Concordancia de la Biblia Reina-Valera
aguas (413 apariciones)
(30) Las aguas se endurecen á manera de piedra, y congélase la haz del abismo.
(34) ¿Alzarás tú á las nubes tu voz, para que te cubra muchedumbre de aguas?
(3) Y será como el árbol plantado junto á arroyos de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.
(11) Puso tinieblas por escondedero suyo, su pabellón en derredor de sí; oscuridad de aguas, nubes de los cielos.
(15) Y aparecieron las honduras de las aguas, y descubriéronse los cimientos del mundo, á tu reprensión, oh Jehová, por el soplo del viento de tu nariz.
(16) Envió desde lo alto; tomóme, sacóme de las muchas aguas.
(14) Heme escurrido como aguas, y todos mis huesos se descoyuntaron: mi corazón fué como cera, desliéndose en medio de mis entrañas.
(2) En lugares de delicados pastos me hará yacer: junto á aguas de reposo me pastoreará.
(3) Voz de Jehová sobre las aguas: hizo tronar el Dios de gloria: Jehová sobre las muchas aguas.
(3) Voz de Jehová sobre las aguas: hizo tronar el Dios de gloria: Jehová sobre las muchas aguas.
(6) Por esto orará á ti todo santo en el tiempo de poder hallarte: ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas á él.
(7) El junta como en un montón las aguas de la mar: él pone en depósitos los abismos.
(1) Al Músico principal: Masquil á los hijos de Coré. COMO el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía.
(3) Bramarán, turbaránse sus aguas; temblarán los montes á causa de su braveza. (Selah.)
(7) Córranse como aguas que se van de suyo: en entesando sus saetas, luego sean hechas pedazos.
(1) Salmo de David, estando en el desierto de Judá. DIOS, Dios mío eres tú: levantaréme á ti de mañana: mi alma tiene sed de ti, mi carne te desea, en tierra de sequedad y transida sin aguas;
(9) Visitas la tierra, y la riegas: en gran manera la enriqueces con el río de Dios, lleno de aguas: preparas el grano de ellos, cuando así la dispones.
(12) Hombres hiciste subir sobre nuestra cabeza; entramos en fuego y en aguas, y sacástenos á hartura.
(1) Al Músico principal: sobre Sosannim: Salmo de David. SÁLVAME, oh Dios, porque las aguas han entrado hasta el alma.
(2) Estoy hundido en cieno profundo, donde no hay pie: he venido á abismos de aguas, y la corriente me ha anegado.
(14) Sácame del lodo, y no sea yo sumergido: sea yo libertado de los que me aborrecen, y del profundo de las aguas.
(15) No me anegue el ímpetu de las aguas, ni me suerba la hondura, ni el pozo cierre sobre mí su boca.
(10) Por eso su pueblo vuelve aquí, y aguas de lleno les son exprimidas.
(13) Tú hendiste la mar con tu fortaleza: quebrantaste cabezas de ballenas en las aguas.
(16) Viéronte las aguas, oh Dios; viéronte las aguas, temieron; y temblaron los abismos.
(16) Viéronte las aguas, oh Dios; viéronte las aguas, temieron; y temblaron los abismos.
(17) Las nubes echaron inundaciones de aguas; tronaron los cielos, y discurrieron tus rayos.
(19) En la mar fué tu camino, y tus sendas en las muchas aguas; y tus pisadas no fueron conocidas.
(13) Rompió la mar, é hízolos pasar; é hizo estar las aguas como en un montón.
(16) Pues sacó de la peña corrientes, é hizo descender aguas como ríos.
(20) He aquí ha herido la peña, y corrieron aguas, y arroyos salieron ondeando: ¿podrá también dar pan? ¿aparejará carne á su pueblo?
(7) En la calamidad clamaste, y yo te libré: te respondí en el secreto del trueno; te probé sobre las aguas de Meriba. (Selah.)
(17) Hanme rodeado como aguas de continuo; hanme cercado á una.
(5) Háceslos pasar como avenida de aguas; son como sueño; como la hierba que crece en la mañana:
(4) Jehová en las alturas es más poderoso que el estruendo de las muchas aguas, más que las recias ondas de la mar.
(3) Que establece sus aposentos entre las aguas; el que pone las nubes por su carroza, el que anda sobre las alas del viento;
(6) Con el abismo, como con vestido, la cubriste; sobre los montes estaban las aguas.
(29) Volvió sus aguas en sangre, y mató sus pescados.
(41) Abrió la peña, y fluyeron aguas; corrieron por los secadales como un río.
(11) Y cubrieron las aguas á sus enemigos: no quedó uno de ellos.
(32) También le irritaron en las aguas de Meriba: é hizo mal á Moisés por causa de ellos;
(23) Los que descienden á la mar en navíos, y hacen negocio en las muchas aguas,
(33) El vuelve los ríos en desierto, y los manantiales de las aguas en secadales;
(35) Vuelve el desierto en estanques de aguas, y la tierra seca en manantiales.
(8) El cual tornó la peña en estanque de aguas, y en fuente de aguas la roca.
(8) El cual tornó la peña en estanque de aguas, y en fuente de aguas la roca.
(4) Entonces nos habrían inundado las aguas; sobre nuestra alma hubiera pasado el torrente:
(5) Hubieran entonces pasado sobre nuestra alma las aguas soberbias.
(6) Al que tendió la tierra sobre las aguas, porque para siempre es su misericordia;
(7) Envía tu mano desde lo alto; redímeme, y sácame de las muchas aguas, de la mano de los hijos extraños;