Concordancia de la Biblia Reina-Valera
cuarenta (162 apariciones)
(13) Fortificado pues Roboam, reinó en Jerusalem: y era Roboam de cuarenta y un años cuando comenzó á reinar, y diecisiete años reinó en Jerusalem, ciudad que escogió Jehová de todas las tribus de Israel, para poner en ella su nombre. Y el nombre de su madre fué Naama Ammonita.
(13) Y durmió Asa con sus padres, y murió en el año cuarenta y uno de su reinado.
(2) Cuando Ochôzías comenzó á reinar era de cuarenta y dos años, y reinó un año en Jerusalem. El nombre de su madre fué Athalía, hija de Omri.
(1) DE SIETE años era Joas cuando comenzó á reinar, y cuarenta años reinó en Jerusalem. El nombre de su madre fué Sibia, de Beer-seba.
(8) Los hijos de Zattu, novecientos cuarenta y cinco;
(10) Los hijos de Bani, seiscientos cuarenta y dos;
(24) Los hijos de Asmaveth, cuarenta y dos;
(25) Los hijos de Chîriath-jearim, Cephira, y Beeroth, setecientos cuarenta y tres;
(34) Los hijos de Jericó, trescientos cuarenta y cinco;
(38) Los hijos de Pashur, mil doscientos cuarenta y siete;
(64) Toda la congregación, unida como un solo hombre, era de cuarenta y dos mil trescientos y sesenta,
(66) Sus caballos eran setecientos treinta y seis; sus mulos, doscientos cuarenta y cinco;
(15) Mas los primeros gobernadores que fueron antes de mí, cargaron al pueblo, y tomaron de ellos por el pan y por el vino sobre cuarenta siclos de plata: á más de esto, sus criados se enseñoreaban sobre el pueblo; pero yo no hice así, á causa del temor de Dios.
(13) Los hijos de Zattu, ochocientos cuarenta y cinco;
(15) Los hijos de Binnui, seiscientos cuarenta y ocho;
(28) Los varones de Beth-azmaveth, cuarenta y dos;
(29) Los varones de Chîriath-jearim, Chephira y Beeroth, setecientos cuarenta y tres;
(36) Los hijos de Jericó, trescientos cuarenta y cinco;
(41) Los hijos de Pashur, mil doscientos cuarenta y siete;
(44) Cantores: los hijos de Asaph, ciento cuarenta y ocho.
(62) Los hijos de Delaía, los hijos de Tobías, los hijos de Necoda, seiscientos cuarenta y dos.
(66) La congregación toda junta era de cuarenta y dos mil trescientos y sesenta,
(67) Sin sus siervos y siervas, que eran siete mil trescientos treinta y siete; y entre ellos había doscientos cuarenta y cinco cantores y cantoras.
(68) Sus caballos, setecientos treinta y seis; sus mulos, doscientos cuarenta y cinco;
(21) Y sustentástelos cuarenta años en el desierto; de ninguna cosa tuvieron necesidad: sus vestidos no se envejecieron, ni se hincharon sus pies.
(13) Y sus hermanos, príncipes de familias, doscientos cuarenta y dos: y Amasai hijo de Azarael, hijo de Azai, hijo de Mesillemoth, hijo de Immer,
(16) Y después de esto vivió Job ciento y cuarenta años, y vió á sus hijos, y á los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación.
(10) Cuarenta años estuve disgustado con la nación, y dije: Pueblo es que divaga de corazón, y no han conocido mis caminos.
(30) El año veintitrés de Nabucodonosor, trasportó Nabuzaradán capitán de la guardia, setecientas cuarenta y cinco personas de los Judíos: todas las personas fueron cuatro mil seiscientas.
(6) Y cumplidos estos, dormirás sobre tu lado derecho segunda vez, y llevarás la maldad de la casa de Judá cuarenta días: día por año, día por año te lo he dado.
(11) No pasará por ella pie de hombre, ni pie de bestia pasará por ella; ni será habitada por cuarenta años.
(12) Y pondré á la tierra de Egipto en soledad entre las tierras asoladas, y sus ciudades entre las ciudades destruídas estarán asoladas por cuarenta años: y esparciré á Egipto entre las gentes, y aventarélos por las tierras.
(13) Porque así ha dicho el Señor Jehová: Al fin de cuarenta años juntaré á Egipto de los pueblos entre los cuales fueren esparcidos:
(2) Y la anchura de la puerta era de diez codos; y los lados de la puerta, de cinco codos de una parte, y cinco de otra. Y midió su longitud de cuarenta codos, y la anchura de veinte codos.
(22) En los cuatro rincones del atrio había patios juntos de cuarenta codos de longitud, y treinta de anchura: tenían una misma medida todos cuatro á los rincones.
(10) Y yo os hice á vosotros subir de la tierra de Egipto, y os traje por el desierto cuarenta años, para que poseyeseis la tierra del Amorrheo.
(25) ¿Habéisme ofrecido sacrificios y presentes en el desierto en cuarenta años, casa de Israel?
(4) Y comenzó Jonás á entrar por la ciudad, camino de un día, y pregonaba diciendo: De aquí á cuarenta días Nínive será destruída.
(2) Y habiendo ayunado cuarenta días y cuarenta noches, después tuvo hambre.
(2) Y habiendo ayunado cuarenta días y cuarenta noches, después tuvo hambre.
(13) Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y era tentado de Satanás; y estaba con las fieras; y los ángeles le servían.
(2) Por cuarenta días, y era tentado del diablo. Y no comió cosa en aquellos días: los cuales pasados, tuvo hambre.
(20) Dijeron luego los Judíos: En cuarenta y seis años fué este templo edificado, ¿y tú en tres días lo levantarás?
(3) A los cuales, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoles por cuarenta días, y hablándoles del reino de Dios.
(22) Porque el hombre en quien había sido hecho este milagro de sanidad, era de más de cuarenta años.
(23) Y cuando hubo cumplido la edad de cuarenta años, le vino voluntad de visitar á sus hermanos los hijos de Israel.
(30) Y cumplidos cuarenta años, un ángel le apareció en el desierto del monte Sina, en fuego de llama de una zarza.
(36) Este los sacó, habiendo hecho prodigios y milagros en la tierra de Egipto, y en el mar Bermejo, y en el desierto por cuarenta años.
(42) Y Dios se apartó, y los entregó que sirviesen al ejército del cielo; como está escrito en el libro de los profetas: ¿Me ofrecisteis víctimas y sacrificios en el desierto por cuarenta años, casa de Israel?
(18) Y por tiempo como de cuarenta años soportó sus costumbres en el desierto;