Concordancia de la Biblia Reina-Valera
cielos (369 apariciones)
(4) Y fué que, como yo oí estas palabras, sentéme y lloré, y enlutéme por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos.
(5) Y dije: Ruégote, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande, y terrible, que guarda el pacto y la misericordia á los que le aman y guardan sus mandamientos;
(9) Mas os volveréis á mí, y guardaréis mis mandamientos, y los pondréis por obra. Si fuere vuestro lanzamiento hasta el cabo de los cielos, de allí os juntaré; y traerlos he al lugar que escogí para hacer habitar allí mi nombre.
(4) Y díjome el rey: ¿Qué cosa pides? Entonces oré al Dios de los cielos,
(20) Y volvíles respuesta, y díjeles: El Dios de los cielos, él nos prosperará, y nosotros sus siervos nos levantaremos y edificaremos: que vosotros no tenéis parte, ni derecho, ni memoria en Jerusalem.
(6) Tú, oh Jehová, eres solo; tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, y toda su milicia, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; y tú vivificas todas estas cosas, y los ejércitos de los cielos te adoran.
(6) Tú, oh Jehová, eres solo; tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, y toda su milicia, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; y tú vivificas todas estas cosas, y los ejércitos de los cielos te adoran.
(6) Tú, oh Jehová, eres solo; tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, y toda su milicia, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; y tú vivificas todas estas cosas, y los ejércitos de los cielos te adoran.
(6) Tú, oh Jehová, eres solo; tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, y toda su milicia, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; y tú vivificas todas estas cosas, y los ejércitos de los cielos te adoran.
(27) Y entregástelos en mano de sus enemigos, los cuales los afligieron: y en el tiempo de su tribulación clamaron á ti, y tú desde los cielos los oíste; y según tus muchas miseraciones les dabas salvadores, que los salvasen de mano de sus enemigos.
(28) Mas en teniendo reposo, se volvían á hacer lo malo delante de ti; por lo cual los dejaste en mano de sus enemigos, que se enseñorearon de ellos: pero convertidos clamaban otra vez á ti, y tú desde los cielos los oías, y según tus miseraciones muchas veces los libraste.
(8) El que extiende solo los cielos, y anda sobre las alturas de la mar:
(8) Es más alto que los cielos: ¿qué harás? Es más profundo que el infierno: ¿cómo lo conocerás?
(7) Y en efecto, pregunta ahora á las bestias, que ellas te enseñarán; y á las aves de los cielos, que ellas te lo mostrarán:
(15) He aquí que en sus santos no confía, y ni los cielos son limpios delante de sus ojos:
(19) Mas he aquí que en los cielos está mi testigo, y mi testimonio en las alturas.
(27) Los cielos descubrirán su iniquidad, y la tierra se levantará contra él.
(12) ¿No está Dios en la altura de los cielos? Mira lo encumbrado de las estrellas, cuán elevadas están.
(13) Su espíritu adornó los cielos; su mano crió la serpiente tortuosa.
(5) Mira á los cielos, y ve, y considera que las nubes son más altas que tú.
(3) Debajo de todos los cielos lo dirige, y su luz hasta los fines de la tierra.
(18) ¿Extendiste tú con él los cielos, firmes como un espejo sólido?
(21) He aquí aún: no se puede mirar la luz esplendente en los cielos, luego que pasa el viento y los limpia,
(32) ¿Sacarás tú á su tiempo los signos de los cielos, ó guiarás el Arcturo con sus hijos?
(33) ¿Supiste tú las ordenanzas de los cielos? ¿dispondrás tú de su potestad en la tierra?
(37) ¿Quién puso por cuenta los cielos con sabiduría? y los odres de los cielos, ¿quién los hace parar,
(37) ¿Quién puso por cuenta los cielos con sabiduría? y los odres de los cielos, ¿quién los hace parar,
(4) El que mora en los cielos se reirá; el Señor se burlará de ellos.
(1) Al Músico principal: sobre Gittith: Salmo de David. OH Jehová, Señor nuestro, ¡cuán grande es tu nombre en toda la tierra, que has puesto tu gloria sobre los cielos!
(3) Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste:
(8) Las aves de los cielos, y los peces de la mar; todo cuanto pasa por los senderos de la mar.
(2) Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, por ver si había algún entendido, que buscara á Dios.
(9) Y bajó los cielos, y descendió; y oscuridad debajo de sus pies.
(11) Puso tinieblas por escondedero suyo, su pabellón en derredor de sí; oscuridad de aguas, nubes de los cielos.
(13) Y tronó en los cielos Jehová, y el Altísimo dió su voz; granizo y carbones de fuego.
(1) Al Músico principal: Salmo de David. LOS cielos cuentan la gloria de Dios, y la expansión denuncia la obra de sus manos.
(6) Del un cabo de los cielos es su salida, y su giro hasta la extremidad de ellos: y no hay quien se esconda de su calor.
(6) Ahora echo de ver que Jehová guarda á su ungido: oirálo desde los cielos de su santidad, con la fuerza de la salvación de su diestra.
(6) Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, y todo el ejército de ellos por el espíritu de su boca.
(13) Desde los cielos miró Jehová; vió á todos los hijos de los hombres:
(5) Jehová, hasta los cielos es tu misericordia; tu verdad hasta las nubes.
(4) Convocará á los cielos de arriba, y á la tierra, para juzgar á su pueblo.
(6) Y denunciarán los cielos su justicia; porque Dios es el juez. (Selah.)
(2) Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres, por ver si hay algún entendido que busque á Dios.
(3) El enviará desde los cielos, y me salvará de la infamia del que me apura (Selah); Dios enviará su misericordia y su verdad.
(5) Ensálzate sobre los cielos, oh Dios; sobre toda la tierra tu gloria.
(10) Porque grande es hasta los cielos tu misericordia, y hasta las nubes tu verdad.
(11) Ensálzate sobre los cielos, oh Dios; sobre toda la tierra tu gloria.
(4) Cantad á Dios, cantad salmos á su nombre: ensalzad al que sube sobre los cielos en JAH su nombre, y alegraos delante de él.
(8) La tierra tembló; también destilaron los cielos á la presencia de Dios: aquel Sinaí tembló delante de Dios, del Dios de Israel.