Concordancia de la Biblia Reina-Valera
dos (798 apariciones)
(47) Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo: mejor te es entrar al reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado á la Gehenna;
(8) Y los que eran dos, serán hechos una carne: así que no son más dos, sino una carne.
(8) Y los que eran dos, serán hechos una carne: así que no son más dos, sino una carne.
(1) Y COMO fueron cerca de Jerusalem, de Bethphagé, y de Bethania, al monte de las Olivas, envía dos de sus discípulos,
(4) Y fueron, y hallaron el pollino atado á la puerta fuera, entre dos caminos; y le desataron.
(42) Y como vino una viuda pobre, echó dos blancas, que son un maravedí.
(1) Y DOS días después era la Pascua y los días de los panes sin levadura: y procuraban los príncipes de los sacerdotes y los escribas cómo le prenderían por engaño, y le matarían.
(13) Y envía dos de sus discípulos, y les dice: Id á la ciudad, y os encontrará un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle;
(30) Y le dice Jesús: De cierto te digo que tú, hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces.
(72) Y el gallo cantó la segunda vez: y Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces. Y pensando en esto, lloraba.
(27) Y crucificaron con él dos ladrones, uno á su derecha, y el otro á su izquierda.
(38) Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de alto á bajo.
(12) Mas después apareció en otra forma á dos de ellos que iban caminando, yendo al campo.
(24) Y para dar la ofrenda, conforme á lo que está dicho en la ley del Señor: un par de tórtolas, ó dos palominos.
(11) Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo.
(2) Y vió dos barcos que estaban cerca de la orilla del lago: y los pescadores, habiendo descendido de ellos, lavaban sus redes.
(18) Y sus discípulos dieron á Juan las nuevas de todas estas cosas: y llamó Juan á dos de sus discípulos,
(41) Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta;
(3) Y les dice: No toméis nada para el camino, ni báculo, ni alforja, ni pan, ni dinero; ni tengáis dos vestidos cada uno.
(13) Y les dice: Dadles vosotros de comer. Y dijeron ellos: No tenemos más que cinco panes y dos pescados, si no vamos nosotros á comprar viandas para toda esta compañía.
(16) Y tomando los cinco panes y los dos pescados, mirando al cielo los bendijo, y partió, y dió á sus discípulos para que pusiesen delante de las gentes.
(30) Y he aquí dos varones que hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías;
(32) Y Pedro y los que estaban con él, estaban cargados de sueño: y como despertaron, vieron su majestad, y á aquellos dos varones que estaban con él.
(1) Y DESPUÉS de estas cosas, designó el Señor aun otros setenta, los cuales envió de dos en dos delante de sí, á toda ciudad y lugar á donde él había de venir.
(1) Y DESPUÉS de estas cosas, designó el Señor aun otros setenta, los cuales envió de dos en dos delante de sí, á toda ciudad y lugar á donde él había de venir.
(35) Y otro día al partir, sacó dos denarios, y diólos al huésped, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que de más gastares, yo cuando vuelva te lo pagaré.
(6) ¿No se venden cinco pajarillos por dos blancas? pues ni uno de ellos está olvidado delante de Dios.
(52) Porque estarán de aquí adelante cinco en una casa divididos; tres contra dos, y dos contra tres.
(52) Porque estarán de aquí adelante cinco en una casa divididos; tres contra dos, y dos contra tres.
(11) Y dijo: Un hombre tenía dos hijos;
(13) Ningún siervo puede servir á dos señores; porque ó aborrecerá al uno y amará al otro, ó se allegará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir á Dios y á las riquezas.
(34) Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama; el uno será tomado, y el otro será dejado.
(35) Dos mujeres estarán moliendo juntas: la una será tomada, y la otra dejada.
(36) Dos estarán en el campo; el uno será tomado, y el otro dejado.
(10) Dos hombres subieron al templo á orar: el uno Fariseo, el otro publicano.
(12) Ayuno dos veces á la semana, doy diezmos de todo lo que poseo.
(29) Y aconteció, que llegando cerca de Bethfagé, y de Bethania, al monte que se llama de las Olivas, envió dos de sus discípulos,
(2) Y vió también una viuda pobrecilla, que echaba allí dos blancas.
(38) Entonces ellos dijeron: Señor, he aquí dos espadas. Y él les dijo: Basta.
(32) Y llevaban también con él otros dos, malhechores, á ser muertos.
(4) Y aconteció, que estando ellas espantadas de esto, he aquí se pararon junto á ellas dos varones con vestiduras resplandecientes;
(13) Y he aquí, dos de ellos iban el mismo día á una aldea que estaba de Jerusalem sesenta estadios, llamada Emmaús.
(35) El siguiente día otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos.
(37) Y oyéronle los dos discípulos hablar, y siguieron á Jesús.
(40) Era Andrés, hermano de Simón Pedro, uno de los dos que habían oído de Juan, y le habían seguido.
(6) Y estaban allí seis tinajuelas de piedra para agua, conforme á la purificación de los Judíos, que cabían en cada una dos ó tres cántaros.
(40) Viniendo pues los Samaritanos á él, rogáronle que se quedase allí: y se quedó allí dos días.
(43) Y dos días después, salió de allí, y fuése á Galilea.
(9) Un muchacho está aquí que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; ¿mas qué es esto entre tantos?
(17) Y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero.