Concordancia de la Biblia Reina-Valera
jesús (789 apariciones)
(53) Y aconteció que acabando Jesús estas parábolas, pasó de allí.
(57) Y se escandalizaban en él. Mas Jesús les dijo: No hay profeta sin honra sino en su tierra y en su casa.
(1) EN aquel tiempo Herodes el tetrarca oyó la fama de Jesús,
(12) Entonces llegaron sus discípulos, y tomaron el cuerpo, y lo enterraron; y fueron, y dieron las nuevas á Jesús.
(13) Y oyéndolo Jesús, se apartó de allí en un barco á un lugar desierto, apartado: y cuando las gentes lo oyeron, le siguieron á pie de las ciudades.
(14) Y saliendo Jesús, vió un gran gentío, y tuvo compasión de ellos, y sanó á los que de ellos había enfermos.
(16) Y Jesús les dijo: No tienen necesidad de irse: dadles vosotros de comer.
(22) Y luego Jesús hizo á sus discípulos entrar en el barco, é ir delante de él á la otra parte del lago, entre tanto que él despedía á las gentes.
(25) Mas á la cuarta vela de la noche, Jesús fué á ellos andando sobre la mar.
(27) Mas luego Jesús les habló, diciendo: Confiad, yo soy; no tengáis miedo.
(29) Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro del barco, andaba sobre las aguas para ir á Jesús.
(31) Y luego Jesús, extendiendo la mano, trabó de él, y le dice: Oh hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?
(1) ENTONCES llegaron á Jesús ciertos escribas y Fariseos de Jerusalem, diciendo:
(16) Y Jesús dijo: ¿Aun también vosotros sois sin entendimiento?
(21) Y saliendo Jesús de allí, se fué á las partes de Tiro y de Sidón.
(28) Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; sea hecho contigo como quieres. Y fué sana su hija desde aquella hora.
(29) Y partido Jesús de allí, vino junto al mar de Galilea: y subiendo al monte, se sentó allí.
(30) Y llegaron á él muchas gentes, que tenían consigo cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos: y los echaron á los pies de Jesús, y los sanó:
(32) Y Jesús llamando á sus discípulos, dijo: Tengo lástima de la gente, que ya hace tres días que perseveran conmigo, y no tienen qué comer; y enviarlos ayunos no quiero, porque no desmayen en el camino.
(34) Y Jesús les dice: ¿Cuántos panes tenéis? Y ellos dijeron: Siete, y unos pocos pececillos.
(6) Y Jesús les dijo: Mirad, y guardaos de la levadura de los Fariseos y de los Saduceos.
(8) Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué pensáis dentro de vosotros, hombres de poca fe, que no tomasteis pan?
(13) Y viniendo Jesús á las partes de Cesarea de Filipo, preguntó á sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?
(17) Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás; porque no te lo reveló carne ni sangre, mas mi Padre que está en los cielos.
(20) Entonces mandó á sus discípulos que á nadie dijesen que él era Jesús el Cristo.
(21) Desde aquel tiempo comenzó Jesús á declarar á sus discípulos que le convenía ir á Jerusalem, y padecer mucho de los ancianos, y de los príncipes de los sacerdotes, y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día.
(24) Entonces Jesús dijo á sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, y tome su cruz, y sígame.
(1) Y DESPUÉS de seis días, Jesús toma á Pedro, y á Jacobo, y á Juan su hermano, y los lleva aparte á un monte alto:
(4) Y respondiendo Pedro, dijo á Jesús: Señor, bien es que nos quedemos aquí: si quieres, hagamos aquí tres pabellones: para ti uno, y para Moisés otro, y otro para Elías.
(7) Entonces Jesús llegando, los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis.
(8) Y alzando ellos sus ojos, á nadie vieron, sino á solo Jesús.
(9) Y como descendieron del monte, les mandó Jesús, diciendo: No digáis á nadie la visión, hasta que el Hijo del hombre resucite de los muertos.
(11) Y respondiendo Jesús, les dijo: A la verdad, Elías vendrá primero, y restituirá todas las cosas.
(17) Y respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación infiel y torcida! ¿hasta cuándo tengo de estar con vosotros? ¿hasta cuándo os tengo de sufrir? traédmele acá.
(18) Y Jesús le reprendió, y salió el demonio de él; y el mozo fué sano desde aquella hora.
(19) Entonces, llegándose los discípulos á Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no lo pudimos echar fuera?
(20) Y Jesús les dijo: Por vuestra incredulidad; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis á este monte: Pásate de aquí allá: y se pasará: y nada os será imposible.
(22) Y estando ellos en Galilea, Jesús les dijo: El Hijo del hombre será entregado en manos de hombres,
(25) El dice: Sí. Y entrando él en casa, Jesús le habló antes, diciendo: ¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quién cobran los tributos ó el censo? ¿de sus hijos ó de los extraños?
(26) Pedro le dice: De los extraños. Jesús le dijo: Luego los hijos son francos.
(1) EN aquel tiempo se llegaron los discípulos á Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?
(2) Y llamando Jesús á un niño, le puso en medio de ellos,
(22) Jesús le dice: No te digo hasta siete, mas aun hasta setenta veces siete.
(1) Y ACONTECIÓ que acabando Jesús estas palabras, se pasó de Galilea, y vino á los términos de Judea, pasado el Jordán.
(14) Y Jesús dijo: Dejad á los niños, y no les impidáis de venir á mí; porque de los tales es el reino de los cielos.
(18) Dícele: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás: No adulterarás: No hurtarás: No dirás falso testimonio:
(21) Dícele Jesús: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo á los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme.
(23) Entonces Jesús dijo á sus discípulos: De cierto os digo, que un rico difícilmente entrará en el reino de los cielos.
(26) Y mirándolos Jesús, les dijo: Para con los hombres imposible es esto; mas para con Dios todo es posible.
(28) Y Jesús les dijo: De cierto os digo, que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración, cuando se sentará el Hijo del hombre en el trono de su gloria, vosotros también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar á las doce tribus de Israel.