Concordancia de la Biblia Reina-Valera
ojos (726 apariciones)
(12) E hizo lo malo en ojos de Jehová su Dios, y no se humilló delante de Jeremías profeta, que le hablaba de parte de Jehová.
(5) Mas los ojos de su Dios fueron sobre los ancianos de los Judíos, y no les hicieron cesar hasta que el negocio viniese á Darío: y entonces respondieron por carta sobre esto.
(8) Y ahora como por un breve momento fué la misericordia de Jehová nuestro Dios, para hacer que nos quedase un resto libre, y para darnos estaca en el lugar de su santuario, á fin de alumbrar nuestros ojos nuestro Dios, y darnos una poca de vida en nuestra servidumbre.
(6) Esté ahora atento tu oído, y tus ojos abiertos, para oir la oración de tu siervo, que yo hago ahora delante de ti día y noche, por los hijos de Israel tus siervos; y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos contra ti cometido; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado.
(16) Y como lo oyeron todos nuestros enemigos, temieron todas las gentes que estaban en nuestros alrededores, y abatiéronse mucho sus ojos, y conocieron que por nuestro Dios había sido hecha esta obra.
(5) Abrió pues Esdras el libro á ojos de todo el pueblo, (porque estaba más alto que todo el pueblo); y como lo abrió, todo el pueblo estuvo atento.
(21) Y plugo esta palabra en ojos del rey y de los príncipes, é hizo el rey conforme al dicho de Memucán;
(4) Y la moza que agradare á los ojos del rey, reine en lugar de Vasthi. Y la cosa plugo en ojos del rey, é hízolo así.
(4) Y la moza que agradare á los ojos del rey, reine en lugar de Vasthi. Y la cosa plugo en ojos del rey, é hízolo así.
(9) Y la moza agradó en sus ojos, y halló gracia delante de él; por lo que hizo darle prestamente sus atavíos y sus raciones, dándole también siete convenientes doncellas de la casa del rey; y pasóla con sus doncellas á lo mejor de la casa de las mujeres.
(2) Y fué que, como vió á la reina Esther que estaba en el patio, ella obtuvo gracia en sus ojos; y el rey extendió á Esther el cetro de oro que tenía en la mano. Entonces se llegó Esther, y tocó la punta del cetro.
(8) Si he hallado gracia en los ojos del rey, y si place al rey otorgar mi petición y hacer mi demanda, que venga el rey con Amán al banquete que les dispondré; y mañana haré conforme á lo que el rey ha mandado.
(14) Y díjole Zeres su mujer, y todos sus amigos: Hagan una horca alta de cincuenta codos, y mañana di al rey que cuelguen á Mardochêo en ella; y entra con el rey al banquete alegre. Y plugo la cosa en los ojos de Amán, é hizo preparar la horca.
(3) Entonces la reina Esther respondió y dijo: Oh rey, si he hallado gracia en tus ojos, y si al rey place, séame dada mi vida por mi petición, y mi pueblo por mi demanda.
(5) Y dijo: Si place al rey, y si he hallado gracia delante de él, y si la cosa es recta delante del rey, y agradable yo en sus ojos, sea escrito para revocar las letras del designio de Amán hijo de Amadatha Agageo, que escribió para destruir á los Judíos que están en todas las provincias del rey.
(12) Los cuales alzando los ojos desde lejos, no lo conocieron, y lloraron á voz en grito; y cada uno de ellos rasgó su manto, y esparcieron polvo sobre sus cabezas hacia el cielo.
(10) Por cuanto no cerró las puertas del vientre donde yo estaba, ni escondió de mis ojos la miseria.
(16) Paróse un fantasma delante de mis ojos, cuyo rostro yo no conocí, y quedo, oí que decía:
(7) Acuérdate que mi vida es viento, y que mis ojos no volverán á ver el bien.
(8) Los ojos de los que me ven, no me verán más: tus ojos sobre mí, y dejaré de ser.
(8) Los ojos de los que me ven, no me verán más: tus ojos sobre mí, y dejaré de ser.
(4) ¿Tienes tú ojos de carne? ¿ves tú como ve el hombre?
(18) ¿Por qué me sacaste de la matriz? Habría yo espirado, y no me vieran ojos.
(4) Tú dices: Mi conversar es puro, y yo soy limpio delante de tus ojos.
(20) Mas los ojos de los malos se consumirán, y no tendrán refugio; y su esperanza será agonía del alma.
(1) HE AQUÍ que todas estas cosas han visto mis ojos, y oído y entendido de por sí mis oídos.
(3) ¿Y sobre éste abres tus ojos, y me traes á juicio contigo?
(12) ¿Por qué te enajena tu corazón, y por qué guiñan tus ojos,
(15) He aquí que en sus santos no confía, y ni los cielos son limpios delante de sus ojos:
(9) Su furor me destrizó, y me ha sido contrario: crujió sus dientes contra mí; contra mí aguzó sus ojos mi enemigo.
(20) Disputadores son mis amigos: mas á Dios destilarán mis ojos.
(2) No hay conmigo sino escarnecedores, en cuya acrimonia se detienen mis ojos.
(5) El que denuncia lisonjas á sus prójimos, los ojos de sus hijos desfallezcan.
(7) Y mis ojos se oscurecieron de desabrimiento, y mis pensamientos todos son como sombra.
(3) ¿Por qué somos tenidos por bestias, y en vuestros ojos somos viles?
(15) Los moradores de mi casa y mis criadas me tuvieron por extraño: forastero fuí yo en sus ojos.
(27) Al cual yo tengo de ver por mí, y mis ojos lo verán, y no otro, aunque mis riñones se consuman dentro de mí.
(8) Su simiente con ellos, compuesta delante de ellos; y sus renuevos delante de sus ojos.
(20) Verán sus ojos su quebranto, y beberá de la ira del Todopoderoso.
(29) Cuando fueren abatidos, dirás tú: Ensalzamiento habrá: y Dios salvará al humilde de ojos.
(23) Le dieron á crédito, y se afirmó: sus ojos están sobre los caminos de ellos.
(5) He aquí que ni aun la misma luna será resplandeciente, ni las estrellas son limpias delante de sus ojos:
(19) El rico dormirá, mas no será recogido: abrirá sus ojos, mas él no será.
(10) De los peñascos cortó ríos, y sus ojos vieron todo lo preciado.
(21) Porque encubierta está á los ojos de todo viviente, y á toda ave del cielo es oculta.
(11) Cuando los oídos que me oían, me llamaban bienaventurado, y los ojos que me veían, me daban testimonio:
(15) Yo era ojos al ciego, y pies al cojo.
(1) HICE pacto con mis ojos: ¿cómo pues había yo de pensar en virgen?
(7) Si mis pasos se apartaron del camino, y si mi corazón se fué tras mis ojos, y si algo se apegó á mis manos,
(16) Si estorbé el contento de los pobres, é hice desfallecer los ojos de la viuda;