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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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doce (193 apariciones)

(6) Los hijos de Pahath-moab, de los hijos de Josué y de Joab, dos mil ochocientos y doce;

(18) Los hijos de Jora, ciento y doce;

(17) Y ofrecieron en la dedicación de esta casa de Dios cien becerros, doscientos carneros, cuatrocientos corderos; y machos de cabrío en expiación por todo Israel, doce, conforme al número de las tribus de Israel.

(24) Aparté luego doce de los principales de los sacerdotes, á Serebías y á Hasabías, y con ellos diez de sus hermanos;

(31) Y partimos del río de Ahava el doce del mes primero, para ir á Jerusalem: y la mano de nuestro Dios fué sobre nosotros, el cual nos libró de mano de enemigo y de asechador en el camino.

(35) Los que habían venido de la cautividad, los hijos de la transmigración, ofrecieron holocaustos al Dios de Israel, doce becerros por todo Israel, noventa y seis carneros, setenta y siete corderos, doce machos cabríos por expiación: todo en holocausto á Jehová.

(35) Los que habían venido de la cautividad, los hijos de la transmigración, ofrecieron holocaustos al Dios de Israel, doce becerros por todo Israel, noventa y seis carneros, setenta y siete corderos, doce machos cabríos por expiación: todo en holocausto á Jehová.

(14) También desde el día que me mandó el rey que fuese gobernador de ellos en la tierra de Judá, desde el año veinte del rey Artajerjes hasta el año treinta y dos, doce años, ni yo ni mis hermanos comimos el pan del gobernador.

(24) Los hijos de Hariph, ciento doce;

(12) Y como llegaba el tiempo de cada una de las mozas para venir al rey Assuero, al cabo de haber estado ya doce meses conforme á la ley acerca de las mujeres (porque así se cumplía el tiempo de sus atavíos, esto es, seis meses con óleo de mirra, y seis meses con cosas aromáticas y afeites de mujeres),

(1) Al Músico principal: sobre Susan-Heduth: Michtam de David, para enseñar, cuando tuvo guerra contra Aram-Naharaim y contra Aram de Soba, y volvió Joab, é hirió de Edom en el valle de las Salinas doce mil. OH Dios, tú nos has desechado, nos disipaste; te has airado: vuélvete á nosotros.

(20) Las dos columnas, un mar, y doce bueyes de bronce que estaban debajo de las basas, que había hecho el rey Salomón en la casa de Jehová: no se podía pesar el metal de todos estos vasos.

(21) Cuanto á las columnas, la altura de la columna era de dieciocho codos, y un hilo de doce codos la rodeaba: y su grueso era de cuatro dedos, y hueca.

(1) EN el año décimo, en el mes décimo, á los doce del mes, fué á mí palabra de Jehová, diciendo:

(16) Y el altar tenía doce codos de largo, y doce de ancho, cuadrado á sus cuatro lados.

(16) Y el altar tenía doce codos de largo, y doce de ancho, cuadrado á sus cuatro lados.

(13) Así ha dicho el Señor Jehová: Este es el término en que partiréis la tierra en heredad entre las doce tribus de Israel: José dos partes.

(29) A cabo de doce meses, andándose paseando sobre el palacio del reino de Babilonia,

(20) Y he aquí una mujer enferma de flujo de sangre doce años había, llegándose por detrás, tocó la franja de su vestido:

(1) ENTONCES llamando á sus doce discípulos, les dió potestad contra los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y sanasen toda enfermedad y toda dolencia.

(2) Y los nombres de los doce apóstoles son estos: el primero, Simón, que es dicho Pedro, y Andrés su hermano; Jacobo, hijo de Zebedeo, y Juan su hermano;

(5) A estos doce envió Jesús, á los cuales dió mandamiento, diciendo: Por el camino de los Gentiles no iréis, y en ciudad de Samaritanos no entréis;

(1) Y FUÉ, que acabando Jesús de dar mandamientos á sus doce discípulos, se fué de allí á enseñar y á predicar en las ciudades de ellos.

(20) Y comieron todos, y se hartaron; y alzaron lo que sobró de los pedazos, doce cestas llenas.

(28) Y Jesús les dijo: De cierto os digo, que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración, cuando se sentará el Hijo del hombre en el trono de su gloria, vosotros también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar á las doce tribus de Israel.

(28) Y Jesús les dijo: De cierto os digo, que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración, cuando se sentará el Hijo del hombre en el trono de su gloria, vosotros también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar á las doce tribus de Israel.

(17) Y subiendo Jesús á Jerusalem, tomó sus doce discípulos aparte en el camino, y les dijo:

(14) Entonces uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote, fué á los príncipes de los sacerdotes,

(20) Y como fué la tarde del día, se sentó á la mesa con los doce.

(47) Y hablando aún él, he aquí Judas, uno de los doce, vino, y con él mucha gente con espadas y con palos, de parte de los príncipes de los sacerdotes, y de los ancianos del pueblo.

(53) ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar á mi Padre, y él me daría más de doce legiones de ángeles?

(14) Y estableció doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos á predicar,

(10) Y cuando estuvo solo, le preguntaron los que estaban cerca de él con los doce, sobre la parábola.

(25) Y una mujer que estaba con flujo de sangre doce años hacía,

(42) Y luego la muchacha se levantó, y andaba; porque tenía doce años. Y se espantaron de grande espanto.

(7) Y llamó á los doce, y comenzó á enviarlos de dos en dos: y les dió potestad sobre los espíritus inmundos.

(43) Y alzaron de los pedazos doce cofines llenos, y de los peces.

(19) Cuando partí los cinco panes entre cinco mil, ¿cuántas espuertas llenas de los pedazos alzasteis? Y ellos dijeron: Doce.

(35) Entonces sentándose, llamó á los doce, y les dice: Si alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos.

(32) Y estaban en el camino subiendo á Jerusalem; y Jesús iba delante de ellos, y se espantaban, y le seguían con miedo: entonces volviendo á tomar á los doce aparte, les comenzó á decir las cosas que le habían de acontecer:

(11) Y entró Jesús en Jerusalem, y en el templo: y habiendo mirado alrededor todas las cosas, y siendo ya tarde, salióse á Bethania con los doce.

(10) Entonces Judas Iscariote, uno de los doce, vino á los príncipes de los sacerdotes, para entregársele.

(17) Y llegada la tarde, fué con los doce.

(20) Y él respondiendo les dijo: Es uno de los doce que moja conmigo en el plato.

(43) Y luego, aun hablando él, vino Judas, que era uno de los doce, y con él una compañía con espadas y palos, de parte de los príncipes de los sacerdotes, y de los escribas y de los ancianos.

(42) Y cuando fué de doce años, subieron ellos á Jerusalem conforme á la costumbre del día de la fiesta.

(13) Y como fué de día, llamó á sus discípulos, y escogió doce de ellos, á los cuales también llamó apóstoles:

(1) Y ACONTECIÓ después, que él caminaba por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios, y los doce con él,

(42) Porque tenía una hija única, como de doce años, y ella se estaba muriendo. Y yendo, le apretaba la compañía.

(43) Y una mujer, que tenía flujo de sangre hacía ya doce años, la cual había gastado en médicos toda su hacienda, y por ninguno había podido ser curada,