Concordancia de la Biblia Reina-Valera
día (1,374 apariciones)
(8) Sea llena mi boca de tu alabanza, de tu gloria todo el día.
(15) Mi boca publicará tu justicia y tu salud todo el día, aunque no sé el número de ellas.
(24) Mi lengua hablará también de tu justicia todo el día: por cuanto fueron avergonzados, porque fueron confusos los que mi mal procuraban.
(15) Y vivirá, y darásele del oro de Seba; y oraráse por él continuamente; todo el día se le bendecirá.
(14) Pues he sido azotado todo el día, y empezaba mi castigo por las mañanas.
(16) Tuyo es el día, tuya también es la noche: tú aparejaste la luna y el sol.
(22) Levántate, oh Dios, aboga tu causa: acuérdate de cómo el insensato te injuria cada día.
(2) Al Señor busqué en el día de mi angustia: mi mal corría de noche, y no cesaba: mi alma rehusaba consuelo.
(9) Los hijos de Ephraim armados, flecheros, volvieron las espaldas el día de la batalla.
(14) Y llevólos de día con nube, y toda la noche con resplandor de fuego.
(42) No se acordaron de su mano, del día que los redimió de angustia;
(3) Tocad la trompeta en la nueva luna, en el día señalado, en el día de nuestra solemnidad.
(3) Tocad la trompeta en la nueva luna, en el día señalado, en el día de nuestra solemnidad.
(10) Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos: escogería antes estar á la puerta de la casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad.
(3) Ten misericordia de mí, oh Jehová: porque á ti clamo todo el día.
(7) En el día de mi angustia te llamaré: porque tú me respondes.
(1) Canción: Salmo para los hijos de Coré: al Músico principal: para cantar sobre Mahalath: Masquil de Hemán Ezrahita. OH Jehová, Dios de mi salud, día y noche clamo delante de ti.
(9) Mis ojos enfermaron á causa de mi aflicción: hete llamado, oh Jehová, cada día; he extendido á ti mis manos.
(16) En tu nombre se alegrarán todo el día; y en tu justicia serán ensalzados.
(4) Porque mil años delante de tus ojos, son como el día de ayer, que pasó, y como una de las vigilias de la noche.
(5) No tendrás temor de espanto nocturno, ni de saeta que vuele de día;
(6) Ni de pestilencia que ande en oscuridad, ni de mortandad que en medio del día destruya.
(1) Salmo: Canción para el día del Sábado. BUENO es alabar á Jehová, y cantar salmos á tu nombre, oh Altísimo;
(8) No endurezcáis vuestro corazón como en Meriba, como el día de Masa en el desierto;
(2) Cantad á Jehová, bendecid su nombre: anunciad de día en día su salud.
(2) Cantad á Jehová, bendecid su nombre: anunciad de día en día su salud.
(2) No escondas de mí tu rostro: en el día de mi angustia inclina á mí tu oído; el día que te invocare, apresúrate á responderme.
(2) No escondas de mí tu rostro: en el día de mi angustia inclina á mí tu oído; el día que te invocare, apresúrate á responderme.
(8) Cada día me afrentan mis enemigos; los que se enfurecen contra mí, hanse contra mí conjurado.
(3) Tu pueblo serálo de buena voluntad en el día de tu poder, en la hermosura de la santidad: desde el seno de la aurora, tienes tú el rocío de tu juventud.
(5) El Señor á tu diestra herirá á los reyes en el día de su furor.
(24) Este es el día que hizo Jehová: nos gozaremos y alegraremos en él.
(97) MEM ¡Cuánto amo yo tu ley! todo el día es ella mi meditación.
(164) Siete veces al día te alabo sobre los juicios de tu justicia.
(6) El sol no te fatigará de día, ni la luna de noche.
(8) El sol para que dominase en el día, porque para siempre es su misericordia;
(7) Acuérdate, oh Jehová, de los hijos de Edom en el día de Jerusalem; quienes decían: Arrasadla, arrasadla hasta los cimientos.
(3) En el día que clamé, me respondiste; esforzásteme con fortaleza en mi alma.
(12) Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día: lo mismo te son las tinieblas que la luz.
(2) Los cuales maquinan males en el corazón, cada día urden contiendas.
(7) Jehová Señor, fortaleza de mi salud, tú pusiste á cubierto mi cabeza el día de las armas.
(2) Cada día te bendeciré, y alabaré tu nombre por siglo y para siempre.
(4) Saldrá su espíritu, tornaráse en su tierra: en aquel día perecerán sus pensamientos.
(18) Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto.
(34) Porque los celos son el furor del hombre, y no perdonará en el día de la venganza.
(9) A la tarde del día, ya que oscurecía, en la oscuridad y tiniebla de la noche.
(20) El saco de dinero llevó en su mano; el día señalado volverá á su casa.
(34) Bienaventurado el hombre que me oye, velando á mis puertas cada día, guardando los umbrales de mis entradas.
(4) No aprovecharán las riquezas en el día de la ira: mas la justicia librará de muerte.
(4) Todas las cosas ha hecho Jehová por sí mismo, y aun al impío para el día malo.