Concordancia de la Biblia Reina-Valera
antes (539 apariciones)
(2) Antes con el corazón obráis iniquidades: hacéis pesar la violencia de vuestras manos en la tierra.
(9) Antes que vuestras ollas sientan las espinas, así vivos, así airados, los arrebatará él con tempestad.
(4) Porque no hay ataduras para su muerte; antes su fortaleza está entera.
(11) Antes se olvidaron de sus obras, y de sus maravillas que les había mostrado.
(10) Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos: escogería antes estar á la puerta de la casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad.
(2) Antes que naciesen los montes, y formases la tierra y el mundo, y desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.
(25) Antes murmuraron en sus tiendas, y no oyeron la voz de Jehová.
(35) Antes se mezclaron con las gentes, y aprendieron sus obras,
(67) Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba; mas ahora guardo tu palabra.
(6) Serán como la hierba de los tejados, que se seca antes que crezca:
(25) Antes desechasteis todo consejo mío, y mi reprensión no quisisteis:
(24) Cuando te acostares, no tendrás temor; antes te acostarás, y tu sueño será suave.
(10) Recibid mi enseñanza, y no plata; y ciencia antes que el oro escogido.
(22) Jehová me poseía en el principio de su camino, ya de antiguo, antes de sus obras.
(23) Eternalmente tuve el principado, desde el principio, antes de la tierra.
(24) Antes de los abismos fuí engendrada; antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas.
(24) Antes de los abismos fuí engendrada; antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas.
(25) Antes que los montes fuesen fundados, antes de los collados, era yo engendrada:
(25) Antes que los montes fuesen fundados, antes de los collados, era yo engendrada:
(18) Antes del quebrantamiento es la soberbia; y antes de la caída la altivez de espíritu.
(18) Antes del quebrantamiento es la soberbia; y antes de la caída la altivez de espíritu.
(14) El que comienza la pendencia es como quien suelta las aguas: deja pues la porfía, antes que se enmarañe.
(12) Antes del quebrantamiento se eleva el corazón del hombre, y antes de la honra es el abatimiento.
(12) Antes del quebrantamiento se eleva el corazón del hombre, y antes de la honra es el abatimiento.
(13) El que responde palabra antes de oir, le es fatuidad y oprobio.
(17) No tenga tu corazón envidia de los pecadores, antes persevera en el temor de Jehová todo tiempo:
(7) Dos cosas te he demandado; no me las niegues antes que muera.
(16) Hablé yo con mi corazón, diciendo: He aquí hállome yo engrandecido, y he crecido en sabiduría sobre todos los que fueron antes de mí en Jerusalem; y mi corazón ha percibido muchedumbre de sabiduría y ciencia.
(7) Poseí siervos y siervas, y tuve hijos de familia; también tuve posesión grande de vacas y ovejas, sobre todos los que fueron antes de mí en Jerusalem;
(9) Y fuí engrandecido, y aumentado más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalem: á más de esto perseveró conmigo mi sabiduría.
(16) No tiene fin todo el pueblo que fué antes de ellos: tampoco los que vendrán después estarán con él contentos. Y esto es también vanidad y aflicción de espíritu.
(17) No hagas mal mucho, ni seas insensato: ¿por qué morirás antes de tu tiempo?
(1) Y ACUÉRDATE de tu Criador en los días de tu juventud, antes que vengan los malos días, y lleguen los años, de los cuales digas, No tengo en ellos contentamiento;
(2) Antes que se oscurezca el sol, y la luz, y la luna y las estrellas, y las nubes se tornen tras la lluvia:
(6) Antes que la cadena de plata se quiebre, y se rompa el cuenco de oro, y el cántaro se quiebre junto á la fuente, y la rueda sea rota sobre el pozo;
(25) Por esta causa se encendió el furor de Jehová contra su pueblo, y extendió contra él su mano, é hirióle; y se estremecieron los montes, y sus cadáveres fueron arrojados en medio de las calles. Con todo esto no ha cesado su furor, antes está su mano todavía extendida.
(16) Porque antes que el niño sepa desechar lo malo y escoger lo bueno, la tierra que tú aborreces será dejada de sus dos reyes.
(4) Porque antes que el niño sepa decir, Padre mío, y Madre mía, será quitada la fuerza de Damasco y los despojos de Samaria, en la presencia del rey de Asiria.
(12) De oriente los Siros, y los Filisteos de poniente; y con toda la boca se tragarán á Israel. Ni con todo eso ha cesado su furor, antes todavía su mano extendida.
(17) Por tanto, el Señor no tomará contentamiento en sus mancebos, ni de sus huérfanos y viudas tendrá misericordia: porque todos son falsos y malignos, y toda boca habla despropósitos. Con todo esto no ha cesado su furor, antes todavía su mano extendida.
(21) Manasés á Ephraim, y Ephraim á Manasés, y entrambos contra Judá. Ni con todo esto ha cesado su furor, antes todavía extendida su mano.
(4) Sin mí se inclinarán entre los presos, y entre los muertos caerán. Ni con todo esto ha cesado su furor, antes todavía extendida su mano.
(14) Al tiempo de la tarde he aquí turbación; y antes de la mañana ya no es. Esta es la parte de los que nos huellan, y la suerte de los que nos saquean.
(5) Porque antes de la siega, cuando el fruto fuere perfecto, y pasada la flor fueren madurando los frutos, entonces podará con podaderas los ramitos, y cortará y quitará las ramas.
(5) Se avergonzarán todos del pueblo que no les aprovechará, ni los socorrerá, ni les traerá provecho; antes les será para vergüenza, y aun para oprobio.
(16) Sino que dijisteis: No, antes huiremos en caballos: por tanto vosotros huiréis. Sobre ligeros cabalgaremos: por tanto serán ligeros vuestros perseguidores.
(27) Y sus moradores, cortos de manos, quebrantados y confusos, serán como grama del campo y hortaliza verde, como hierba de los tejados, que antes de sazón se seca.
(9) Las cosas primeras he aquí vinieron, y yo anuncio nuevas cosas: antes que salgan á luz, yo os las haré notorias.
(10) Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí; para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fué formado Dios, ni lo será después de mí.
(13) Aun antes que hubiera día, yo era; y no hay quien de mi mano libre: si yo hiciere, ¿quién lo estorbará?