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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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madre (306 apariciones)

(7) Y había criado á Hadassa, que es Esther, hija de su tío, porque no tenía padre ni madre; y era moza de hermosa forma y de buen parecer; y como su padre y su madre murieron, Mardochêo la había tomado por hija suya.

(21) Y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo tornaré allá. Jehová dió, y Jehová quitó: sea el nombre de Jehová bendito.

(14) A la huesa tengo dicho: Mi padre eres tú; á los gusanos: Mi madre y mi hermana.

(18) (Porque desde mi mocedad creció conmigo como con padre, y desde el vientre de mi madre fuí guía de la viuda;)

(8) ¿Quién encerró con puertas la mar, cuando se derramaba por fuera como saliendo de madre;

(9) Empero tú eres el que me sacó del vientre, el que me haces esperar desde que estaba á los pechos de mi madre.

(10) Sobre ti fuí echado desde la matriz: desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios.

(10) Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová con todo me recogerá.

(14) Como por mi compañero, como por mi hermano andaba; como el que trae luto por madre, enlutado me humillaba.

(20) Tomabas asiento, y hablabas contra tu hermano; contra el hijo de tu madre ponías infamia.

(5) He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre.

(8) He sido extrañado de mis hermanos, y extraño á los hijos de mi madre.

(6) Por ti he sido sustentado desde el vientre: de las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacaste: de ti será siempre mi alabanza.

(14) Venga en memoria cerca de Jehová la maldad de sus padres, y el pecado de su madre no sea borrado.

(9) El hace habitar en familia á la estéril, gozosa en ser madre de hijos. Aleluya.

(2) En verdad que me he comportado y he acallado mi alma, como un niño destetado de su madre: como un niño destetado está mi alma.

(13) Porque tú poseiste mis riñones; cubrísteme en el vientre de mi madre.

(8) Oye, hijo mío, la doctrina de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre:

(3) Porque yo fuí hijo de mi padre, delicado y único delante de mi madre.

(20) Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, y no dejes la enseñanza de tu madre:

(1) Las sentencias de Salomón. EL hijo sabio alegra al padre; y el hijo necio es tristeza de su madre.

(20) El hijo sabio alegra al padre: mas el hombre necio menosprecia á su madre.

(26) El que roba á su padre y ahuyenta á su madre, hijo es avergonzador y deshonrador.

(20) El que maldice á su padre ó á su madre, su lámpara será apagada en oscuridad tenebrosa.

(22) Oye á tu padre, á aquel que te engendró; y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies.

(25) Alégrense tu padre y tu madre, y gócese la que te engendró.

(24) El que roba á su padre ó á su madre, y dice que no es maldad, compañero es del hombre destruidor.

(15) La vara y la corrección dan sabiduría: mas el muchacho consentido avergonzará á su madre.

(11) Hay generación que maldice á su padre, y á su madre no bendice.

(17) El ojo que escarnece á su padre, y menosprecia la enseñanza de la madre, los cuervos lo saquen de la arroyada, y tráguenlo los hijos del águila.

(1) PALABRAS del rey Lemuel; la profecía con que le enseñó su madre.

(15) Como salió del vientre de su madre, desnudo, así se vuelve, tornando como vino; y nada tuvo de su trabajo para llevar en su mano.

(6) No miréis en que soy morena, porque el sol me miró. Los hijos de mi madre se airaron contra mí, hiciéronme guarda de viñas; y mi viña, que era mía, no guardé.

(4) Pasando de ellos un poco, hallé luego al que mi alma ama: trabé de él, y no lo dejé, hasta que lo metí en casa de mi madre, y en la cámara de la que me engendró.

(11) Salid, oh doncellas de Sión, y ved al rey Salomón con la corona con que le coronó su madre el día de su desposorio, y el día del gozo de su corazón.

(9) Mas una es la paloma mía, la perfecta mía; única es á su madre, escogida á la que la engendró. Viéronla las doncellas, y llamáronla bienaventurada; las reinas y las concubinas, y la alabaron.

(1) ¡OH quién te me diese como hermano que mamó los pechos de mi madre; de modo que te halle yo fuera, y te bese, y no me menosprecien!

(2) Yo te llevaría, te metiera en casa de mi madre: tú me enseñarías, y yo te hiciera beber vino adobado del mosto de mis granadas.

(5) ¿Quién es ésta que sube del desierto, recostada sobre su amado? Debajo de un manzano te desperté: allí tuvo tu madre dolores, allí tuvo dolores la que te parió.

(4) Porque antes que el niño sepa decir, Padre mío, y Madre mía, será quitada la fuerza de Damasco y los despojos de Samaria, en la presencia del rey de Asiria.

(1) OIDME, islas, y escuchad, pueblos lejanos: Jehová me llamó desde el vientre; desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria.

(1) ASÍ dijo Jehová: ¿Qué es de la carta de repudio de vuestra madre, con la cual yo la repudié? ¿ó quiénes son mis acreedores, á quienes os he yo vendido? He aquí que por vuestras maldades sois vendidos, y por vuestras rebeliones fué repudiada vuestra madre:

(1) ASÍ dijo Jehová: ¿Qué es de la carta de repudio de vuestra madre, con la cual yo la repudié? ¿ó quiénes son mis acreedores, á quienes os he yo vendido? He aquí que por vuestras maldades sois vendidos, y por vuestras rebeliones fué repudiada vuestra madre:

(12) Porque así dice Jehová: He aquí que yo extiendo sobre ella paz como un río, y la gloria de las gentes como un arroyo que sale de madre; y mamaréis, y sobre el lado seréis traídos, y sobre las rodillas seréis regalados.

(13) Como aquel á quien consuela su madre, así os consolaré yo á vosotros, y en Jerusalem tomaréis consuelo.

(8) Sus viudas se me multiplicaron más que la arena de la mar; traje contra ellos destruidor á medio día sobre la madre y los hijos; sobre la ciudad hice que de repente cayesen terrores.

(10) ¡Ay de mí, madre mía, que me has engendrado hombre de contienda y hombre de discordia á toda la tierra! Nunca les dí á logro, ni lo tomé de ellos; y todos me maldicen.

(7) Ni por ellos partirán pan por luto, para consolarlos de sus muertos; ni les darán á beber vaso de consolaciones por su padre ó por su madre.

(14) Maldito el día en que nací: el día en que mi madre me parió no sea bendito.

(17) Porque no me mató en el vientre, y mi madre me hubiera sido mi sepulcro, y su vientre concebimiento perpetuo.