Concordancia de la Biblia Reina-Valera
montes (181 apariciones)
(16) Será echado un puño de grano en tierra, en las cumbres de los montes; su fruto hará ruido como el Líbano, y los de la ciudad florecerán como la hierba de la tierra.
(4) Ilustre eres tú; fuerte, más que los montes de caza.
(10) Los montes fueron cubiertos de su sombra; y sus sarmientos como cedros de Dios.
(1) A los hijos de Coré: Salmo: Canción. SU cimiento es en montes de santidad.
(2) Antes que naciesen los montes, y formases la tierra y el mundo, y desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.
(4) Porque en su mano están las profundidades de la tierra, y las alturas de los montes son suyas.
(5) Los montes se derritieron como cera delante de Jehová, delante del Señor de toda la tierra.
(8) Los ríos batan las manos; los montes todos hagan regocijo,
(6) Con el abismo, como con vestido, la cubriste; sobre los montes estaban las aguas.
(8) Subieron los montes, descendieron los valles, al lugar que tú les fundaste.
(10) Tú eres el que envías las fuentes por los arroyos; van entre los montes.
(13) El que riega los montes desde sus aposentos: del fruto de sus obras se sacia la tierra.
(18) Los montes altos para las cabras monteses; las peñas, madrigueras para los conejos.
(32) El cual mira á la tierra, y ella tiembla; toca los montes, y humean.
(4) Los montes saltaron como carneros: los collados como corderitos.
(6) Oh montes, ¿por qué saltasteis como carneros, y vosotros, collados, como corderitos?
(1) Cántico gradual. ALZARÉ mis ojos á los montes, de donde vendrá mi socorro.
(2) Como Jerusalem tiene montes alrededor de ella, así Jehová alrededor de su pueblo desde ahora y para siempre.
(3) Como el rocío de Hermón, que desciende sobre los montes de Sión: porque allí envía Jehová bendición, y vida eterna.
(5) Oh Jehová, inclina tus cielos y desciende: toca los montes, y humeen.
(8) El es el que cubre los cielos de nubes, el que prepara la lluvia para la tierra, el que hace á los montes producir hierba.
(9) Los montes y todos los collados; el árbol de fruto, y todos los cedros;
(25) Antes que los montes fuesen fundados, antes de los collados, era yo engendrada:
(25) Saldrá la grama, aparecerá la hierba, y segaránse las hierbas de los montes.
(8) ¡La voz de mi amado! He aquí él viene saltando sobre los montes, brincando sobre los collados.
(17) Hasta que apunte el día, y huyan las sombras, tórnate, amado mío; sé semejante al gamo, ó al cabrito de los ciervos, sobre los montes de Bether.
(8) Conmigo del Líbano, oh esposa, conmigo ven del Líbano: mira desde la cumbre de Amana, desde la cumbre de Senir y de Hermón, desde las guaridas de los leones, desde los montes de los tigres.
(2) Y acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Jehová por cabeza de los montes, y será ensalzado sobre los collados, y correrán á él todas las gentes.
(14) Y sobre todos los montes altos, y sobre todos los collados levantados;
(25) Por esta causa se encendió el furor de Jehová contra su pueblo, y extendió contra él su mano, é hirióle; y se estremecieron los montes, y sus cadáveres fueron arrojados en medio de las calles. Con todo esto no ha cesado su furor, antes está su mano todavía extendida.
(25) Y á todos los montes que se cavaban con azada, no llegará allá el temor de los espinos y de los cardos: mas serán para pasto de bueyes, y para ser hollados de los ganados.
(4) Murmullo de multitud en los montes, como de mucho pueblo; murmullo de ruido de reinos, de gentes reunidas: Jehová de los ejércitos ordena las tropas de la batalla.
(25) Que quebrantaré al Asirio en mi tierra, y en mis montes lo hollaré; y su yugo será apartado de ellos, y su carga será quitada de su hombro.
(13) Los pueblos harán estrépito á manera de ruido de grandes aguas: mas Dios le reprenderá, y huirá lejos; será ahuyentado como el tamo de los montes delante del viento, y como el polvo delante del torbellino.
(3) Vosotros, todos los moradores del mundo y habitantes de la tierra, cuando levantará bandera en los montes, la veréis; y oiréis cuando tocará trompeta.
(6) Y serán dejados todos á las aves de los montes, y á las bestias de la tierra; sobre ellos tendrán el verano las aves, é invernarán todas las bestias de la tierra.
(19) Y el granizo, cuando descendiere, será en los montes; y la ciudad será del todo abatida.
(3) Y los muertos de ellas serán arrojados, y de sus cadáveres se levantará hedor; y los montes se desleirán por la sangre de ellos.
(24) Por mano de tus siervos denostaste al Señor, y dijiste: Yo con la multitud de mis carros subiré á las alturas de los montes, á las laderas del Líbano; cortaré sus altos cedros, sus hayas escogidas; vendré después á lo alto de su límite, al monte de su Carmel.
(12) ¿Quién midió las aguas con su puño, y aderezó los cielos con su palmo, y con tres dedos allegó el polvo de la tierra, y pesó los montes con balanza, y con peso los collados?
(15) He aquí que yo te he puesto por trillo, trillo nuevo, lleno de dientes: trillarás montes y los molerás, y collados tornarás en tamo.
(11) Alcen la voz el desierto y sus ciudades, las aldeas donde habita Cedar: canten los moradores de la Piedra, y desde la cumbre de los montes den voces de júbilo.
(15) Tornaré en soledad montes y collados, haré secar toda su hierba; los ríos tornaré en islas, y secaré los estanques.
(23) Cantad loores, oh cielos, porque Jehová lo hizo; gritad con júbilo, lugares bajos de la tierra; prorrumpid, montes, en alabanza; bosque, y todo árbol que en él está: porque Jehová redimió á Jacob, y en Israel será glorificado.
(11) Y tornaré camino todos mis montes, y mis calzadas serán levantadas.
(13) Cantad alabanzas, oh cielos, y alégrate, tierra; y prorrumpid en alabanzas, oh montes: porque Jehová ha consolado su pueblo, y de sus pobres tendrá misericordia.
(7) ¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que publica la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salud, del que dice á Sión: Tu Dios reina!
(10) Porque los montes se moverán, y los collados temblarán; mas no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz vacilará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti.
(12) Porque con alegría saldréis, y con paz seréis vueltos; los montes y los collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso.
(1) ¡OH si rompieses los cielos, y descendieras, y á tu presencia se escurriesen los montes,