Concordancia de la Biblia Reina-Valera
dejó (71 apariciones)
(8) Y no dejó sus fornicaciones de Egipto: porque con ella se echaron en su mocedad, y ellos comprimieron los pechos de su virginidad, y derramaron sobre ella su fornicación.
(15) Empero respondiendo Jesús le dijo: Deja ahora; porque así nos conviene cumplir toda justicia. Entonces le dejó.
(11) El diablo entonces le dejó: y he aquí los ángeles llegaron y le servían.
(15) Y tocó su mano, y la fiebre la dejó: y ella se levantó, y les servía.
(25) Fueron pues, entre nosotros siete hermanos: y el primero tomó mujer, y murió; y no teniendo generación, dejó su mujer á su hermano.
(31) Entonces llegando él, la tomó de su mano y la levantó; y luego la dejó la calentura, y les servía.
(20) Fueron siete hermanos: y el primero tomó mujer, y muriendo, no dejó simiente;
(21) Y la tomó el segundo, y murió, y ni aquél tampoco dejó simiente; y el tercero, de la misma manera.
(34) Como el hombre que partiéndose lejos, dejó su casa, y dió facultad á sus siervos, y á cada uno su obra, y al portero mandó que velase:
(39) E inclinándose hacia ella, riñó á la fiebre; y la fiebre la dejó; y ella levantándose luego, les servía.
(32) Y había allí un hato de muchos puercos que pacían en el monte; y le rogaron que los dejase entrar en ellos; y los dejó.
(51) Y entrado en casa, no dejó entrar á nadie consigo, sino á Pedro, y á Jacobo, y á Juan, y al padre y á la madre de la moza.
(3) Dejó á Judea, y fuése otra vez á Galilea.
(28) Entonces la mujer dejó su cántaro, y fué á la ciudad, y dijo á aquellos hombres:
(52) Entonces él les preguntó á qué hora comenzó á estar mejor. Y dijéronle: Ayer á las siete le dejó la fiebre.
(17) Si bien no se dejó á sí mismo sin testimonio, haciendo bien, dándonos lluvias del cielo y tiempos fructíferos, hinchiendo de mantenimiento y de alegría nuestros corazones.
(7) Y como vinieron á Misia, tentaron de ir á Bithynia; mas el Espíritu no les dejó.
(19) Y llegó á Efeso, y los dejó allí: y él entrando en la sinagoga, disputó con los Judíos,
(27) Mas al cabo de dos años recibió Félix por sucesor á Porcio Festo: y queriendo Félix ganar la gracia de los Judíos, dejó preso á Pablo.
(8) Todas las cosas sujetaste debajo de sus pies. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto á él; mas aun no vemos que todas las cosas le sean sujetas.
(27) Por fe dejó á Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible.