❖

Búsqueda Bíblica y Herramientas de Estudio

Busca versículos, explora la concordancia, consulta los temas de Nave, descubre referencias cruzadas y pregunta a nuestra IA para profundizar en las Escrituras — todo en un solo lugar.

Todas las herramientas se basan en la Biblia Reina-Valera completa: búsqueda de texto en los 66 libros, concordancia palabra por palabra de todas las apariciones en las Escrituras, Biblia Temática de Nave con miles de temas y referencias cruzadas del Tesoro del Conocimiento de las Escrituras y de pasajes relacionados.

Concordancia de la Biblia Reina-Valera

‹ Volver a la concordancia

le (2,470 apariciones)

(13) Contó luego Amán á Zeres su mujer, y á todos sus amigos, todo lo que le había acontecido: y dijéronle sus sabios, y Zeres su mujer: Si de la simiente de los Judíos es el Mardochêo, delante de quien has comenzado á caer, no lo vencerás; antes caerás por cierto delante de él.

(1) EL MISMO día dió el rey Assuero á la reina Esther la casa de Amán enemigo de los Judíos; y Mardochêo vino delante del rey, porque Esther le declaró lo que era respecto de ella.

(2) Y toda la obra de su fortaleza, y de su valor, y la declaración de la grandeza de Mardochêo, con que el rey le engrandeció, ¿no está escrito en el libro de los anales de los reyes de Media y de Persia?

(10) ¿No le has tú cercado á él, y á su casa, y á todo lo que tiene en derredor? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto su hacienda ha crecido sobre la tierra.

(14) Y vino un mensajero á Job, que le dijo: Estando arando los bueyes, y las asnas paciendo cerca de ellos,

(10) Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. También recibimos el bien de Dios, ¿y el mal no recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios.

(11) Y tres amigos de Job, Eliphaz Temanita, y Bildad Suhita, y Sophar Naamathita, luego que oyeron todo este mal que le había sobrevenido, vinieron cada uno de su lugar; porque habían concertado de venir juntos á condolecerse de él, y á consolarle.

(13) Así se sentaron con él en tierra por siete días y siete noches, y ninguno le hablaba palabra, porque veían que el dolor era muy grande.

(10) No tornará más á su casa, ni su lugar le conocerá más.

(18) Si le arrancaren de su lugar, éste negarále entonces, diciendo: Nunca te vi.

(3) Si quisiere contender con él, no le podrá responder á una cosa de mil.

(12) He aquí, arrebatará; ¿quién le hará restituir? ¿Quién le dirá, Qué haces?

(12) He aquí, arrebatará; ¿quién le hará restituir? ¿Quién le dirá, Qué haces?

(14) ¿Cuánto menos le responderé yo, y hablaré con él palabras estudiadas?

(16) Que si yo le invocase, y él me respondiese, aun no creeré que haya escuchado mi voz.

(32) Porque no es hombre como yo, para que yo le responda, y vengamos juntamente á juicio.

(35) Entonces hablaré, y no le temeré: porque así no estoy en mí mismo.

(4) Yo soy uno de quien su amigo se mofa, que invoca á Dios, y él le responde: con todo, el justo y perfecto es escarnecido.

(14) He aquí, él derribará, y no será edificado: encerrará al hombre, y no habrá quien le abra.

(5) Ciertamente sus días están determinados, y el número de sus meses está cerca de ti: tú le pusiste términos, de los cuales no pasará.

(21) Estruendos espantosos hay en sus oídos; en la paz le vendrá quien lo asuele.

(23) Desasosegado á comer siempre, sabe que le está aparejado día de tinieblas.

(24) Tribulación y angustia le asombrarán, y esforzaránse contra él como un rey apercibido para la batalla.

(26) El le acometerá en la cerviz, en lo grueso de las hombreras de sus escudos:

(19) No tendrá hijo ni nieto en su pueblo, ni quien le suceda en sus moradas.

(16) Llamé á mi siervo, y no respondió; de mi propia boca le suplicaba.

(17) Mi aliento vino á ser extraño á mi mujer, aunque por los hijos de mis entrañas le rogaba.

(7) Con su estiércol perecerá para siempre: los que le hubieren visto, dirán: ¿Qué es de él?

(9) El ojo que le habrá visto, nunca más le verá; ni su lugar le echará más de ver.

(9) El ojo que le habrá visto, nunca más le verá; ni su lugar le echará más de ver.

(9) El ojo que le habrá visto, nunca más le verá; ni su lugar le echará más de ver.

(13) Si le parecía bien, y no lo dejaba, mas antes lo detenía entre su paladar;

(24) Huirá de las armas de hierro, y el arco de acero le atravesará.

(29) Esta es la parte que Dios apareja al hombre impío, y la heredad que Dios le señala por su palabra.

(15) ¿Quién es el Todopoderoso, para que le sirvamos? ¿y de qué nos aprovechará que oremos á él?

(19) Dios guardará para sus hijos su violencia; y le dará su pago, para que conozca.

(31) ¿Quién le denunciará en su cara su camino? Y de lo que él hizo, ¿quién le dará el pago?

(31) ¿Quién le denunciará en su cara su camino? Y de lo que él hizo, ¿quién le dará el pago?

(33) Los terrones del valle le serán dulces; y tras de él será llevado todo hombre, y antes de él han ido innumerables.

(1) PUESTO que no son ocultos los tiempos al Todopoderoso, ¿por qué los que le conocen no ven sus días?

(23) Le dieron á crédito, y se afirmó: sus ojos están sobre los caminos de ellos.

(15) Los que le quedaren, en muerte serán sepultados; y no llorarán sus viudas.

(23) Batirán sus manos sobre él, y desde su lugar le silbarán.

(17) El oro no se le igualará, ni el diamante; ni se trocará por vaso de oro fino.

(14) ¿Qué haría yo cuando Dios se levantase? y cuando él visitara, ¿qué le respondería yo?

(29) Si me alegré en el quebrantamiento del que me aborrecía, y me regocijé cuando le halló el mal;

(37) Yo le contaría el número de mis pasos, y como príncipe me llegaría á él.

(14) Ahora bien, Job no enderezó á mí sus palabras, ni yo le responderé con vuestras razones.

(20) Que le hace que su vida aborrezca el pan, y su alma la comida suave.

(24) Que le diga que Dios tuvo de él misericordia, que lo libró de descender al sepulcro, que halló redención: