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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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esto (903 apariciones)

(8) Porque también yo soy hombre puesto en potestad, que tengo debajo de mí soldados; y digo á éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y á mi siervo: Haz esto, y lo hace.

(39) Y como vió esto el Fariseo que le había convidado, habló entre sí, diciendo: Este, si fuera profeta, conocería quién y cuál es la mujer que le toca, que es pecadora.

(21) Mas él, conminándolos, mandó que á nadie dijesen esto;

(34) Y estando él hablando esto, vino una nube que los cubrió; y tuvieron temor, entrando ellos en la nube.

(54) Y viendo esto sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, y los consuma, como hizo Elías?

(11) Aun el polvo que se nos ha pegado de vuestra ciudad á nuestros pies, sacudimos en vosotros: esto empero sabed, que el reino de los cielos se ha llegado á vosotros.

(20) Mas no os gocéis de esto, que los espíritus se os sujetan; antes gozaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.

(28) Y díjole: Bien has respondido: haz esto, y vivirás.

(45) Y respondiendo uno de los doctores de la ley, le dice: Maestro, cuando dices esto, también nos afrentas á nosotros.

(1) EN esto, juntándose muchas gentes, tanto que unos á otros se hollaban, comenzó á decir á sus discípulos, primeramente: Guardaos de la levadura de los Fariseos, que es hipocresía.

(18) Y dijo: Esto haré: derribaré mis alfolíes, y los edificaré mayores, y allí juntaré todos mis frutos y mis bienes;

(39) Esto empero sabed, que si supiese el padre de familia á qué hora había de venir el ladrón, velaría ciertamente, y no dejaría minar su casa.

(15) Y oyendo esto uno de los que juntamente estaban sentados á la mesa, le dijo: Bienaventurado el que comerá pan en el reino de los cielos.

(2) Y le llamó, y le dijo: ¿Qué es esto que oigo de ti? Da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo.

(26) Y además de todo esto, una grande sima está constituída entre nosotros y vosotros, que los que quisieren pasar de aquí á vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá.

(8) ¿No le dice antes: Adereza qué cene, y arremángate, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come tú y bebe?

(30) Como esto será el día en que el Hijo del hombre se manifestará.

(4) Pero él no quiso por algún tiempo; mas después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo á Dios, ni tengo respeto á hombre,

(22) Y Jesús, oído esto, le dijo: Aun te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y da á los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme.

(7) Y viendo esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado á posar con un hombre pecador.

(28) Y dicho esto, iba delante subiendo á Jerusalem.

(7) Y le preguntaron, diciendo: Maestro, ¿cuándo será esto? ¿y qué señal habrá cuando estas cosas hayan de comenzar á ser hechas?

(17) Y tomando el vaso, habiendo dado gracias, dijo: Tomad esto, y partidlo entre vosotros;

(19) Y tomando el pan, habiendo dado gracias, partió, y les dió, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado: haced esto en memoria de mí.

(19) Y tomando el pan, habiendo dado gracias, partió, y les dió, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado: haced esto en memoria de mí.

(23) Ellos entonces comenzaron á preguntar entre sí, cuál de ellos sería el que había de hacer esto.

(46) Entonces Jesús, clamando á gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, espiró.

(4) Y aconteció, que estando ellas espantadas de esto, he aquí se pararon junto á ellas dos varones con vestiduras resplandecientes;

(21) Mas nosotros esperábamos que él era el que había de redimir á Israel: y ahora sobre todo esto, hoy es el tercer día que esto ha acontecido.

(21) Mas nosotros esperábamos que él era el que había de redimir á Israel: y ahora sobre todo esto, hoy es el tercer día que esto ha acontecido.

(40) Y en diciendo esto, les mostró las manos y los pies.

(12) Después de esto descendió á Capernaum, él, y su madre, y hermanos, y discípulos; y estuvieron allí no muchos días.

(16) Y á los que vendían las palomas, dijo: Quitad de aquí esto, y no hagáis la casa de mi Padre casa de mercado.

(18) Y los Judíos respondieron, y dijéronle: ¿Qué señal nos muestras de que haces esto?

(22) Por tanto, cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron á la Escritura, y á la palabra que Jesús había dicho.

(9) Respondió Nicodemo, y díjole: ¿Cómo puede esto hacerse?

(10) Respondió Jesús, y díjole: ¿Tú eres el maestro de Israel, y no sabes esto?

(22) Pasado esto, vino Jesús con sus discípulos á la tierra de Judea; y estaba allí con ellos, y bautizaba.

(32) Y lo que vió y oyó, esto testifica: y nadie recibe su testimonio.

(18) Porque cinco maridos has tenido: y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad.

(27) Y en esto vinieron sus discípulos, y maravilláronse de que hablaba con mujer; mas ninguno dijo: ¿Qué preguntas? ó, ¿Qué hablas con ella?

(37) Porque en esto es el dicho verdadero: Que uno es el que siembra, y otro es el que siega.

(19) Respondió entonces Jesús, y díjoles: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada de sí mismo, sino lo que viere hacer al Padre: porque todo lo que él hace, esto también hace el Hijo juntamente.

(28) No os maravilléis de esto; porque vendrá hora, cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz;

(34) Empero yo no tomo el testimonio de hombre; mas digo esto, para que vosotros seáis salvos.

(6) Mas esto decía para probarle; porque él sabía lo que había de hacer.

(9) Un muchacho está aquí que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; ¿mas qué es esto entre tantos?

(61) Y sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, díjoles: ¿Esto os escandaliza?

(61) Y sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, díjoles: ¿Esto os escandaliza?

(66) Desde esto, muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él.