❖

Búsqueda Bíblica y Herramientas de Estudio

Busca versículos, explora la concordancia, consulta los temas de Nave, descubre referencias cruzadas y pregunta a nuestra IA para profundizar en las Escrituras — todo en un solo lugar.

Todas las herramientas se basan en la Biblia Reina-Valera completa: búsqueda de texto en los 66 libros, concordancia palabra por palabra de todas las apariciones en las Escrituras, Biblia Temática de Nave con miles de temas y referencias cruzadas del Tesoro del Conocimiento de las Escrituras y de pasajes relacionados.

Concordancia de la Biblia Reina-Valera

‹ Volver a la concordancia

nuestro (514 apariciones)

(38) Para que se cumpliese el dicho que dijo el profeta Isaías: ¿Señor, quién ha creído á nuestro dicho? ¿y el brazo del Señor, á quién es revelado?

(39) Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.

(2) Y él dijo: Varones hermanos y padres, oid: El Dios de la gloria apareció á nuestro padre Abraham, estando en Mesopotamia, antes que morase en Chârán,

(19) Este, usando de astucia con nuestro linaje, maltrató á nuestros padres, á fin de que pusiesen á peligro de muerte sus niños, para que cesase la generación.

(26) Hombres que han expuesto sus vidas por el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

(21) Testificando á los Judíos y á los Gentiles arrepentimiento para con Dios, y la fe en nuestro Señor Jesucristo.

(4) El cual fué declarado Hijo de Dios con potencia, según el espíritu de santidad, por la resurrección de los muertos), de Jesucristo Señor nuestro,

(7) A todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados santos: Gracia y paz tengáis de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.

(1) ¿QUÉ, pues, diremos que halló Abraham nuestro padre según la carne?

(12) Y padre de la circuncisión, no solamente á los que son de la circuncisión, mas también á los que siguen las pisadas de la fe que fué en nuestro padre Abraham antes de ser circuncidado.

(24) Sino también por nosotros, á quienes será imputado, esto es, á los que creemos en el que levantó de los muertos á Jesús Señor nuestro,

(1) JUSTIFICADOS pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo:

(11) Y no sólo esto, mas aun nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por el cual hemos ahora recibido la reconciliación.

(21) Para que, de la manera que el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna por Jesucristo Señor nuestro.

(6) Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre juntamente fué crucificado con él, para que el cuerpo del pecado sea deshecho, á fin de que no sirvamos más al pecado.

(11) Así también vosotros, pensad que de cierto estáis muertos al pecado, mas vivos á Dios en Cristo Jesús Señor nuestro.

(23) Porque la paga del pecado es muerte: mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

(25) Gracias doy á Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo á la ley de Dios, mas con la carne á la ley del pecado.

(16) Porque el mismo Espíritu da testimonio á nuestro espíritu que somos hijos de Dios.

(23) Y no sólo ellas, mas también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, es á saber, la redención de nuestro cuerpo.

(39) Ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura nos podrá apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

(10) Y no sólo esto; mas también Rebeca concibiendo de uno, de Isaac nuestro padre,

(16) Mas no todos obedecen al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído á nuestro anuncio?

(6) Para que concordes, á una boca glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.

(30) Ruégoos empero, hermanos, por el Señor nuestro Jesucristo, y por la caridad del Espíritu, que me ayudéis con oraciones por mí á Dios,

(9) Saludad á Urbano, nuestro ayudador en Cristo Jesús, y á Stachîs, amado mío.

(18) Porque los tales no sirven al Señor nuestro Jesucristo, sino á sus vientres; y con suaves palabras y bendiciones engañan los corazones de los simples.

(20) Y el Dios de paz quebrantará presto á Satanás debajo de vuestros pies. La gracia del Señor nuestro Jesucristo sea con vosotros.

(24) La gracia del Señor nuestro Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.

(2) A la iglesia de Dios que está en Corinto, santificados en Cristo Jesús, llamados santos, y á todos los que invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo en cualquier lugar, Señor de ellos y nuestro:

(2) A la iglesia de Dios que está en Corinto, santificados en Cristo Jesús, llamados santos, y á todos los que invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo en cualquier lugar, Señor de ellos y nuestro:

(3) Gracia y paz de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.

(7) De tal manera que nada os falte en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo:

(8) El cual también os confirmará hasta el fin, para que seáis sin falta en el día de nuestro Señor Jesucristo.

(9) Fiel es Dios, por el cual sois llamados á la participación de su Hijo Jesucristo nuestro Señor.

(10) Os ruego pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros disensiones, antes seáis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.

(4) En el nombre del Señor nuestro Jesucristo, juntados vosotros y mi espíritu, con la facultad de nuestro Señor Jesucristo,

(4) En el nombre del Señor nuestro Jesucristo, juntados vosotros y mi espíritu, con la facultad de nuestro Señor Jesucristo,

(11) Y esto erais algunos: mas ya sois lavados, mas ya sois santificados, mas ya sois justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.

(1) ¿NO soy apóstol? ¿no soy libre? ¿no he visto á Jesús el Señor nuestro? ¿no sois vosotros mi obra en el Señor?

(31) Sí, por la gloria que en orden á vosotros tengo en Cristo Jesús Señor nuestro, cada día muero.

(57) Mas á Dios gracias, que nos da la victoria por el Señor nuestro Jesucristo.

(2) Gracia y paz á vosotros de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.

(3) Que si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto:

(16) Por tanto, no desmayamos: antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior empero se renueva de día en día.

(20) Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio nuestro; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.

(3) No dando á nadie ningún escándalo, porque el ministerio nuestro no sea vituperado:

(11) Nuestra boca está abierta á vosotros, oh Corintios: nuestro corazón es ensanchado.

(9) Porque ya sabéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor de vosotros se hizo pobre, siendo rico; para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.

(22) Enviamos también con ellos á nuestro hermano, al cual muchas veces hemos experimentado diligente, mas ahora mucho más con la mucha confianza que tiene en vosotros.