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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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aun (478 apariciones)

(3) Y díjeles: No se abran las puertas de Jerusalem hasta que caliente el sol: y aun ellos presentes, cierren las puertas, y atrancad. Y señalé guardas de los moradores de Jerusalem, cada cual en su guardia, y cada uno delante de su casa.

(26) ¿No pecó por esto Salomón, rey de Israel? Bien que en muchas gentes no hubo rey como él, que era amado de su Dios y Dios lo había puesto por rey sobre todo Israel, aun á él hicieron pecar las mujeres extranjeras.

(12) Y añadió Amán: También la reina Esther á ninguno hizo venir con el rey al banquete que ella dispuso, sino á mí: y aun para mañana soy convidado de ella con el rey.

(14) Aun estaban ellos hablando con él, cuando los eunucos del rey llegaron apresurados, para hacer venir á Amán al banquete que Esther había dispuesto.

(11) Con intimación de que el rey concedía á los Judíos que estaban en todas las ciudades, que se juntasen y estuviesen á la defensa de su vida, prontos á destruir, y matar, y acabar con todo ejército de pueblo ó provincia que viniese contra ellos, aun niños y mujeres, y su despojo para presa,

(16) Aun estaba éste hablando, y vino otro que dijo: Fuego de Dios cayó del cielo, que quemó las ovejas y los mozos, y los consumió: solamente escapé yo solo para traerte las nuevas.

(3) Y Jehová dijo á Satán: ¿No has considerado á mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado de mal, y que aun retiene su perfección, habiéndome tú incitado contra él, para que lo arruinara sin causa?

(9) Díjole entonces su mujer: ¿Aun retienes tú tu simplicidad? Bendice á Dios, y muérete.

(23) Pues aun con las piedras del campo tendrás tu concierto, y las bestias del campo te serán pacíficas.

(12) Aun él en su verdor no será cortado, y antes de toda hierba se secará.

(21) Aun henchirá tu boca de risa, y tus labios de júbilo.

(16) Que si yo le invocase, y él me respondiese, aun no creeré que haya escuchado mi voz.

(31) Aun me hundirás en el hoyo, y mis propios vestidos me abominarán.

(7) Porque si el árbol fuere cortado, aun queda de él esperanza; retoñecerá aún, y sus renuevos no faltarán.

(18) Aun los muchachos me menospreciaron: en levantándome, hablaban contra mí.

(26) Y después de deshecha esta mi piel, aun he de ver en mi carne á Dios;

(6) Aun yo mismo, cuando me acuerdo, me asombro, y toma temblor mi carne.

(7) ¿Por qué viven los impíos, y se envejecen, y aun crecen en riquezas?

(5) He aquí que ni aun la misma luna será resplandeciente, ni las estrellas son limpias delante de sus ojos:

(5) Cuando aun el Omnipotente estaba conmigo, y mis hijos alrededor de mí;

(10) Abomínanme, aléjanse de mí, y aun de mi rostro no detuvieron su saliva.

(30) (Que ni aun entregué al pecado mi paladar, pidiendo maldición para su alma;)

(38) Una vez hablé, y no responderé: aun dos veces, mas no tornaré á hablar.

(9) He aquí que la esperanza acerca de él será burlada: porque aun á su sola vista se desmayarán.

(7) Bendeciré á Jehová que me aconseja: aun en las noches me enseñan mis riñones.

(41) Clamaron, y no hubo quien salvase: aun á Jehová, mas no los oyó.

(10) Mi corazón está acongojado, hame dejado mi vigor; y aun la misma luz de mis ojos no está conmigo.

(2) Enmudecí con silencio, calléme aun respecto de lo bueno: y excitóse mi dolor.

(9) Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, alzó contra mí el calcañar.

(5) ¿Por qué te abates, oh alma mía, y te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar por las saludes de su presencia.

(11) ¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; es él salvamento delante de mí, y el Dios mío.

(5) ¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; es él salvamento delante de mí, y el Dios mío.

(3) Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido: no hay quien haga bien, no hay ni aun uno.

(13) Vístense los llanos de manadas, y los valles se cubren de grano: dan voces de júbilo, y aun cantan.

(18) Y aun hasta la vejez y las canas; oh Dios, no me desampares, hasta que denuncie tu brazo á la posteridad, tus valentías á todos los que han de venir.

(17) Empero aun tornaron á pecar contra él, enojando en la soledad al Altísimo.

(30) No habían quitado de sí su deseo, aun estaba su vianda en su boca,

(2) Codicia y aun ardientemente desea mi alma los atrios de Jehová: mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.

(3) Aun el gorrión halla casa, y la golondrina nido para sí, donde ponga sus pollos en tus altares, oh Jehová de los ejércitos, rey mío, y Dios mío.

(14) Aun en la vejez fructificarán; estarán vigorosos y verdes;

(30) Produjo su tierra ranas, aun en las cámaras de sus reyes.

(1) JUNTO á los ríos de Babilonia, allí nos sentábamos, y aun llorábamos, acordándonos de Sión.

(4) Pues aun no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.

(10) Aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra.

(11) Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; aun la noche resplandecerá tocante á mí.

(12) Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día: lo mismo te son las tinieblas que la luz.

(18) Si los cuento, multiplícanse más que la arena: despierto, y aun estoy contigo.

(5) Que el justo me castigue, será un favor, y que me reprenda será un excelente bálsamo que no me herirá la cabeza: así que aun mi oración tendrán en sus calamidades.

(16) Seis cosas aborrece Jehová, y aun siete abomina su alma:

(26) Porque á muchos ha hecho caer heridos; y aun los más fuertes han sido muertos por ella.