Concordancia de la Biblia Reina-Valera
necio (69 apariciones)
(16) Porque ni del sabio ni del necio habrá memoria para siempre; pues en los días venideros ya todo será olvidado, y también morirá el sabio como el necio.
(19) ¿Y quién sabe si será sabio, ó necio, el que se enseñoreará de todo mi trabajo en que yo me afané, y en que ocupé debajo del sol mi sabiduría? Esto también es vanidad.
(5) El necio dobla sus manos y come su carne.
(3) Porque de la mucha ocupación viene el sueño, y de la multitud de las palabras la voz del necio.
(8) Porque ¿qué más tiene el sabio que el necio? ¿qué más tiene el pobre que supo caminar entre los vivos?
(6) Porque la risa del necio es como el estrépito de las espinas debajo de la olla. Y también esto es vanidad.
(2) El corazón del sabio está á su mano derecha; mas el corazón del necio á su mano izquierda.
(3) Y aun mientras va el necio por el camino, fáltale su cordura, y dice á todos, que es necio.
(3) Y aun mientras va el necio por el camino, fáltale su cordura, y dice á todos, que es necio.
(12) Las palabras de la boca del sabio son gracia; mas los labios del necio causan su propia ruina.
(14) El necio multiplica palabras: no sabe hombre lo que ha de ser; ¿y quién le hará saber lo que después de él será?
(22) Porque mi pueblo es necio; no me conocieron los hijos ignorantes y los no entendidos; sabios para mal hacer, y para bien hacer no supieron.
(21) Oid ahora esto, pueblo necio y sin corazón, que tienen ojos y no ven, que tienen oídos y no oyen:
(7) Vinieron los días de la visitación, vinieron los días de la paga; conocerálo Israel: necio el profeta, insensato el varón de espíritu, á causa de la multitud de tu maldad, y grande odio.
(20) Y díjole Dios: Necio, esta noche vuelven á pedir tu alma; y lo que has prevenido, ¿de quién será?
(21) Porque habiendo conocido á Dios, no le glorificaron como á Dios, ni dieron gracias; antes se desvanecieron en sus discursos, y el necio corazón de ellos fué entenebrecido.
(27) Antes lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar á los sabios; y lo flaco del mundo escogió Dios, para avergonzar lo fuerte;
(36) Necio, lo que tú siembras no se vivifica, si no muriere antes.
(11) Heme hecho un necio en gloriarme: vosotros me constreñisteis; pues yo había de ser alabado de vosotros: porque en nada he sido menos que los sumos apóstoles, aunque soy nada.