Concordancia de la Biblia Reina-Valera
así (1,670 apariciones)
(39) Así que, hermanos, procurad profetizar; y no impidáis el hablar lenguas.
(11) Porque, ó sea yo ó sean ellos, así predicamos, y así habéis creído.
(11) Porque, ó sea yo ó sean ellos, así predicamos, y así habéis creído.
(22) Porque así como en Adam todos mueren, así también en Cristo todos serán vivificados.
(22) Porque así como en Adam todos mueren, así también en Cristo todos serán vivificados.
(42) Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, se levantará en incorrupción;
(45) Así también está escrito: Fué hecho el primer hombre Adam en ánima viviente; el postrer Adam en espíritu vivificante.
(58) Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es vano.
(5) Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación.
(7) Y nuestra esperanza de vosotros es firme; estando ciertos que como sois compañeros de las aflicciones, así también lo sois de la consolación.
(14) Como también en parte habéis conocido que somos vuestra gloria, así como también vosotros la nuestra, para el día del Señor Jesús.
(17) Así que, pretendiendo esto, ¿usé quizá de liviandad? ó lo que pienso hacer, ¿piénsolo según la carne, para que haya en mí Sí y No?
(7) Así que, al contrario, vosotros más bien lo perdonéis y consoléis, porque no sea el tal consumido de demasiada tristeza.
(13) No tuve reposo en mi espíritu, por no haber hallado á Tito mi hermano: así, despidiéndome de ellos, partí para Macedonia.
(12) Así que, teniendo tal esperanza, hablamos con mucha confianza;
(6) Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo, que entre tanto que estamos en el cuerpo, peregrinamos ausentes del Señor;
(20) Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio nuestro; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.
(1) Y ASÍ nosotros, como ayudadores juntamente con él, os exhortamos también á que no recibáis en vano la gracia de Dios,
(1) ASÍ que, amados, pues tenemos tales promesas, limpiémonos de toda inmundicia de carne y de espíritu, perfeccionando la santificación en temor de Dios.
(7) Y no sólo con su venida, sino también con la consolación con que él fué consolado acerca de vosotros, haciéndonos saber vuestro deseo grande, vuestro lloro, vuestro celo por mí, para que así me gozase más.
(12) Así que, aunque os escribí, no fué por causa del que hizo la injuria, ni por causa del que la padeció, mas para que os fuese manifiesta nuestra solicitud que tenemos por vosotros delante de Dios.
(14) Pues si algo me he gloriado para con él de vosotros, no he sido avergonzado; antes, como todo lo que habíamos dicho de vosotros era con verdad, así también nuestra gloria delante de Tito fué hallada verdadera.
(6) De manera que exhortamos á Tito, que como comenzó antes, así también acabe esta gracia entre vosotros también.
(11) Ahora pues, llevad también á cabo el hecho, para que como estuvisteis prontos á querer, así también lo estéis en cumplir conforme á lo que tenéis.
(7) Miráis las cosas según la apariencia. Si alguno está confiado en sí mismo que es de Cristo, esto también piense por sí mismo, que como él es de Cristo, así también nosotros somos de Cristo.
(3) Mas temo que como la serpiente engañó á Eva con su astucia, sean corrompidos así vuestros sentidos en alguna manera, de la simplicidad que es en Cristo.
(15) Así que, no es mucho si también sus ministros se transfiguran como ministros de justicia; cuyo fin será conforme á sus obras.
(16) Mas sea así, yo no os he agravado: sino que, como soy astuto, os he tomado por engaño.
(3) Así también nosotros, cuando éramos niños, éramos siervos bajo los rudimentos del mundo.
(7) Así que ya no eres más siervo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por Cristo.
(28) Así que, hermanos, nosotros como Isaac somos hijos de la promesa.
(29) Empero como entonces el que era engendrado según la carne, perseguía al que había nacido según el Espíritu, así también ahora.
(2) Sobrellevad los unos las cargas de los otros; y cumplid así la ley de Cristo.
(4) Así que cada uno examine su obra, y entonces tendrá gloria sólo respecto de sí mismo, y no en otro.
(10) Así que, entre tanto que tenemos tiempo, hagamos bien á todos, y mayormente á los domésticos de la fe.
(10) De reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra:
(19) Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino juntamente ciudadanos con los santos, y domésticos de Dios;
(20) Mas vosotros no habéis aprendido así á Cristo:
(23) Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia; y él es el que da la salud al cuerpo.
(24) Así que, como la iglesia está sujeta á Cristo, así también las casadas lo estén á sus maridos en todo.
(24) Así que, como la iglesia está sujeta á Cristo, así también las casadas lo estén á sus maridos en todo.
(25) Maridos, amad á vuestras mujeres, así como Cristo amó á la iglesia, y se entregó á sí mismo por ella,
(28) Así también los maridos deben amar á sus mujeres como á sus mismos cuerpos. El que ama á su mujer, á sí mismo se ama.
(13) Porque Dios es el que en vosotros obra así el querer como el hacer, por su buena voluntad.
(23) Así que á éste espero enviaros, luego que yo viere cómo van mis negocios;
(28) Así que le envío más presto, para que viéndole os volváis á gozar, y yo esté con menos tristeza.
(15) Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos: y si otra cosa sentís, esto también os revelará Dios.
(17) Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad los que así anduvieren como nos tenéis por ejemplo.
(1) ASÍ que, hermanos míos amados y deseados, gozo y corona mía, estad así firmes en el Señor, amados.
(1) ASÍ que, hermanos míos amados y deseados, gozo y corona mía, estad así firmes en el Señor, amados.