Concordancia de la Biblia Reina-Valera
enemigos (296 apariciones)
(51) Porque tus enemigos, oh Jehová, han deshonrado, porque tus enemigos han deshonrado los pasos de tu ungido.
(9) Porque he aquí tus enemigos, oh Jehová, porque he aquí, perecerán tus enemigos; serán disipados todos los que obran maldad.
(9) Porque he aquí tus enemigos, oh Jehová, porque he aquí, perecerán tus enemigos; serán disipados todos los que obran maldad.
(11) Y mirarán mis ojos sobre mis enemigos: oirán mis oídos de los que se levantaron contra mí, de los malignos.
(3) Fuego irá delante de él, y abrasará en derredor sus enemigos.
(8) Cada día me afrentan mis enemigos; los que se enfurecen contra mí, hanse contra mí conjurado.
(24) Y multiplicó su pueblo en gran manera, é hízolo fuerte más que sus enemigos.
(11) Y cubrieron las aguas á sus enemigos: no quedó uno de ellos.
(42) Y sus enemigos los oprimieron, y fueron quebrantados debajo de su mano.
(13) En Dios haremos proezas: y él hollará nuestros enemigos.
(1) Salmo de David. JEHOVÁ dijo á mi Señor: Siéntate á mi diestra, en tanto que pongo tus enemigos por estrado de tus pies.
(2) La vara de tu fortaleza enviará Jehová desde Sión: domina en medio de tus enemigos.
(8) Asentado está su corazón, no temerá, hasta que vea en sus enemigos su deseo.
(98) Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos; porque me son eternos.
(139) Mi celo me ha consumido; porque mis enemigos se olvidaron de tus palabras.
(157) Muchos son mis perseguidores y mis enemigos; mas de tus testimonios no me he apartado.
(5) Bienaventurado el hombre que hinchió su aljaba de ellos: no será avergonzado cuando hablare con los enemigos en la puerta.
(18) A sus enemigos vestiré de confusión: mas sobre él florecerá su corona.
(24) Y nos rescató de nuestros enemigos, porque para siempre es su misericordia.
(7) Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás: contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, y salvaráme tu diestra.
(20) Porque blasfemias dicen ellos contra ti: tus enemigos toman en vano tu nombre.
(21) ¿No tengo en odio, oh Jehová, á los que te aborrecen, y me conmuevo contra tus enemigos?
(22) Aborrézcolos con perfecto odio; téngolos por enemigos.
(9) Líbrame de mis enemigos, oh Jehová: á ti me acojo.
(12) Y por tu misericordia disiparás mis enemigos, y destruirás todos los adversarios de mi alma: porque yo soy tu siervo.
(7) Cuando los caminos del hombre son agradables á Jehová, aun á sus enemigos pacificará con él.
(24) Por tanto, dice el Señor Jehová de los ejércitos, el Fuerte de Israel: Ea, tomaré satisfacción de mis enemigos, vengaréme de mis adversarios:
(11) Empero Jehová ensalzará los enemigos de Rezín contra él, y juntará sus enemigos;
(11) Empero Jehová ensalzará los enemigos de Rezín contra él, y juntará sus enemigos;
(13) Y se disipará la envidia de Ephraim, y los enemigos de Judá serán talados. Ephraim no tendrá envidia contra Judá, ni Judá afligirá á Ephraim;
(11) Jehová, bien que se levante tu mano, no ven: verán al cabo, y se avergonzarán los que envidian á tu pueblo; y á tus enemigos fuego los consumirá.
(13) Jehová saldrá como gigante, y como hombre de guerra despertará celo: gritará, voceará, esforzaráse sobre sus enemigos.
(18) Como para retribuir, como para retornar ira á sus enemigos, y dar el pago á sus adversarios: el pago dará á las islas.
(8) Juró Jehová por su mano derecha, y por el brazo de su fortaleza: Que jamás daré tu trigo por comida á tus enemigos, ni beberán los extraños el vino que tú trabajaste:
(18) Por poco tiempo lo poseyó el pueblo de tu santidad: nuestros enemigos han hollado tu santuario.
(2) Como fuego abrasador de fundiciones, fuego que hace hervir las aguas, para que hicieras notorio tu nombre á tus enemigos, y las gentes temblasen á tu presencia!
(6) Voz de alboroto de la ciudad, voz del templo, voz de Jehová que da el pago á sus enemigos.
(14) Y veréis, y alegraráse vuestro corazón, y vuestros huesos reverdecerán como la hierba: y la mano de Jehová para con sus siervos será conocida, y se airará contra sus enemigos.
(7) He dejado mi casa, desamparé mi heredad, entregado he lo que amaba mi alma en manos de sus enemigos.
(9) Enflaquecióse la que parió siete; llenóse de dolor su alma; su sol se le puso siendo aún de día; fué avergonzada y llena de confusión: y lo que de ella quedare, entregarélo á cuchillo delante de sus enemigos, dice Jehová.
(14) Y te haré pasar á tus enemigos en tierra que no conoces: porque fuego se ha encendido en mi furor, y arderá sobre vosotros.
(15) Tú lo sabes, oh Jehová; acuérdate de mí, y visítame, y véngame de mis enemigos. No me tomes en la prolongación de tu enojo: sabes que por amor de ti sufro afrenta.
(4) Y habrá en ti cesación de tu heredad, la cual yo te dí, y te haré servir á tus enemigos en tierra que no conociste; porque fuego habéis encendido en mi furor, para siempre arderá.
(7) Y desvaneceré el consejo de Judá y de Jerusalem en este lugar; y haréles caer á cuchillo delante de sus enemigos, y en las manos de los que buscan sus almas; y daré sus cuerpos para comida de las aves del cielo y de las bestias de la tierra:
(9) Y haréles comer la carne de sus hijos y la carne de sus hijas; y cada uno comerá la carne de su amigo, en el cerco y en el apuro con que los estrecharán sus enemigos y los que buscan sus almas.
(4) Porque así ha dicho Jehová: He aquí yo te pondré en espanto á ti, y á todos los que bien te quieren, y caerán por el cuchillo de sus enemigos, y tus ojos lo verán: y á todo Judá entregaré en mano del rey de Babilonia, y los trasportará á Babilonia, y herirálos á cuchillo.
(5) Entregaré asimismo toda la sustancia de esta ciudad, y todo su trabajo, y todas sus cosas preciosas; y daré todos los tesoros de los reyes de Judá en manos de sus enemigos, y los saquearán, y los tomarán, y llevaránlos á Babilonia.
(7) Y después, así dice Jehová, entregaré á Sedechîas rey de Judá, y á sus criados, y al pueblo, y á los que quedaren en la ciudad de la pestilencia, y del cuchillo, y del hambre, en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, y en mano de sus enemigos, y en mano de los que buscan sus almas; y él los herirá á filo de espada; no los perdonará, ni los recibirá á merced, ni tendrá de ellos misericordia.
(20) Entregarélos en mano de sus enemigos y en mano de los que buscan su alma; y sus cuerpos muertos serán para comida de las aves del cielo, y de las bestias de la tierra.
(21) Y á Sedechîas rey de Judá, y á sus príncipes, entregaré en mano de sus enemigos, y en mano de los que buscan su alma, y en mano del ejército del rey de Babilonia, que se fueron de vosotros.