Concordancia de la Biblia Reina-Valera
mi (3,319 apariciones)
(18) Acércate á mi alma, redímela: líbrame á causa de mis enemigos.
(19) Tú sabes mi afrenta, y mi confusión, y mi oprobio: delante de ti están todos mis enemigos.
(19) Tú sabes mi afrenta, y mi confusión, y mi oprobio: delante de ti están todos mis enemigos.
(19) Tú sabes mi afrenta, y mi confusión, y mi oprobio: delante de ti están todos mis enemigos.
(20) La afrenta ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado: y esperé quien se compadeciese de mí, y no lo hubo: y consoladores, y ninguno hallé.
(21) Pusiéronme además hiel por comida, y en mi sed me dieron á beber vinagre.
(2) Sean avergonzados y confusos los que buscan mi vida; sean vueltos atrás y avergonzados los que mi mal desean.
(2) Sean avergonzados y confusos los que buscan mi vida; sean vueltos atrás y avergonzados los que mi mal desean.
(5) Yo estoy afligido y menesteroso; apresúrate á mí, oh Dios: ayuda mía y mi libertador eres tú; oh Jehová, no te detengas.
(3) Séme por peña de estancia, adonde recurra yo continuamente: mandado has que yo sea salvo; porque tú eres mi roca, y mi fortaleza.
(3) Séme por peña de estancia, adonde recurra yo continuamente: mandado has que yo sea salvo; porque tú eres mi roca, y mi fortaleza.
(5) Porque tú, oh Señor Jehová, eres mi esperanza: seguridad mía desde mi juventud.
(5) Porque tú, oh Señor Jehová, eres mi esperanza: seguridad mía desde mi juventud.
(6) Por ti he sido sustentado desde el vientre: de las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacaste: de ti será siempre mi alabanza.
(6) Por ti he sido sustentado desde el vientre: de las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacaste: de ti será siempre mi alabanza.
(7) Como prodigio he sido á muchos; y tú mi refugio fuerte.
(8) Sea llena mi boca de tu alabanza, de tu gloria todo el día.
(9) No me deseches en el tiempo de la vejez; cuando mi fuerza se acabare, no me desampares.
(10) Porque mis enemigos han tratado de mí; y los que acechan mi alma, consultaron juntamente,
(12) Oh Dios, no te alejes de mí: Dios mío, acude presto á mi socorro.
(13) Sean avergonzados, fallezcan los adversarios de mi alma; sean cubiertos de vergüenza y de confusión los que mi mal buscan.
(13) Sean avergonzados, fallezcan los adversarios de mi alma; sean cubiertos de vergüenza y de confusión los que mi mal buscan.
(15) Mi boca publicará tu justicia y tu salud todo el día, aunque no sé el número de ellas.
(17) Oh Dios, enseñásteme desde mi mocedad; y hasta ahora he manifestado tus maravillas.
(21) Aumentarás mi grandeza, y volverás á consolarme.
(23) Mis labios cantarán cuando á ti salmeare, y mi alma, á la cual redimiste.
(24) Mi lengua hablará también de tu justicia todo el día: por cuanto fueron avergonzados, porque fueron confusos los que mi mal procuraban.
(24) Mi lengua hablará también de tu justicia todo el día: por cuanto fueron avergonzados, porque fueron confusos los que mi mal procuraban.
(13) Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón, y lavado mis manos en inocencia;
(14) Pues he sido azotado todo el día, y empezaba mi castigo por las mañanas.
(21) Desazonóse á la verdad mi corazón, y en mis riñones sentía punzadas.
(23) Con todo, yo siempre estuve contigo: trabaste de mi mano derecha.
(26) Mi carne y mi corazón desfallecen: mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
(26) Mi carne y mi corazón desfallecen: mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
(26) Mi carne y mi corazón desfallecen: mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
(26) Mi carne y mi corazón desfallecen: mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
(28) Y en cuanto á mí, el acercarme á Dios es el bien: he puesto en el Señor Jehová mi esperanza, para contar todas tus obras.
(12) Empero Dios es mi rey ya de antiguo; el que obra saludes en medio de la tierra.
(1) Al Músico principal: para Jeduthún: Salmo de Asaph. CON mi voz clamé á Dios, á Dios clamé, y él me escuchará.
(2) Al Señor busqué en el día de mi angustia: mi mal corría de noche, y no cesaba: mi alma rehusaba consuelo.
(2) Al Señor busqué en el día de mi angustia: mi mal corría de noche, y no cesaba: mi alma rehusaba consuelo.
(2) Al Señor busqué en el día de mi angustia: mi mal corría de noche, y no cesaba: mi alma rehusaba consuelo.
(3) Acordábame de Dios, y gritaba: quejábame, y desmayaba mi espíritu. (Selah.)
(6) Acordábame de mis canciones de noche; meditaba con mi corazón, y mi espíritu inquiría.
(6) Acordábame de mis canciones de noche; meditaba con mi corazón, y mi espíritu inquiría.
(1) Masquil de Asaph. ESCUCHA, pueblo mío, mi ley: inclinad vuestro oído á las palabras de mi boca.
(1) Masquil de Asaph. ESCUCHA, pueblo mío, mi ley: inclinad vuestro oído á las palabras de mi boca.
(2) Abriré mi boca en parábola; hablaré cosas reservadas de antiguo:
(11) Mas mi pueblo no oyó mi voz, é Israel no me quiso á mí.
(11) Mas mi pueblo no oyó mi voz, é Israel no me quiso á mí.