Concordancia de la Biblia Reina-Valera
están (406 apariciones)
(8) No te reprenderé sobre tus sacrificios, ni por tus holocaustos, que delante de mí están siempre.
(11) Conozco todas las aves de los montes, y en mi poder están las fieras del campo.
(8) Mis huídas has tú contado: pon mis lágrimas en tu redoma: ¿no están ellas en tu libro?
(12) Sobre mí, oh Dios, están tus votos: te tributaré alabanzas.
(3) Porque he aquí están acechando mi vida: hanse juntado contra mí fuertes, no por falta mía, ni pecado mío, oh Jehová.
(7) He aquí proferirán con su boca; cuchillos están en sus labios, porque dicen: ¿Quién oye?
(19) Tú sabes mi afrenta, y mi confusión, y mi oprobio: delante de ti están todos mis enemigos.
(5) No están ellos en el trabajo humano; ni son azotados con los otros hombres.
(7) Sus ojos están salidos de gruesos: logran con creces los antojos del corazón.
(20) Mira al pacto: porque las tenebrosidades de la tierra llenas están de habitaciones de violencia.
(11) Prometed, y pagad á Jehová vuestro Dios: todos los que están alrededor de él, traigan presentes al Terrible.
(4) Somos afrentados de nuestros vecinos, escarnecidos y burlados de los que están en nuestros alrededores.
(5) Bienaventurado el hombre que tiene su fortaleza en ti; en cuyo corazón están tus caminos.
(7) Dios terrible en la grande congregación de los santos, y formidable sobre todos cuantos están alrededor suyo.
(49) Señor, ¿dónde están tus antiguas misericordias, que juraste á David por tu verdad?
(4) Porque en su mano están las profundidades de la tierra, y las alturas de los montes son suyas.
(3) Porque mis días se han consumido como humo; y mis huesos cual tizón están quemados.
(24) Mis rodillas están debilitadas á causa del ayuno, y mi carne desfallecida por falta de gordura.
(168) Guardado he tus mandamientos y tus testimonios; porque todos mis caminos están delante de ti.
(5) Porque allá están las sillas del juicio, las sillas de la casa de David.
(4) Alabadle, cielos de los cielos, y las aguas que están sobre los cielos.
(21) Pues que los caminos del hombre están ante los ojos de Jehová, y él considera todas sus veredas.
(18) Las riquezas y la honra están conmigo; sólidas riquezas, y justicia.
(18) Y no saben que allí están los muertos; que sus convidados están en los profundos de la sepultura.
(18) Y no saben que allí están los muertos; que sus convidados están en los profundos de la sepultura.
(3) Los ojos de Jehová están en todo lugar, mirando á los malos y á los buenos.
(11) El infierno y la perdición están delante de Jehová: ¡cuánto más los corazones de los hombres!
(21) La muerte y la vida están en poder de la lengua; y el que la ama comerá de sus frutos.
(29) Aparejados están juicios para los escarnecedores, y azotes para los cuerpos de los insensatos.
(20) El sepulcro y la perdición nunca se hartan: así los ojos del hombre nunca están satisfechos.
(2) Y alabé yo los finados que ya murieron, más que los vivientes que hasta ahora están vivos.
(1) CIERTAMENTE dado he mi corazón á todas estas cosas, para declarar todo esto: que los justos y los sabios, y sus obras, están en la mano de Dios; y que no sabe el hombre ni el amor ni el odio por todo lo que pasa delante de él.
(6) La necedad está colocada en grandes alturas, y los ricos están sentados en lugar bajo.
(15) Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas, que echan á perder las viñas; pues que nuestras viñas están en cierne.
(4) Tu cuello, como la torre de David, edificada para muestra; mil escudos están colgados de ella, todos escudos de valientes.
(6) Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa ilesa, sino herida, hinchazón y podrida llaga: no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite.
(15) Cuando extendiereis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos: asimismo cuando multiplicareis la oración, yo no oiré: llenas están de sangre vuestras manos.
(3) Y acontecerá que el que quedare en Sión, y el que fuere dejado en Jerusalem, será llamado santo; todos los que en Jerusalem están escritos entre los vivientes;
(11) ¡Ay de los que se levantan de mañana para seguir la embriaguez; que se están hasta la noche, hasta que el vino los enciende!
(12) ¿Dónde están ahora aquellos tus prudentes? Dígante ahora, ó hágante saber qué es lo que Jehová de los ejércitos ha determinado sobre Egipto.
(7) Y deshará en este monte la máscara de la cobertura con que están cubiertos todos los pueblos, y la cubierta que está extendida sobre todas las gentes.
(8) Porque todas las mesas están llenas de vómito y suciedad, hasta no haber lugar limpio.
(8) Las calzadas están deshechas, cesaron los caminantes: anulado ha la alianza, aborreció las ciudades, tuvo en nada los hombres.
(12) Y dijo Rabsaces: ¿Envióme mi señor á ti y á tu señor, á que dijese estas palabras, y no á los hombres que están sobre el muro, para comer su estiércol y beber su orina con vosotros?
(7) Para que abras ojos de ciegos, para que saques de la cárcel á los presos, y de casas de prisión á los que están de asiento en tinieblas.
(18) No supieron ni entendieron: porque encostrados están sus ojos para no ver, y su corazón para no entender.
(9) Para que digas á los presos: Salid; y á los que están en tinieblas: Manifestaos. En los caminos serán apacentados, y en todas las cumbres serán sus pastos.
(16) He aquí que en las palmas te tengo esculpida: delante de mí están siempre tus muros.
(3) Porque vuestras manos están contaminadas de sangre, y vuestros dedos de iniquidad; vuestros labios pronuncian mentira, habla maldad vuestra lengua.
(12) Porque nuestras rebeliones se han multiplicado delante de ti, y nuestros pecados han atestiguado contra nosotros: porque con nosotros están nuestras iniquidades, y conocemos nuestros pecados: