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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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él (3,943 apariciones)

(29) Porque á vosotros es concedido por Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él,

(29) Porque á vosotros es concedido por Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él,

(22) Pero la experiencia de él habéis conocido, que como hijo á padre ha servido conmigo en el evangelio.

(27) Pues en verdad estuvo enfermo á la muerte: mas Dios tuvo misericordia de él; y no solamente de él, sino aun de mí, para que yo no tuviese tristeza sobre tristeza.

(27) Pues en verdad estuvo enfermo á la muerte: mas Dios tuvo misericordia de él; y no solamente de él, sino aun de mí, para que yo no tuviese tristeza sobre tristeza.

(9) Y ser hallado en él, no teniendo mi justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;

(16) Porque por él fueron criadas todas las cosas que están en los cielos, y que están en la tierra, visibles é invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fué criado por él y para él.

(16) Porque por él fueron criadas todas las cosas que están en los cielos, y que están en la tierra, visibles é invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fué criado por él y para él.

(16) Porque por él fueron criadas todas las cosas que están en los cielos, y que están en la tierra, visibles é invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fué criado por él y para él.

(17) Y él es antes de todas las cosas, y por él todas las cosas subsisten:

(17) Y él es antes de todas las cosas, y por él todas las cosas subsisten:

(18) Y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia; él que es el principio, el primogénito de los muertos, para que en todo tenga el primado.

(18) Y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia; él que es el principio, el primogénito de los muertos, para que en todo tenga el primado.

(19) Por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud,

(20) Y por él reconciliar todas las cosas á sí, pacificando por la sangre de su cruz, así lo que está en la tierra como lo que está en los cielos.

(22) En el cuerpo de su carne por medio de muerte, para haceros santos, y sin mancha, é irreprensibles delante de él:

(29) En lo cual aun trabajo, combatiendo según la operación de él, la cual obra en mí poderosamente.

(6) Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él:

(7) Arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis aprendido, creciendo en ella con hacimiento de gracias.

(9) Porque en él habita toda la plenitud de la divinidad corporalmente:

(10) Y en él estáis cumplidos, el cual es la cabeza de todo principado y potestad:

(12) Sepultados juntamente con él en el bautismo, en el cual también resucitasteis con él, por la fe de la operación de Dios que le levantó de los muertos.

(12) Sepultados juntamente con él en el bautismo, en el cual también resucitasteis con él, por la fe de la operación de Dios que le levantó de los muertos.

(13) Y á vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os vivificó juntamente con él, perdonándoos todos los pecados,

(4) Cuando Cristo, vuestra vida, se manifestare, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.

(17) Y todo lo que hacéis, sea de palabra, ó de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias á Dios Padre por él.

(14) Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con él á los que durmieron en Jesús.

(10) El cual murió por nosotros, para que ó que velemos, ó que durmamos, vivamos juntamente con él.

(12) Para que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en vosotros, y vosotros en él, por la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.

(1) EMPERO os rogamos, hermanos, cuanto á la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestro recogimiento á él,

(14) Y si alguno no obedeciere á nuestra palabra por carta, notad al tal, y no os juntéis con él, para que se avergüence.

(16) Mas por esto fuí recibido á misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habían de creer en él para vida eterna.

(17) Antes, estando él en Roma, me buscó solícitamente, y me halló.

(11) Es palabra fiel: Que si somos muertos con él, también viviremos con él:

(11) Es palabra fiel: Que si somos muertos con él, también viviremos con él:

(12) Si sufrimos, también reinaremos con él: si negáremos, él también nos negará:

(12) Si sufrimos, también reinaremos con él: si negáremos, él también nos negará:

(13) Si fuéremos infieles, él permanece fiel: no se puede negar á sí mismo.

(26) Y se zafen del lazo del diablo, en que están cautivos á voluntad de él.

(15) Guárdate tú también de él; que en grande manera ha resistido á nuestras palabras.

(5) Porque ¿á cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi hijo eres tú, hoy yo te he engendrado? y otra vez: Yo seré á él Padre, y él me será á mí hijo?

(5) Porque ¿á cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi hijo eres tú, hoy yo te he engendrado? y otra vez: Yo seré á él Padre, y él me será á mí hijo?

(6) Testificó empero uno en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre, que te acuerdas de él? ¿ó el hijo del hombre, que le visitas?

(8) Todas las cosas sujetaste debajo de sus pies. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto á él; mas aun no vemos que todas las cosas le sean sujetas.

(13) Y otra vez: Yo confiaré en él. Y otra vez: He aquí, yo y los hijos que me dió Dios.

(14) Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por la muerte al que tenía el imperio de la muerte, es á saber, al diablo,

(18) Porque en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer á los que son tentados.

(6) Así que, pues que resta que algunos han de entrar en él, y aquellos á quienes primero fué anunciado no entraron por causa de desobediencia,

(10) Porque el que ha entrado en su reposo, también él ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas.

(2) Que se pueda compadecer de los ignorantes y extraviados, pues que él también está rodeado de flaqueza;