Concordancia de la Biblia Reina-Valera
hijo (2,342 apariciones)
(1) LOS proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel:
(8) Oye, hijo mío, la doctrina de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre:
(10) Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar, no consientas.
(15) Hijo mío, no andes en camino con ellos; aparta tu pie de sus veredas:
(1) HIJO mío, si tomares mis palabras, y mis mandamientos guardares dentro de ti,
(1) HIJO mío, no te olvides de mi ley; y tu corazón guarde mis mandamientos:
(11) No deseches, hijo mío, el castigo de Jehová; ni te fatigues de su corrección:
(12) Porque al que ama castiga, como el padre al hijo á quien quiere.
(21) Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos; guarda la ley y el consejo;
(3) Porque yo fuí hijo de mi padre, delicado y único delante de mi madre.
(10) Oye, hijo mío, y recibe mis razones; y se te multiplicarán años de vida.
(20) Hijo mío, está atento á mis palabras; inclina tu oído á mis razones.
(1) HIJO mío, está atento á mi sabiduría, y á mi inteligencia inclina tu oído;
(20) ¿Y por qué, hijo mío, andarás ciego con la ajena, y abrazarás el seno de la extraña?
(1) HIJO mío, si salieres fiador por tu amigo, si tocaste tu mano por el extraño,
(3) Haz esto ahora, hijo mío, y líbrate, ya que has caído en la mano de tu prójimo: ve, humíllate, y asegúrate de tu amigo.
(20) Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, y no dejes la enseñanza de tu madre:
(1) HIJO mío, guarda mis razones, y encierra contigo mis mandamientos.
(1) Las sentencias de Salomón. EL hijo sabio alegra al padre; y el hijo necio es tristeza de su madre.
(1) Las sentencias de Salomón. EL hijo sabio alegra al padre; y el hijo necio es tristeza de su madre.
(1) EL hijo sabio toma el consejo del padre: mas el burlador no escucha las reprensiones.
(24) El que detiene el castigo, á su hijo aborrece: mas el que lo ama, madruga á castigarlo.
(20) El hijo sabio alegra al padre: mas el hombre necio menosprecia á su madre.
(2) El siervo prudente se enseñoreará del hijo que deshonra, y entre los hermanos partirá la herencia.
(25) El hijo necio es enojo á su padre, y amargura á la que lo engendró.
(13) Dolor es para su padre el hijo necio; y gotera continua las contiendas de la mujer.
(18) Castiga á tu hijo en tanto que hay esperanza; mas no se excite tu alma para destruirlo.
(26) El que roba á su padre y ahuyenta á su madre, hijo es avergonzador y deshonrador.
(27) Cesa, hijo mío, de oir la enseñanza que induce á divagar de las razones de sabiduría.
(15) Hijo mío, si tu corazón fuere sabio, también á mí se me alegrará el corazón;
(19) Oye tú, hijo mío, y sé sabio, y endereza tu corazón al camino.
(26) Dame, hijo mío, tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos.
(13) Come, hijo mío, de la miel, porque es buena, y del panal dulce á tu paladar:
(21) Teme á Jehová, hijo mío, y al rey; no te entrometas con los veleidosos:
(11) Sé sabio, hijo mío, y alegra mi corazón, y tendré qué responder al que me deshonrare.
(7) El que guarda la ley es hijo prudente: mas el que es compañero de glotones, avergüenza á su padre.
(17) Corrige á tu hijo, y te dará descanso, y dará deleite á tu alma.
(21) El que regala á su siervo desde su niñez, á la postre será su hijo.
(1) PALABRAS de Agur, hijo de Jachê: La profecía que dijo el varón á Ithiel, á Ithiel y á Ucal.
(4) ¿Quién subió al cielo, y descendió? ¿quién encerró los vientos en sus puños? ¿quién ató las aguas en un paño? ¿quién afirmó todos los términos de la tierra? ¿cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si sabes?
(2) ¿Qué, hijo mío? ¿y qué, hijo de mi vientre? ¿y qué, hijo de mis deseos?
(2) ¿Qué, hijo mío? ¿y qué, hijo de mi vientre? ¿y qué, hijo de mis deseos?
(2) ¿Qué, hijo mío? ¿y qué, hijo de mi vientre? ¿y qué, hijo de mis deseos?
(1) PALABRAS del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalem.
(8) Está un hombre solo y sin sucesor; que ni tiene hijo ni hermano; mas nunca cesa de trabajar, ni sus ojos se hartan de sus riquezas, ni se pregunta: ¿Para quién trabajo yo, y defraudo mi alma del bien? También esto es vanidad, y duro trabajo.
(17) ¡Bienaventurada, tú, tierra, cuando tu rey es hijo de nobles, y tus príncipes comen á su hora, por refección, y no por el beber!
(12) Ahora, hijo mío, á más de esto, sé avisado. No hay fin de hacer muchos libros; y el mucho estudio aflicción es de la carne.
(1) VISIÓN de Isaías hijo de Amoz, la cual vió sobre Judá y Jerusalem, en días de Uzzías, Jotham, Achâz y Ezechîas, reyes de Judá.
(1) LO que vió Isaías, hijo de Amoz, tocante á Judá y á Jerusalem.
(1) ACONTECIÓ en los días de Achâz hijo de Jotham, hijo de Uzzías, rey de Judá, que Rezín rey de Siria, y Peca hijo de Remalías, rey de Israel, subieron á Jerusalem para combatirla; mas no la pudieron tomar.