Concordancia de la Biblia Reina-Valera
muchos (360 apariciones)
(3) Y su padre les había dado muchos dones de oro y de plata, y cosas preciosas, y ciudades fuertes en Judá; mas había dado el reino á Joram, porque él era el primogénito.
(10) Asimismo edificó torres en el desierto, y abrió muchas cisternas: porque tuvo muchos ganados, así en los valles como en las vegas; y viñas, y labranzas, así en los montes como en los llanos fértiles; porque era amigo de la agricultura.
(17) Porque había muchos en la congregación que no estaban santificados, y por eso los Levitas sacrificaban la pascua por todos los que no se habían limpiado, para santificarlos á Jehová.
(24) Porque Ezechîas rey de Judá había dado á la multitud mil novillos y siete mil ovejas; y también los príncipes dieron al pueblo mil novillos y diez mil ovejas: y muchos sacerdotes se santificaron.
(23) Y muchos trajeron ofrenda á Jehová á Jerusalem, y á Ezechîas rey de Judá, ricos dones; y fué muy grande delante de todas las gentes después de esto.
(12) Y muchos de los sacerdotes y de los Levitas y de los cabezas de los padres, ancianos que habían visto la casa primera, viendo fundar esta casa, lloraban en alta voz, mientras muchos otros daban grandes gritos de alegría.
(12) Y muchos de los sacerdotes y de los Levitas y de los cabezas de los padres, ancianos que habían visto la casa primera, viendo fundar esta casa, lloraban en alta voz, mientras muchos otros daban grandes gritos de alegría.
(11) Y respondiéronnos, diciendo así: Nosotros somos siervos del Dios del cielo y de la tierra, y reedificamos la casa que ya muchos años antes había sido edificada, la cual edificó y fundó el gran rey de Israel.
(13) Mas el pueblo es mucho, y el tiempo lluvioso, y no hay fuerza para estar en la calle: ni la obra es de un día ni de dos, porque somos muchos los que hemos prevaricado en este negocio.
(2) Y había quien decía: Nosotros, nuestros hijos y nuestras hijas, somos muchos: hemos por tanto tomado grano para comer y vivir.
(18) Porque muchos en Judá se habían conjurado con él, porque era yerno de Sechânías hijo de Ara; y Johanán su hijo había tomado la hija de Mesullam, hijo de Berechîas.
(2) Mandé á mi hermano Hanani, y á Hananías, príncipe del palacio de Jerusalem, (porque era éste, como varón de verdad y temeroso de Dios, sobre muchos;)
(25) Y tomaron ciudades fortalecidas, y tierra pingüe, y heredaron casas llenas de todo bien, cisternas hechas, viñas y olivares, y muchos árboles de comer; y comieron, y hartáronse, y engrosáronse, y deleitáronse en tu grande bondad.
(30) Y alargaste sobre ellos muchos años, y protestásteles con tu espíritu por mano de tus profetas, mas no escucharon; por lo cual los entregaste en mano de los pueblos de la tierra.
(4) Para mostrar él las riquezas de la gloria de su reino, y el lustre de la magnificencia de su poder, por muchos días, ciento y ochenta días.
(3) Y en cada provincia y lugar donde el mandamiento del rey y su decreto llegaba, tenían los Judíos grande luto, y ayuno, y lloro, y lamentación: saco y ceniza era la cama de muchos.
(17) Y en cada provincia y en cada ciudad donde llegó el mandamiento del rey, los Judíos tuvieron alegría y gozo, banquete y día de placer. Y muchos de los pueblos de la tierra se hacían Judíos, porque el temor de los Judíos había caído sobre ellos.
(3) He aquí, tú enseñabas á muchos, y las manos flacas corroborabas;
(19) Y te acostarás, y no habrá quien te espante: y muchos te rogarán.
(1) Salmo de David, cuando huía de delante de Absalom su hijo. ¡OH Jehová, cuánto se han multiplicado mis enemigos! muchos se levantan contra mí.
(2) Muchos dicen de mi vida: No hay para él salud en Dios. (Selah.)
(6) Muchos dicen: ¿Quién nos mostrará el bien? Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro.
(10) Encógese, agáchase, y caen en sus fuerzas muchos desdichados.
(12) Hanme rodeado muchos toros; fuertes toros de Basán me han cercado.
(13) Porque he oído afrenta de muchos; miedo por todas partes, cuando consultaban juntos contra mí, é ideaban quitarme la vida.
(10) Muchos dolores para el impío; mas el que espera en Jehová, lo cercará misericordia.
(19) Muchos son los males del justo; mas de todos ellos lo librará Jehová.
(16) Mejor es lo poco del justo, que las riquezas de muchos pecadores.
(3) Puso luego en mi boca canción nueva, alabanza á nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, y esperarán en Jehová.
(18) El ha redimido en paz mi alma de la guerra contra mí; pues fueron contra mí muchos.
(2) Apúranme mis enemigos cada día; porque muchos son los que pelean contra mí, oh Altísimo.
(7) Como prodigio he sido á muchos; y tú mi refugio fuerte.
(50) Señor, acuérdate del oprobio de tus siervos; oprobio que llevo yo en mi seno de muchos pueblos.
(30) Yo alabaré á Jehová en gran manera con mi boca, y le loaré en medio de muchos.
(157) Muchos son mis perseguidores y mis enemigos; mas de tus testimonios no me he apartado.
(162) Gózome yo en tu palabra, como el que halla muchos despojos.
(26) Porque á muchos ha hecho caer heridos; y aun los más fuertes han sido muertos por ella.
(21) Los labios del justo apacientan á muchos: mas los necios por falta de entendimiento mueren.
(20) El pobre es odioso aun á su amigo: pero muchos son los que aman al rico.
(4) Las riquezas allegan muchos amigos: mas el pobre, de su amigo es apartado.
(6) Muchos rogarán al príncipe: mas cada uno es amigo del hombre que da.
(21) Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; mas el consejo de Jehová permanecerá.
(6) Muchos hombres publican cada uno su liberalidad: mas hombre de verdad, ¿quién lo hallará?
(2) Por la rebelión de la tierra sus príncipes son muchos: mas por el hombre entendido y sabio permanecerá sin mutación.
(16) Cuando los impíos son muchos, mucha es la prevaricación; mas los justos verán la ruina de ellos.
(26) Muchos buscan el favor del príncipe: mas de Jehová viene el juicio de cada uno.
(3) Si el hombre engendrare ciento, y viviere muchos años, y los días de su edad fueren numerosos; si su alma no se hartó del bien, y también careció de sepultura, yo digo que el abortivo es mejor que él.
(1) ECHA tu pan sobre las aguas; que después de muchos días lo hallarás.
(8) Mas si el hombre viviere muchos años, y en todos ellos hubiere gozado alegría; si después trajere á la memoria los días de las tinieblas, que serán muchos, todo lo que le habrá pasado, dirá haber sido vanidad.
(8) Mas si el hombre viviere muchos años, y en todos ellos hubiere gozado alegría; si después trajere á la memoria los días de las tinieblas, que serán muchos, todo lo que le habrá pasado, dirá haber sido vanidad.