Concordancia de la Biblia Reina-Valera
ambos (68 apariciones)
(33) No hay entre nosotros árbitro que ponga su mano sobre nosotros ambos.
(15) El que justifica al impío, y el que condena al justo, ambos á dos son abominación á Jehová.
(22) Porque su quebrantamiento se levantará de repente; y el quebrantamiento de ambos, ¿quién lo comprende?
(13) El pobre y el usurero se encontraron: Jehová alumbra los ojos de ambos.
(6) Mas vale el un puño lleno con descanso, que ambos puños llenos con trabajo y aflicción de espíritu.
(31) Y el fuerte será como estopa, y lo que hizo como centella; y ambos serán encendidos juntamente, y no habrá quien apague.
(12) Las gentes oyeron tu afrenta, y tu clamor hinchió la tierra: porque fuerte se encontró con fuerte, y cayeron ambos juntos.
(19) Y tú, hijo del hombre, señálate dos caminos por donde venga la espada del rey de Babilonia: de una misma tierra salgan ambos: y echa mano á la suerte: en el principio del camino de la ciudad lo harás.
(13) El edificará el templo de Jehová, y él llevará gloria, y se sentará y dominará en su trono, y será sacerdote en su solio; y consejo de paz será entre ambos á dos.
(14) Dejadlos: son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo.
(6) Y eran ambos justos delante de Dios, andando sin reprensión en todos los mandamientos y estatutos del Señor.
(7) Y no tenían hijo, porque Elisabet era estéril, y ambos eran avanzados en días.
(7) E hicieron señas á los compañeros que estaban en el otro barco, que viniesen á ayudarles; y vinieron, y llenaron ambos barcos, de tal manera que se anegaban.
(39) Y les decía una parábola: ¿Puede el ciego guiar al ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo?
(42) Y no teniendo ellos de qué pagar, perdonó á ambos. Di, pues, ¿cuál de éstos le amará más?
(38) Y mandó parar el carro: y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco; y bautizóle.
(14) Porque él es nuestra paz, que de ambos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación;
(16) Y reconciliar por la cruz con Dios á ambos en un mismo cuerpo, matando en ella las enemistades.