Concordancia de la Biblia Reina-Valera
oh (719 apariciones)
(159) Mira, oh Jehová, que amo tus mandamientos: vivifícame conforme á tu misericordia.
(166) Tu salud he esperado, oh Jehová; y tus mandamientos he puesto por obra.
(169) TAU. Acérquese mi clamor delante de ti, oh Jehová: dame entendimiento conforme á tu palabra.
(174) Deseado he tu salud, oh Jehová; y tu ley es mi delicia.
(2) Libra mi alma, oh Jehová, de labio mentiroso, de la lengua fraudulenta.
(3) ¿Qué te dará, ó qué te aprovechará, oh lengua engañosa?
(2) Nuestros pies estuvieron en tus puertas, oh Jerusalem;
(3) Ten misericordia de nosotros, oh Jehová, ten misericordia de nosotros; porque estamos muy hartos de menosprecio.
(4) Haz bien, oh Jehová, á los buenos, y á los que son rectos en sus corazones.
(4) Haz volver nuestra cautividad, oh Jehová, como los arroyos en el austro.
(1) Cántico gradual. DE los profundos, oh Jehová, á ti clamo.
(3) JAH, si mirares á los pecados, ¿quién, oh Señor, podrá mantenerse?
(3) Espera, oh Israel, en Jehová desde ahora y para siempre.
(1) Cántico gradual. ACUÉRDATE, oh Jehová, de David, y de toda su aflicción;
(8) Levántate, oh Jehová, á tu reposo; tú y el arca de tu fortaleza.
(9) Envió señales y prodigios en medio de ti, oh Egipto, sobre Faraón, y sobre todos sus siervos.
(13) Oh Jehová, eterno es tu nombre; tu memoria, oh Jehová para generación y generación.
(13) Oh Jehová, eterno es tu nombre; tu memoria, oh Jehová para generación y generación.
(5) Si me olvidare de ti, oh Jerusalem, mi diestra sea olvidada.
(7) Acuérdate, oh Jehová, de los hijos de Edom en el día de Jerusalem; quienes decían: Arrasadla, arrasadla hasta los cimientos.
(4) Confesarte han, oh Jehová, todos los reyes de la tierra, cuando habrán oído los dichos de tu boca.
(8) Jehová cumplirá por mí: tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; no dejarás la obra de tus manos.
(1) Al Músico principal: Salmo de David. OH Jehová, tú me has examinado y conocido.
(4) Pues aun no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.
(17) Así que ¡cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡cuán multiplicadas son sus cuentas!
(19) De cierto, oh Dios, matarás al impío; apartaos pues de mí, hombres sanguinarios.
(21) ¿No tengo en odio, oh Jehová, á los que te aborrecen, y me conmuevo contra tus enemigos?
(23) Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón: pruébame y reconoce mis pensamientos:
(1) Al Músico principal: Salmo de David. LÍBRAME, oh Jehová, de hombre malo: guárdame de hombre violento;
(4) Guárdame, oh Jehová, de manos del impío, presérvame del hombre injurioso; que han pensado de trastornar mis pasos.
(6) He dicho á Jehová: Dios mío eres tú; escucha, oh Jehová, la voz de mis ruegos.
(8) No des, oh Jehová, al impío sus deseos; no saques adelante su pensamiento, que no se ensoberbezca. (Selah.)
(3) Pon, oh Jehová, guarda á mi boca: guarda la puerta de mis labios.
(8) Por tanto á ti, oh Jehová Señor, miran mis ojos: en ti he confiado, no desampares mi alma.
(5) Clamé á ti, oh Jehová, dije: Tú eres mi esperanza, y mi porción en la tierra de los vivientes.
(1) Salmo de David. OH Jehová, oye mi oración, escucha mis ruegos: respóndeme por tu verdad, por tu justicia.
(7) Respóndeme presto, oh Jehová que desmaya mi espíritu: no escondas de mí tu rostro, y venga yo á ser semejante á los que descienden á la sepultura.
(9) Líbrame de mis enemigos, oh Jehová: á ti me acojo.
(11) Por tu nombre, oh Jehová me vivificarás: por tu justicia, sacarás mi alma de angustia.
(3) Oh Jehová, ¿qué es el hombre, para que de él conozcas? ¿ó el hijo del hombre, para que lo estimes?
(5) Oh Jehová, inclina tus cielos y desciende: toca los montes, y humeen.
(9) Oh Dios, á ti cantaré canción nueva: con salterio, con decacordio cantaré á ti.
(10) Alábente, oh Jehová, todas tus obras; y tus santos te bendigan.
(1) Aleluya. ALABA, oh alma mía, á Jehová.
(10) Reinará Jehová para siempre; tu Dios, oh Sión, por generación y generación. Aleluya.
(22) ¿Hasta cuándo, oh simples, amaréis la simpleza, y los burladores desearán el burlar, y los insensatos aborrecerán la ciencia?
(6) Ve á la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio;
(4) Oh hombres, á vosotros clamo; y mi voz es á los hijos de los hombres.
(15) Oh impío, no aceches la tienda del justo, no saquees su cámara;
(4) No es de los reyes, oh Lemuel, no es de los reyes beber vino, ni de los príncipes la cerveza.