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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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jehová (6,842 apariciones)

(21) Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; mas el consejo de Jehová permanecerá.

(23) El temor de Jehová es para vida; y con él vivirá el hombre, lleno de reposo; no será visitado de mal.

(10) Doble pesa y doble medida, abominación son á Jehová ambas cosas.

(12) El oído que oye, y el ojo que ve, ambas cosas ha igualmente hecho Jehová.

(22) No digas, yo me vengaré; espera á Jehová, y él te salvará.

(23) Abominación son á Jehová las pesas dobles; y el peso falso no es bueno.

(24) De Jehová son los pasos del hombre: ¿cómo pues entenderá el hombre su camino?

(27) Candela de Jehová es el alma del hombre, que escudriña lo secreto del vientre.

(1) COMO los repartimientos de las aguas, así está el corazón del rey en la mano de Jehová: á todo lo que quiere lo inclina.

(2) Todo camino del hombre es recto en su opinión: mas Jehová pesa los corazones.

(3) Hacer justicia y juicio es á Jehová más agradable que sacrificio.

(30) No hay sabiduría, ni inteligencia, ni consejo, contra Jehová.

(31) El caballo se apareja para el día de la batalla: mas de Jehová es el salvar.

(2) El rico y el pobre se encontraron: á todos ellos hizo Jehová.

(4) Riquezas, y honra, y vida, son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová.

(12) Los ojos de Jehová miran por la ciencia; mas él trastorna las cosas de los prevaricadores.

(14) Sima profunda es la boca de las extrañas: aquel contra el cual estuviere Jehová airado, caerá en ella.

(19) Para que tu confianza sea en Jehová, te las he hecho saber hoy á ti también.

(23) Porque Jehová juzgará la causa de ellos, y despojará el alma de aquellos que los despojaren.

(17) No tenga tu corazón envidia de los pecadores, antes persevera en el temor de Jehová todo tiempo:

(18) Porque Jehová no lo mire, y le desagrade, y aparte de sobre él su enojo.

(21) Teme á Jehová, hijo mío, y al rey; no te entrometas con los veleidosos:

(22) Porque ascuas allegas sobre su cabeza, y Jehová te lo pagará.

(5) Los hombres malos no entienden el juicio: mas los que buscan á Jehová, entienden todas las cosas.

(25) El altivo de ánimo suscita contiendas: mas el que en Jehová confía, medrará.

(13) El pobre y el usurero se encontraron: Jehová alumbra los ojos de ambos.

(25) El temor del hombre pondrá lazo: mas el que confía en Jehová será levantado.

(26) Muchos buscan el favor del príncipe: mas de Jehová viene el juicio de cada uno.

(9) No sea que me harte, y te niegue, y diga, ¿Quién es Jehová? ó no sea que siendo pobre, hurte, y blasfeme el nombre de mi Dios.

(30) Engañosa es la gracia, y vana la hermosura: la mujer que teme á Jehová, ésa será alabada.

(2) Oid, cielos, y escucha tú, tierra; porque habla Jehová: Crié hijos, y engrandecílos, y ellos se rebelaron contra mí.

(4) ¡Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos depravados! Dejaron á Jehová, provocaron á ira al Santo de Israel, tornáronse atrás.

(9) Si Jehová de los ejércitos no hubiera hecho que nos quedasen muy cortos residuos, como Sodoma fuéramos, y semejantes á Gomorra.

(10) Príncipes de Sodoma, oid la palabra de Jehová; escuchad la ley de nuestro Dios, pueblo de Gomorra.

(11) ¿Para qué á mí, dice Jehová, la multitud de vuestros sacrificios? Harto estoy de holocaustos de carneros, y de sebo de animales gruesos: no quiero sangre de bueyes, ni de ovejas, ni de machos cabríos.

(18) Venid luego, dirá Jehová, y estemos á cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos: si fueren rojos como el carmesí, vendrán á ser como blanca lana.

(20) Si no quisiereis y fuereis rebeldes, seréis consumidos á espada: porque la boca de Jehová lo ha dicho.

(24) Por tanto, dice el Señor Jehová de los ejércitos, el Fuerte de Israel: Ea, tomaré satisfacción de mis enemigos, vengaréme de mis adversarios:

(28) Mas los rebeldes y pecadores á una serán quebrantados, y los que dejan á Jehová serán consumidos.

(2) Y acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Jehová por cabeza de los montes, y será ensalzado sobre los collados, y correrán á él todas las gentes.

(3) Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, á la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sión saldrá la ley, y de Jerusalem la palabra de Jehová.

(3) Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, á la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sión saldrá la ley, y de Jerusalem la palabra de Jehová.

(5) Venid, oh casa de Jacob, y caminemos á la luz de Jehová.

(10) Métete en la piedra, escóndete en el polvo, de la presencia espantosa de Jehová y del resplandor de su majestad.

(11) La altivez de los ojos del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y Jehová solo será ensalzado en aquel día.

(12) Porque día de Jehová de los ejércitos vendrá sobre todo soberbio y altivo, y sobre todo ensalzado; y será abatido:

(17) Y la altivez del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y solo Jehová será ensalzado en aquel día.

(19) Y meteránse en las cavernas de las peñas, y en las aberturas de la tierra, por la presencia espantosa de Jehová, y por el resplandor de su majestad, cuando se levantare él para herir la tierra.

(21) Y se entrarán en las hendiduras de las rocas y en las cavernas de las peñas, por la presencia formidable de Jehová, y por el resplandor de su majestad, cuando se levantare para herir la tierra.

(1) PORQUE he aquí que el Señor Jehová de los ejércitos quita de Jerusalem y de Judá el sustentador y el fuerte, todo sustento de pan y todo socorro de agua;