Concordancia de la Biblia Reina-Valera
murió (159 apariciones)
(14) Estaba Eliseo enfermo de aquella su enfermedad de que murió. Y descendió á él Joas rey de Israel, y llorando delante de él, dijo: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de á caballo!
(20) Y murió Eliseo, y sepultáronlo. Entrado el año vinieron partidas de Moabitas á la tierra.
(24) Y murió Hazael rey de Siria, y reinó en su lugar Ben-adad su hijo.
(34) Entonces Faraón Nechâo puso por rey á Eliacim hijo de Josías, en lugar de Josías su padre, y mudóle el nombre en el de Joacim; y tomó á Joachâz, y llevólo á Egipto, y murió allí.
(25) Mas en el mes séptimo vino Ismael hijo de Nathanías, hijo de Elisama, de la estirpe real, y con él diez varones, é hirieron á Gedalías, y murió: y también á los Judíos y Caldeos que estaban con él en Mizpa.
(30) Y los hijos de Nadab: Seled y Aphaim. Y Seled murió sin hijos.
(32) Los hijos de Jada hermano de Simmai: Jether y Jonathán. Y murió Jether sin hijos.
(6) Así murió Saúl, y sus tres hijos; y toda su casa murió juntamente con él.
(6) Así murió Saúl, y sus tres hijos; y toda su casa murió juntamente con él.
(13) Así murió Saúl por su rebelión con que prevaricó contra Jehová, contra la palabra de Jehová, la cual no guardó; y porque consultó al pythón, preguntándole,
(10) Y el furor de Jehová se encendió contra Uzza, é hiriólo, porque había extendido su mano al arca: y murió allí delante de Dios.
(1) DESPUÉS de estas cosas aconteció que murió Naas rey de los hijos de Ammón, y reinó en su lugar su hijo.
(22) Y murió Eleazar sin hijos, mas tuvo hijas; y los hijos de Cis, sus hermanos, las tomaron por mujeres.
(28) Y murió en buena vejez, lleno de días, de riquezas, y de gloria: y reinó en su lugar Salomón su hijo.
(18) Envió luego el rey Roboam á Adoram, que tenía cargo de los tributos; pero le apedrearon los hijos de Israel, y murió. Entonces se esforzó el rey Roboam, y subiendo en un carro huyó á Jerusalem.
(20) Y nunca más tuvo Jeroboam poderío en los días de Abías: é hirióle Jehová, y murió.
(13) Y durmió Asa con sus padres, y murió en el año cuarenta y uno de su reinado.
(34) Y arreció la batalla aquel día, por lo que estuvo el rey de Israel en pie en el carro enfrente de los Siros hasta la tarde; mas murió á puestas del sol.
(15) Mas Joiada envejeció, y murió harto de días: de ciento y treinta años era cuando murió.
(15) Mas Joiada envejeció, y murió harto de días: de ciento y treinta años era cuando murió.
(25) Y yéndose de él los Siros, dejáronlo en muchas enfermedades; y conspiraron contra él sus siervos á causa de las sangres de los hijos de Joiada el sacerdote, é hiriéronle en su cama, y murió: y sepultáronle en la ciudad de David, mas no lo sepultaron en los sepulcros de los reyes.
(24) Entonces sus siervos lo quitaron de aquel carro, y pusiéronle en otro segundo carro que tenía, y lleváronle á Jerusalem, y murió; y sepultáronle en los sepulcros de sus padres. Y todo Judá y Jerusalem hizo duelo por Josías.
(17) Murió pues Job viejo, y lleno de días.
(1) EN el año que murió el rey Uzzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas henchían el templo.
(28) En el año que murió el rey Achâz fué esta carga:
(17) Y en el mismo año murió Hananías en el mes séptimo.
(11) A Sedechîas empero sacó los ojos, y le aprisionó con grillos, é hízolo el rey de Babilonia llevar á Babilonia; y púsolo en la casa de la cárcel hasta el día en que murió.
(13) Y aconteció que, estando yo profetizando, Pelatías hijo de Benaías murió. Entonces caí sobre mi rostro, y clamé con grande voz, y dije: ¡Ah, Señor Jehová! ¿harás tú consumación del resto de Israel?
(18) Y hablé al pueblo por la mañana, y á la tarde murió mi mujer: y á la mañana hice como me fué mandado.
(1) CUANDO Ephraim hablaba, hubo temor; fué ensalzado en Israel; mas pecó en Baal, y murió.
(25) Fueron pues, entre nosotros siete hermanos: y el primero tomó mujer, y murió; y no teniendo generación, dejó su mujer á su hermano.
(27) Y después de todos murió también la mujer.
(21) Y la tomó el segundo, y murió, y ni aquél tampoco dejó simiente; y el tercero, de la misma manera.
(22) Y la tomaron los siete, y tampoco dejaron simiente: á la postre murió también la mujer.
(51) Desde la sangre de Abel, hasta la sangre de Zacarías, que murió entre el altar y el templo: así os digo, será demandada de esta generación.
(22) Y aconteció que murió el mendigo, y fué llevado por los ángeles al seno de Abraham: y murió también el rico, y fué sepultado.
(22) Y aconteció que murió el mendigo, y fué llevado por los ángeles al seno de Abraham: y murió también el rico, y fué sepultado.
(29) Fueron, pues, siete hermanos: y el primero tomó mujer, y murió sin hijos.
(30) Y la tomó el segundo, el cual también murió sin hijos.
(32) Y á la postre de todos murió también la mujer.
(52) Entonces los Judíos le dijeron: Ahora conocemos que tienes demonio. Abraham murió, y los profetas, y tú dices: El que guardare mi palabra, no gustará muerte para siempre.
(53) ¿Eres tú mayor que nuestro padre Abraham, el cual murió? y los profetas murieron: ¿quién te haces á ti mismo?
(29) Varones hermanos, se os puede libremente decir del patriarca David, que murió, y fué sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta del día de hoy.
(15) Así descendió Jacob á Egipto, donde murió él y nuestros padres;
(37) Y aconteció en aquellos días que enfermando, murió; á la cual, después de lavada, pusieron en una sala.
(6) Porque Cristo, cuando aun éramos flacos, á su tiempo murió por los impíos.
(8) Mas Dios encarece su caridad para con nosotros, porque siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
(10) Porque el haber muerto, al pecado murió una vez; mas el vivir, á Dios vive.
(34) ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, quien además está á la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.
(9) Porque Cristo para esto murió, y resucitó, y volvió á vivir, para ser Señor así de los muertos como de los que viven.