Concordancia de la Biblia Reina-Valera
hombre (1,229 apariciones)
(29) He aquí, todas estas cosas hace Dios dos y tres veces con el hombre;
(7) ¿Qué hombre hay como Job, que bebe el escarnio como agua?
(9) Porque ha dicho: De nada servirá al hombre el conformar su voluntad con Dios.
(11) Porque él pagará al hombre según su obra, y él le hará hallar conforme á su camino.
(14) Si él pusiese sobre el hombre su corazón, y recogiese así su espíritu y su aliento,
(15) Toda carne perecería juntamente, y el hombre se tornaría en polvo.
(21) Porque sus ojos están sobre los caminos del hombre, y ve todos sus pasos.
(23) No carga pues él al hombre más de lo justo, para que vaya con Dios á juicio.
(29) Y si él diere reposo, ¿quién inquietará? si escondiere el rostro, ¿quién lo mirará? Esto sobre una nación, y lo mismo sobre un hombre;
(30) Haciendo que no reine el hombre hipócrita para vejaciones del pueblo.
(34) Los hombres de seso dirán conmigo, y el hombre sabio me oirá:
(8) Al hombre como tú dañará tu impiedad, y al hijo del hombre aprovechará tu justicia.
(8) Al hombre como tú dañará tu impiedad, y al hijo del hombre aprovechará tu justicia.
(25) Los hombres todos la ven; mírala el hombre de lejos.
(7) Así hace retirarse á todo hombre, para que los hombres todos reconozcan su obra.
(20) ¿Será preciso contarle cuando yo hablaré? Por más que el hombre razone, quedará como abismado.
(26) Haciendo llover sobre la tierra deshabitada, sobre el desierto, donde no hay hombre,
(6) Destruirás á los que hablan mentira: al hombre de sangres y de engaño abominará Jehová.
(4) Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, que lo visites?
(4) Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, que lo visites?
(19) Levántate, oh Jehová; no se fortalezca el hombre; sean juzgadas las gentes delante de ti.
(18) Para juzgar al huérfano y al pobre, á fin de que no vuelva más á hacer violencia el hombre de la tierra.
(25) Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, y recto para con el hombre íntegro.
(6) Mas yo soy gusano, y no hombre; oprobio de los hombres, y desecho del pueblo.
(12) ¿Quién es el hombre que teme á Jehová? El le enseñará el camino que ha de escoger.
(20) Los esconderás en el secreto de tu rostro de las arrogancias del hombre: los pondrás en un tabernáculo á cubierto de contención de lenguas.
(2) Bienaventurado el hombre á quien no imputa Jehová la iniquidad, y en cuyo espíritu no hay superchería.
(8) Gustad, y ved que es bueno Jehová: dichoso el hombre que confiará en él.
(12) ¿Quién es el hombre que desea vida, que codicia días para ver bien?
(6) Tu justicia como los montes de Dios, tus juicios abismo grande: oh Jehová, al hombre y al animal conservas.
(7) Calla á Jehová, y espera en él: no te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace maldades.
(23) Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y aprueba su camino.
(14) Fuí pues como un hombre que no oye, y que en su boca no tiene reprensiones.
(5) He aquí diste á mis días término corto, y mi edad es como nada delante de ti: ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. (Selah.)
(6) Ciertamente en tinieblas anda el hombre; ciertamente en vano se inquieta: junta, y no sabe quién lo allegará.
(11) Con castigos sobre el pecado corriges al hombre, y haces consumirse como de polilla su grandeza: ciertamente vanidad es todo hombre. (Selah.)
(11) Con castigos sobre el pecado corriges al hombre, y haces consumirse como de polilla su grandeza: ciertamente vanidad es todo hombre. (Selah.)
(4) Bienaventurado el hombre que puso á Jehová por su confianza, y no mira á los soberbios, ni á los que declinan á la mentira.
(9) Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, alzó contra mí el calcañar.
(1) JÚZGAME, oh Dios, y aboga mi causa: líbrame de gente impía, del hombre de engaño é iniquidad.
(12) Mas el hombre no permanecerá en honra: es semejante á las bestias que perecen.
(20) El hombre en honra que no entiende, semejante es á las bestias que perecen.
(7) He aquí el hombre que no puso á Dios por su fortaleza, sino que confió en la multitud de sus riquezas, y se mantuvo en su maldad.
(13) Mas tú, hombre, al parecer íntimo mío, mi guía, y mi familiar:
(1) Al Músico principal: sobre La paloma silenciosa en paraje muy distante. Michtam de David, cuando los Filisteos le prendieron en Gath. TEN misericordia de mí, oh Dios, porque me devoraría el hombre: me oprime combatiéndome cada día.
(11) En Dios he confiado: no temeré lo que me hará el hombre.
(11) Entonces dirá el hombre: Ciertamente hay fruto para el justo; ciertamente hay Dios que juzga en la tierra.
(3) ¿Hasta cuándo maquinaréis contra un hombre? Pereceréis todos vosotros, caeréis como pared acostada, como cerca ruinosa.
(10) Ciertamente la ira del hombre te acarreará alabanza: tú reprimirás el resto de las iras.
(25) Pan de nobles comió el hombre: envióles comida á hartura.