Concordancia de la Biblia Reina-Valera
está (1,133 apariciones)
(14) No descuides el don que está en ti, que te es dado por profecía con la imposición de las manos del presbiterio.
(6) Pero la que vive en delicias, viviendo está muerta.
(6) Por lo cual te aconsejo que despiertes el don de Dios, que está en ti por la imposición de mis manos.
(9) En el que sufro trabajo, hasta las prisiones á modo de malhechor; mas la palabra de Dios no está presa.
(19) Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor á los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo.
(6) Porque yo ya estoy para ser ofrecido, y el tiempo de mi partida está cercano.
(8) Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo á mí, sino también á todos los que aman su venida.
(11) Lucas solo está conmigo. Toma á Marcos, y tráele contigo; porque me es útil para el ministerio.
(2) Y á la amada Apphia, y á Archîpo, compañero de nuestra milicia, y á la iglesia que está en tu casa:
(6) Para que la comunicación de tu fe sea eficaz, en el conocimiento de todo el bien que está en vosotros, por Cristo Jesús.
(7) Determina otra vez un cierto día, diciendo por David: Hoy, después de tanto tiempo; como está dicho: Si oyereis su voz hoy, no endurezcáis vuestros corazones.
(2) Que se pueda compadecer de los ignorantes y extraviados, pues que él también está rodeado de flaqueza;
(8) Y aquí ciertamente los hombres mortales toman los diezmos: mas allí, aquel del cual está dado testimonio que vive.
(13) Diciendo, Nuevo pacto, dió por viejo al primero; y lo que es dado por viejo y se envejece, cerca está de desvanecerse.
(27) Y de la manera que está establecido á los hombres que mueran una vez, y después el juicio;
(7) Entonces dije: Heme aquí (en la cabecera del libro está escrito de mí) para que haga, oh Dios, tu voluntad.
(12) Pero éste, habiendo ofrecido por los pecados un solo sacrificio para siempre, está sentado á la diestra de Dios,
(12) Por lo cual también, de uno, y ése ya amortecido, salieron como las estrellas del cielo en multitud, y como la arena innumerable que está á la orilla de la mar.
(23) Sabed que nuestro hermano Timoteo está suelto; con el cual, si viniere más presto, os iré á ver.
(26) Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras es muerta.
(6) Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. Así la lengua está puesta entre nuestros miembros, la cual contamina todo el cuerpo, é inflama la rueda de la creación, y es inflamada del infierno.
(17) El pecado, pues, está en aquel que sabe hacer lo bueno, y no lo hace.
(9) Hermanos, no os quejéis unos contra otros, porque no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta.
(13) ¿Está alguno entre vosotros afligido? haga oración. ¿Está alguno alegre? cante salmos.
(13) ¿Está alguno entre vosotros afligido? haga oración. ¿Está alguno alegre? cante salmos.
(14) ¿Está alguno enfermo entre vosotros? llame á los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.
(5) Para nosotros que somos guardados en la virtud de Dios por fe, para alcanzar la salud que está aparejada para ser manifestada en el postrimero tiempo.
(16) Porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.
(4) Sino el hombre del corazón que está encubierto, en incorruptible ornato de espíritu agradable y pacífico, lo cual es de grande estima delante de Dios.
(12) Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos á sus oraciones: pero el rostro del Señor está sobre aquellos que hacen mal.
(22) El cual está á la diestra de Dios, habiendo subido al cielo; estando á él sujetos los ángeles, y las potestades, y virtudes.
(5) Los cuales darán cuenta al que está aparejado para juzgar los vivos y los muertos.
(2) Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, teniendo cuidado de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino de un ánimo pronto;
(13) La iglesia que está en Babilonia, juntamente elegida con vosotros, os saluda, y Marcos mi hijo.
(4) Por las cuales nos son dadas preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas fueseis hechos participantes de la naturaleza divina, habiendo huído de la corrupción que está en el mundo por concupiscencia.
(17) Estos son fuentes sin agua, y nubes traídas de torbellino de viento: para los cuales está guardada la oscuridad de las tinieblas para siempre.
(4) Y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación.
(5) Cierto ellos ignoran voluntariamente, que los cielos fueron en el tiempo antiguo, y la tierra que por agua y en agua está asentada, por la palabra de Dios;
(7) Mas si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión entre nosotros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
(10) Si dijéremos que no hemos pecado, lo hacemos á él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.
(5) Mas el que guarda su palabra, la caridad de Dios está verdaderamente perfecta en él: por esto sabemos que estamos en él.
(6) El que dice que está en él, debe andar como él anduvo.
(9) El que dice que está en luz, y aborrece á su hermano, el tal aun está en tinieblas todavía.
(9) El que dice que está en luz, y aborrece á su hermano, el tal aun está en tinieblas todavía.
(10) El que ama á su hermano, está en luz, y no hay tropiezo en él.
(11) Mas el que aborrece á su hermano, está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe á donde va; porque las tinieblas le han cegado los ojos.
(15) No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.
(9) Cualquiera que es nacido de Dios, no hace pecado, porque su simiente está en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.
(14) Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte á vida, en que amamos á los hermanos. El que no ama á su hermano, está en muerte.
(17) Mas el que tuviere bienes de este mundo, y viere á su hermano tener necesidad, y le cerrare sus entrañas, ¿cómo está el amor de Dios en él?