Concordancia de la Biblia Reina-Valera
bien (539 apariciones)
(4) Ni palabras torpes, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen; sino antes bien acciones de gracias.
(11) Y no comuniquéis con las obras infructuosas de las tinieblas; sino antes bien redargüidlas.
(3) Para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.
(8) Sabiendo que el bien que cada uno hiciere, esto recibirá del Señor, sea siervo ó sea libre.
(20) Conforme á mi mira y esperanza, que en nada seré confundido; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será engrandecido Cristo en mi cuerpo, ó por vida, ó por muerte.
(3) Nada hagáis por contienda ó por vanagloria; antes bien en humildad, estimándoos inferiores los unos á los otros:
(14) Sin embargo, bien hicisteis que comunicasteis juntamente á mi tribulación.
(2) Porque vosotros sabéis bien, que el día del Señor vendrá así como ladrón de noche,
(13) Y vosotros, hermanos, no os canséis de hacer bien.
(4) Que gobierne bien su casa, que tenga sus hijos en sujeción con toda honestidad;
(12) Los diáconos sean maridos de una mujer, que gobiernen bien sus hijos y sus casas.
(13) Porque los que bien ministraren, ganan para sí buen grado, y mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús.
(17) Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doblada honra; mayormente los que trabajan en predicar y enseñar.
(18) Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, que con facilidad comuniquen;
(15) Procura con diligencia presentarte á Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que traza bien la palabra de verdad.
(6) Para que la comunicación de tu fe sea eficaz, en el conocimiento de todo el bien que está en vosotros, por Cristo Jesús.
(9) Ruégote más bien por amor, siendo tal cual soy, Pablo viejo, y aun ahora prisionero de Jesucristo:
(14) Mas la vianda firme es para los perfectos, para los que por la costumbre tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.
(15) Mirando bien que ninguno se aparte de la gracia de Dios, que ninguna raíz de amargura brotando os impida, y por ella muchos sean contaminados;
(16) Y de hacer bien y de la comunicación no os olvidéis: porque de tales sacrificios se agrada Dios.
(18) Orad por nosotros: porque confiamos que tenemos buena conciencia, deseando conversar bien en todo.
(8) Si en verdad cumplís vosotros la ley real, conforme á la Escritura: Amarás á tu prójimo como á ti mismo, bien hacéis:
(11) Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no hubieres cometido adulterio, pero hubieres matado, ya eres hecho transgresor de la ley.
(19) Tú crees que Dios es uno; bien haces: también los demonios creen, y tiemblan.
(7) Para que la prueba de vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual perece, bien que sea probado con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra, cuando Jesucristo fuere manifestado:
(14) Ya á los gobernadores, como de él enviados para venganza de los malhechores, y para loor de los que hacen bien.
(15) Porque esta es la voluntad de Dios; que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres vanos:
(20) Porque ¿qué gloria es, si pecando vosotros sois abofeteados, y lo sufrís? mas si haciendo bien sois afligidos, y lo sufrís, esto ciertamente es agradable delante de Dios.
(6) Como Sara obedecía á Abraham, llamándole señor; de la cual vosotras sois hechas hijas, haciendo bien, y no sois espantadas de ningún pavor.
(11) Apártase del mal, y haga bien; busque la paz, y sígala.
(13) ¿Y quién es aquel que os podrá dañar, si vosotros seguís el bien?
(14) Mas también si alguna cosa padecéis por hacer bien, sois bienaventurados. Por tanto, no temáis por el temor de ellos, ni seáis turbados;
(17) Porque mejor es que padezcáis haciendo bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo mal.
(13) Antes bien gozaos en que sois participantes de las aflicciones de Cristo; para que también en la revelación de su gloria os gocéis en triunfo.
(19) Y por eso los que son afligidos según la voluntad de Dios, encomiéndenle sus almas, como á fiel Criador, haciendo bien.
(19) Tenemos también la palabra profética más permanente, á la cual hacéis bien de estar atentos como á una antorcha que alumbra en lugar oscuro hasta que el día esclarezca, y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones:
(13) Bien que esperamos cielos nuevos y tierra nueva, según sus promesas, en los cuales mora la justicia.
(6) Los cuales han dado testimonio de tu amor en presencia de la iglesia: á los cuales si ayudares como conviene según Dios, harás bien.
(11) Amado, no sigas lo que es malo, sino lo que es bueno. El que hace bien es de Dios: mas el que hace mal, no ha visto á Dios.