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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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heredad (272 apariciones)

(53) Pues que tú los apartaste para ti por tu heredad de todos los pueblos de la tierra, como lo dijiste por mano de Moisés tu siervo, cuando sacaste á nuestros padres de Egipto, oh Señor Jehová.

(16) Y cuando todo el pueblo vió que el rey no les había oído, respondióle estas palabras, diciendo: ¿Qué parte tenemos nosotros con David? No tenemos heredad en el hijo de Isaí. ¡Israel, á tus estancias! ¡Provee ahora en tu casa, David! Entonces Israel se fué á sus estancias.

(3) Y Naboth respondió á Achâb: Guárdeme Jehová de que yo te dé á ti la heredad de mis padres.

(4) Y vínose Achâb á su casa triste y enojado, por la palabra que Naboth de Jezreel le había respondido, diciendo: No te daré la heredad de mis padres. Y acostóse en su cama, y volvió su rostro, y no comió pan.

(21) Entonces Joram dijo: Unce. Y uncido que fué su carro, salió Joram rey de Israel, y Ochôzías rey de Judá, cada uno en su carro, y salieron á encontrar á Jehú, al cual hallaron en la heredad de Naboth de Jezreel.

(25) Dijo luego Jehú á Bidkar su capitán: Tómalo y échalo á un cabo de la heredad de Naboth de Jezreel. Acuérdate que cuando tú y yo íbamos juntos con la gente de Achâb su padre, Jehová pronunció esta sentencia sobre él, diciendo:

(26) Que yo he visto ayer las sangres de Naboth, y las sangres de sus hijos, dijo Jehová; y tengo de darte la paga en esta heredad, dijo Jehová. Tómalo pues ahora, y échalo en la heredad, conforme á la palabra de Jehová.

(26) Que yo he visto ayer las sangres de Naboth, y las sangres de sus hijos, dijo Jehová; y tengo de darte la paga en esta heredad, dijo Jehová. Tómalo pues ahora, y échalo en la heredad, conforme á la palabra de Jehová.

(36) Y volvieron, y dijéronselo. Y él dijo: La palabra de Dios es ésta, la cual él habló por mano de su siervo Elías Thisbita, diciendo: En la heredad de Jezreel comerán los perros las carnes de Jezabel.

(37) Y el cuerpo de Jezabel fué cual estiércol sobre la faz de la tierra en la heredad de Jezreel; de manera que nadie pueda decir: Esta es Jezabel.

(17) Después el rey de Asiria envió al rey Ezechîas, desde Lachîs contra Jerusalem, á Thartán y á Rabsaris y á Rabsaces, con un grande ejército: y subieron, y vinieron á Jerusalem. Y habiendo subido, vinieron y pararon junto al conducto del estanque de arriba, que es en el camino de la heredad del batanero.

(14) Y desampararé las reliquias de mi heredad, y entregarlas he en manos de sus enemigos; y serán para saco y para robo á todos sus adversarios;

(28) Y la heredad y habitación de ellos fué Beth-el con sus aldeas: y hacia el oriente Naarán, y á la parte del occidente Gezer y sus aldeas: asimismo Sichêm con sus aldeas, hasta Asa y sus aldeas;

(8) Ahora pues, delante de lo ojos de todo Israel, congregación de Jehová, y en oídos de nuestro Dios, guardad é inquirid todos los preceptos de Jehová vuestro Dios, para que poseáis la buena tierra, y la dejéis por heredad á vuestros hijos después de vosotros perpetuamente.

(27) Tú los oirás en los cielos, y perdonarás el pecado de tus siervos y de tu pueblo Israel, y les enseñarás el buen camino para que anden en él, y darás lluvia sobre tu tierra, la cual diste por heredad á tu pueblo.

(11) He aquí ellos nos dan el pago, viniendo á echarnos de tu heredad, que tú nos diste á poseer.

(12) Ahora pues, no daréis vuestras hijas á los hijos de ellos, ni sus hijas tomaréis para vuestros hijos, ni procuraréis su paz ni su bien para siempre; para que seáis corroborados, y comáis el bien de la tierra, y la dejéis por heredad á vuestros hijos para siempre.

(16) También en la obra de este muro instauré mi parte, y no compramos heredad: y todos mis criados juntos estaban allí á la obra.

(20) Y el resto de Israel, de los sacerdotes, de los Levitas, en todas las ciudades de Judá, cada uno en su heredad.

(10) Entendí asimismo que las partes de los Levitas no se les habían dado; y que los Levitas y cantores que hacían el servicio se habían huído cada uno á su heredad.

(29) Esta es la parte que Dios apareja al hombre impío, y la heredad que Dios le señala por su palabra.

(2) Porque ¿qué galardón me daría de arriba Dios, y qué heredad el Omnipotente de las alturas?

(8) Pídeme, y te daré por heredad las gentes, y por posesión tuya los términos de la tierra.

(6) Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos, y es hermosa la heredad que me ha tocado.

(9) Salva á tu pueblo, y bendice á tu heredad; y pastoréalos y ensálzalos para siempre.

(12) Bienaventurada la gente de que Jehová es su Dios; el pueblo á quien escogió por heredad para sí.

(18) Conoce Jehová los días de los perfectos: y la heredad de ellos será para siempre.

(5) Porque tú, oh Dios, has oído mis votos, has dado heredad á los que temen tu nombre.

(9) Abundante lluvia esparciste, oh Dios, á tu heredad; y cuando se cansó, tú la recreaste.

(2) Acuérdate de tu congregación, que adquiriste de antiguo, cuando redimiste la vara de tu heredad; este monte de Sión, donde has habitado.

(62) Entregó también su pueblo á cuchillo, y airóse contra su heredad.

(71) De tras las paridas lo trajo, para que apacentase á Jacob su pueblo, y á Israel su heredad.

(1) Salmo de Asaph. OH Dios, vinieron las gentes á tu heredad; el templo de tu santidad han contaminado; pusieron á Jerusalem en montones.

(5) A tu pueblo, oh Jehová, quebrantan, y á tu heredad afligen.

(14) Porque no dejará Jehová su pueblo, ni desamparará su heredad;

(11) Diciendo: A ti daré la tierra de Canaán por cordel de vuestra heredad.

(5) Para que yo vea el bien de tus escogidos, para que me goce en la alegría de tu gente, y me gloríe con tu heredad.

(40) Encendióse por tanto el furor de Jehová sobre su pueblo, y abominó su heredad:

(6) El poder de sus obras anunció á su pueblo, dándole la heredad de las gentes.

(2) Judá fué su consagrada heredad, Israel su señorío.

(111) Por heredad he tomado tus testimonios para siempre; porque son el gozo de mi corazón.

(3) He aquí, heredad de Jehová son los hijos: cosa de estima el fruto del vientre.

(12) Y dió la tierra de ellos en heredad, en heredad á Israel su pueblo.

(12) Y dió la tierra de ellos en heredad, en heredad á Israel su pueblo.

(21) Y dió la tierra de ellos en heredad, porque para siempre es su misericordia;

(22) En heredad á Israel su siervo, porque para siempre es su misericordia.

(10) No traspases el término antiguo, ni entres en la heredad de los huérfanos:

(27) Apresta tu obra de afuera, y disponla en tu heredad; y después edificarás tu casa.

(30) Pasé junto á la heredad del hombre perezoso, y junto á la viña del hombre falto de entendimiento;

(16) Consideró la heredad, y compróla; y plantó viña del fruto de sus manos.