién como tú, que libras al afligido del más fuerte que él, y al pobre y menesteroso del que le despoja?
(4) Pon asimismo tu delicia en Jehová, y él te dará las peticiones de tu corazón.
(5) Encomienda á Jehová tu camino, y espera en él; y él hará.