Concordancia de la Biblia Reina-Valera
clamor (71 apariciones)
(20) Entonces Jehová le dijo: Por cuanto el clamor de Sodoma y Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo,
(21) Descenderé ahora, y veré si han consumado su obra según el clamor que ha venido hasta mí; y si no, saberlo he.
(13) Porque vamos á destruir este lugar, por cuanto el clamor de ellos ha subido de punto delante de Jehová; por tanto Jehová nos ha enviado para destruirlo.
(23) Y aconteció que después de muchos días murió el rey de Egipto, y los hijos de Israel suspiraron á causa de la servidumbre, y clamaron: y subió á Dios el clamor de ellos con motivo de su servidumbre.
(7) Y dijo Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor á causa de sus exactores; pues tengo conocidas sus angustias:
(9) El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de mí, y también he visto la opresión con que los Egipcios los oprimen.
(6) Y habrá gran clamor por toda la tierra de Egipto, cual nunca fué, ni jamás será.
(30) Y levantóse aquella noche Faraón, él y todos sus siervos, y todos los Egipcios; y había un gran clamor en Egipto, porque no había casa donde no hubiese muerto.
(23) Que si tú llegas á afligirle, y él á mí clamare, ciertamente oiré yo su clamor;
(17) Y oyendo Josué el clamor del pueblo que gritaba, dijo á Moisés: Alarido de pelea hay en el campo.
(12) Y los que no morían, eran heridos de hemorroides; y el clamor de la ciudad subía al cielo.
(16) Mañana á esta misma hora yo enviaré á ti un varón de la tierra de Benjamín, al cual ungirás por príncipe sobre mi pueblo Israel, y salvará mi pueblo de mano de los Filisteos: pues yo he mirado á mi pueblo, porque su clamor ha llegado hasta mí.
(7) Tuve angustia, invoqué á Jehová, y clamé á mi Dios: y él oyó mi voz desde su templo; llegó mi clamor á sus oídos.
(40) Después subió todo el pueblo en pos de él, y cantaba la gente con flautas, y hacían grandes alegrías, que parecía que la tierra se hundía con el clamor de ellos.
(28) Con todo, tú atenderás á la oración de tu siervo, y á su plegaria, oh Jehová Dios mío, oyendo propicio el clamor y oración que tu siervo hace hoy delante de ti:
(19) Mas tú mirarás á la oración de tu siervo, y á su ruego, oh Jehová Dios mío, para oir el clamor y la oración con que tu siervo ora delante de ti.
(22) Y como comenzaron con clamor y con alabanza, puso Jehová contra los hijos de Ammón, de Moab, y del monte de Seir, las emboscadas de ellos mismos que venían contra Judá, y matáronse los unos á los otros:
(13) Y no podía discernir el pueblo el clamor de los gritos de alegría, de la voz del lloro del pueblo: porque clamaba el pueblo con grande júbilo, y oíase el ruido hasta de lejos.
(1) ENTONCES fué grande el clamor del pueblo y de sus mujeres contra los Judíos sus hermanos.
(6) Y enojéme en gran manera cuando oí su clamor y estas palabras.
(9) Y miraste la aflicción de nuestros padres en Egipto, y oíste el clamor de ellos en el mar Bermejo;
(1) LUEGO que supo Mardochêo todo lo que se había hecho, rasgó sus vestidos, y vistióse de saco y de ceniza, y fuése por medio de la ciudad clamando con grande y amargo clamor.
(31) Para confirmar estos días de Purim en sus tiempos señalados, según les había constituído Mardochêo Judío y la reina Esther, y como habían ellos tomado sobre sí y sobre su simiente, para conmemorar el fin de los ayunos y de su clamor.
(18) ¡Oh tierra! no cubras mi sangre, y no haya lugar á mi clamor.
(9) ¿Oirá Dios su clamor cuando la tribulación sobre él viniere?
(28) Haciendo venir delante de él el clamor del pobre, y que oiga el clamor de los necesitados.
(28) Haciendo venir delante de él el clamor del pobre, y que oiga el clamor de los necesitados.
(2) Está atento á la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, porque á ti oraré.
(12) Porque demandando la sangre se acordó de ellos: no se olvidó del clamor de los pobres.
(1) Oración de David. OYE, oh Jehová, justicia; está atento á mi clamor; escucha mi oración hecha sin labios de engaño.
(6) En mi angustia invoqué á Jehová, y clamé á mi Dios: él oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él, á sus oídos.
(1) Al Músico principal, sobre Ajeleth-sahar: Salmo de David. DIOS mío, Dios mío, ¿por qué me has dejado? ¿por qué estás lejos de mi salud, y de las palabras de mi clamor?
(15) Los ojos de Jehová están sobre los justos, y atentos sus oídos al clamor de ellos.
(12) Oye mi oración, oh Jehová, y escucha mi clamor: no calles á mis lágrimas; porque peregrino soy para contigo, y advenedizo, como todos mis padres.
(1) Al Músico principal: Salmo de David. RESIGNADAMENTE esperé á Jehová, é inclinóse á mí, y oyó mi clamor.
(1) Al Músico principal: sobre Neginoth: Salmo de David. OYE, oh Dios, mi clamor; á mi oración atiende.
(2) Entre mi oración en tu presencia: inclina tu oído á mi clamor.
(1) Oración del pobre, cuando estuviere angustiado, y delante de Jehová derramare su lamento. JEHOVÁ, oye mi oración, y venga mi clamor á ti.
(44) El con todo, miraba cuando estaban en angustia, y oía su clamor:
(169) TAU. Acérquese mi clamor delante de ti, oh Jehová: dame entendimiento conforme á tu palabra.
(6) Escucha mi clamor, que estoy muy afligido; líbrame de los que me persiguen, porque son más fuertes que yo.
(19) Cumplirá el deseo de los que le temen; oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará.
(13) El que cierra su oído al clamor del pobre, también él clamará, y no será oído.
(17) Las palabras del sabio con reposo son oídas, más que el clamor del señor entre los necios.
(7) Ciertamente la viña de Jehová de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá planta suya deleitosa. Esperaba juicio, y he aquí vileza; justicia, y he aquí clamor.
(8) Porque el llanto rodeó los términos de Moab; hasta Eglaim llegó su alarido, y hasta Beer-elim su clamor.
(19) Ciertamente el pueblo morará en Sión, en Jerusalem: nunca más llorarás; el que tiene misericordia se apiadará de ti; en oyendo la voz de tu clamor te responderá.
(14) Así dice Jehová, Redentor vuestro, el Santo de Israel: Por vosotros envié á Babilonia, é hice descender fugitivos todos ellos, y clamor de Caldeos en las naves.
(19) Y alegraréme con Jerusalem, y gozaréme con mi pueblo; y nunca más se oirán en ella voz de lloro, ni voz de clamor.
(16) Tú pues, no ores por este pueblo, ni levantes por ellos clamor ni oración, ni me ruegues; porque no te oiré.