Concordancia de la Biblia Reina-Valera
maestro (70 apariciones)
(45) Y respondiendo uno de los doctores de la ley, le dice: Maestro, cuando dices esto, también nos afrentas á nosotros.
(13) Y díjole uno de la compañía: Maestro, di á mi hermano que parta conmigo la herencia.
(13) Y alzaron la voz, diciendo: Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros.
(18) Y preguntóle un príncipe, diciendo: Maestro bueno, ¿qué haré para poseer la vida eterna?
(39) Entonces algunos de los Fariseos de la compañía, le dijeron: Maestro, reprende á tus discípulos.
(21) Los cuales le preguntaron, diciendo: Maestro, sabemos que dices y enseñas bien, y que no tienes respeto á persona; antes enseñas el camino de Dios con verdad.
(28) Diciendo: Maestro, Moisés nos escribió: Si el hermano de alguno muriere teniendo mujer, y muriere sin hijos, que su hermano tome la mujer, y levante simiente á su hermano.
(39) Y respondiéndole unos de los escribas, dijeron: Maestro, bien has dicho.
(7) Y le preguntaron, diciendo: Maestro, ¿cuándo será esto? ¿y qué señal habrá cuando estas cosas hayan de comenzar á ser hechas?
(11) Y decid al padre de la familia de la casa: El Maestro te dice: ¿Dónde está el aposento donde tengo de comer la pascua con mis discípulos?
(38) Y volviéndose Jesús, y viéndolos seguirle, díceles: ¿Qué buscáis? Y ellos le dijeron: Rabbí (que declarado quiere decir Maestro) ¿dónde moras?
(2) Este vino á Jesús de noche, y díjole: Rabbí, sabemos que has venido de Dios por maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no fuere Dios con él.
(10) Respondió Jesús, y díjole: ¿Tú eres el maestro de Israel, y no sabes esto?
(4) Dícenle: Maestro, esta mujer ha sido tomada en el mismo hecho, adulterando;
(28) Y esto dicho, fuése, y llamó en secreto á María su hermana, diciendo: El Maestro está aquí y te llama.
(13) Vosotros me llamáis, Maestro, y, Señor: y decís bien; porque lo soy.
(14) Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavar los pies los unos á los otros.
(16) Dícele Jesús: ¡María! Volviéndose ella, dícele: ¡Rabboni! que quiere decir, Maestro.
(20) Enseñador de los que no saben, maestro de niños, que tienes la forma de la ciencia y de la verdad en la ley:
(11) Del cual yo soy puesto predicador, y apóstol, y maestro de los Gentiles.